vale a pena subir este texto destacando que é iniciativa da UNESCO
theotonio
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Date: Sun, 01 Feb 2009 15:56:39 +0100
Subject: 2009 Goi Peace Foundation - UNESCO International Essay Contest for Young People
Dear Friends of Peace,
Young people from around the world are again invited this year to enter the 2009 International Essay Contest organized by the Goi Peace Foundation and UNESCO.
The theme for this year s contest is "The role of science in building a better world . Scientific progress has brought many benefits to humanity, while some applications of science have had adverse impacts. What kind of science and technology do you think is needed for realizing a more equitable, prosperous and sustainable world for all?
Please express your vision for the future of science, including examples of studies or researches you wish to engage in.
The deadline for entry is June 30, 2009.
First prize winners will receive a cash award and a trip to Japan.
Please see the complete guidelines on http://www.goipeace.or.jp/english/activities/programs/0901.html
You can also find on the website above the 2009 Essay Contest flyer (PDF) in English, French, Spanish, German and Japanese.
The 2009 International Essay Contest anouncement is also prominently highlighted on UNESCO website at http://www.unesco.org/youth
To read winning essays from last year's contest, please kindly visit the website http://www.goipeace.or.jp/english/activities/programs/0802.html
Please kindly disseminate the information about the Essay Contest to young people within your network and display the 2009 Essay Contest on your website(s) and publish it in your information material.
Thank you so much for your kind cooperation! And good luck to all youth leaders!
May Peace Prevail on Earth!
The Goi Peace Foundation
http://www.goipeace.or.jp
sábado, 11 de abril de 2009
sexta-feira, 10 de abril de 2009
Peru: Fujimori sentenciado por assassinatos. "Minha avózinha tinha razão"
divulgar para contrastar com a grande imprensa que chama Fujimori de "ex-presidente eleito do peru' e a fidel castro de ex-ditador cubano
Theotonio
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PERÚ. FUJIMORI SENTENCIADO POR MATÓN.
MI ABUELITA TENÍA RAZÓN.
Por Luis Iván Salas Rodríguez
Tenía razón mi abuela cuando nos decía insistentemente: "¡Pórtense bien hijitos porque en esta vida todo se paga!"
Día histórico para el Perú y el mundo civilizado, el martes 7 de abril, Alberto Fujimori Fujimori fue sentenciado a 25 años de prisión por su directa responsabilidad en: el secuestro y asesinato de 15 ciudadanos (incluyendo un niño de 8 años) en la masacre de Barrios Altos (3 de noviembre 1991), asimismo por el secuestro y asesinato de 9 docentes y un profesor de la universidad "La Cantuta" (18 de julio de 1992) cuyos cuerpo además fueron incinerados. Ambos actos criminales fueron ejectuados por el grupo paramilitar "Colina".
¿Cómo explicas que todavíahaya gente que apoya y admira Fujimori después de todo lo que hizo?, me pregunta una desconcertada amiga española.
Sin duda alguna, creo que una rápida mirada a nuestra historia republicana nos permite concluir que el gobierno liderado por Alberto Fujimori Fujimori y su socio Vladimiro Montesinos Torres fue el más cruel y corrupto. Con la ayuda de la gran prensa se impuso el circo acompañado de operativos sicosociales permanentes: hicieron llorar a la virgen María, apareció la boa gigante en la selva, el monstruo de los cerros, los supuestos noviazgos de Fujimori, Laura Bozzo y sus lumpen talk shows, noticieros manipulados, es decir, buscaron la distracción, el embrutecimiento colectivo y, fracasaron. Por esta razón es que todavía quedan ciudadanos desconcertados que apoyan a fujimori.
El mito de la derrota al terrorismo.
Distingamos un par de hechos.
1ª En varias entrevistas, el general (r) Ketín Vidal ha explicado que Fujimori y Montesinos no tuvieron que ver absolutamente en nada con respecto a la captura de abimael Guzmán y la cúpula senderista.
El mérito de la CAPTURA de los líderes senderistas fue del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), en base a un planificado y paciente trabajo de INTELIGENCIA.
2º El mérito de la DERROTA POLÍTICA del terrorismo fue obra del movimiento popular organizado y sus líderes, quienes impidieron en el campo y la ciudad que el terrorismo ganara hegemonía y legitimidad en el movimiento social. Allí están las rondas campesinas, las líderes Elena Moyano y Pascuala Rosado, ambas asesinadas por sendero luminoso, al igual que alcaldes, líderes estudiantiles, sindicales, campesinos, humildes pobladores que fueron el centro de los tiros provenientes del terrorismo y la respuesta torpe y brutal de fuerzas paramilitares.
El PUEBLO SALIÓ VICTORIOSO, TRIUNFANTE, es una tontería atribuirle el éxito a la mafiocracia liderada por Fujimori-Montesinos. Recordemos que cuando Abimael Guzmán fue capturado, Fujimori estaba de vacaciones, pescando en la selva, Montesinos de jarana por el sur. En realidad nunca les interesó derrotar al terrorismo, nunca; les convenía mantenerlo agonizante, sabían que el terrorismo nunca triunfaría, ellos lo sabían, pero preferían tenerlo como socio que les ayudara indirectamente a ocultar todas sus tropelías; corrupción en el manejo de los fondos estatales, alianza con el narcotráfico (¿tampoco lo sabía Fujimori?), compras sobrevaloradas, y un largo etcétera.
La investigación del periodista Gustavo Gorriti publicada en la revista "Caretas" demuestra que la pareja siamés Fujimori-Montesinos impidió la captura de Abimael Guzmán. Dice la revista en su carátula del 24 de enero 2008: "LA ORDEN QUE SALVÓ A ABIMAEL. FUJIMORATO FRENÓ LA CAPTURA QUE HUBIERA EVITADO 2,000 MUERTES. TRAICIÓN DE 1990 PERMITIÓ AUTOGOLPE Y MATANZAS DEL GRUPO COLINA"
Los primeros días de ediciembre de 1990, los analistas y mandos operativos del Grupo Especial de Inteligencia Nacioanal, planificaba intervenir la casa ubicada en la calle Buenavista (Chacarilla del Estanque) ,tenían indicios que allí se encontraba Abimael Guzmán y su cúpula. El general Enrique Oblitas ordenó la captura pero su orden fue desautorizada por ¡ÒRDENES PRESIDENCIALES!, luego el general fue removido del cargo. Abimael Guzmán y su cúpula fugaron, alguien les notificó con una nota anónima deslizada debajo de la puerta, que los tenían vigilados.
Luego, el 5 de abril Fujimori-Montesinos dan el golpe y luego viene la aprobación fraudulenta de la Constitución de 1993, donde el Perú queda como un gran almacén a disposición del saqueo de transnacionales con coimas incluidas.
Recordemos que durante la campaña para la aprobación de la Constitución , el gobierno fujimontesinista mostraba el Acuerdo de Paz firmado por Abimael Guzmán y su cùpula donde reconocía el "éxito" de Fujimori en la lucha contra el senderismo.
Son hechos concretos que no debemos nunca olvidar y que deberían debatirse en la gran prensa que continúa con su viejo estilo de manipular la opinión pública.
El martes 7 es un día històrico, amerita iniciar un debate serio sobre las grandes mentiras creadas por Fujimori-Montesinos y su mafiocracia que se orinó en el Perú, en su historia, su cultura, su gente noble, su Constitución de 1979. Triunfó la justicia, la verdad, la razón, la civilización, la decencia; perdió el cinismo, el circo ambulante, la prensa mermelera que pretendió limpiar la imagen delincuencial de Fujimori.
Ayudaría mucho que la Derrama Magisterial en convenio con la Asamble Nacional de Rectores, editara un video sobre la década de la barbarie y esta sentencia histórica, este DVD circularía por escuelas, colegios, universidades, institutos, canales de televisión comprometidos con la verdad. Hagámoslo por la dignidad y respeto a las presentes y futuras generaciones. Seguramente, nuestra prestigiosa cineasta Claudia Llosa, estará cranenado sobre la película de esta tenebrosa historia.
(*) Sociólogo, columnista periodístico.
Theotonio
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PERÚ. FUJIMORI SENTENCIADO POR MATÓN.
MI ABUELITA TENÍA RAZÓN.
Por Luis Iván Salas Rodríguez
Tenía razón mi abuela cuando nos decía insistentemente: "¡Pórtense bien hijitos porque en esta vida todo se paga!"
Día histórico para el Perú y el mundo civilizado, el martes 7 de abril, Alberto Fujimori Fujimori fue sentenciado a 25 años de prisión por su directa responsabilidad en: el secuestro y asesinato de 15 ciudadanos (incluyendo un niño de 8 años) en la masacre de Barrios Altos (3 de noviembre 1991), asimismo por el secuestro y asesinato de 9 docentes y un profesor de la universidad "La Cantuta" (18 de julio de 1992) cuyos cuerpo además fueron incinerados. Ambos actos criminales fueron ejectuados por el grupo paramilitar "Colina".
¿Cómo explicas que todavíahaya gente que apoya y admira Fujimori después de todo lo que hizo?, me pregunta una desconcertada amiga española.
Sin duda alguna, creo que una rápida mirada a nuestra historia republicana nos permite concluir que el gobierno liderado por Alberto Fujimori Fujimori y su socio Vladimiro Montesinos Torres fue el más cruel y corrupto. Con la ayuda de la gran prensa se impuso el circo acompañado de operativos sicosociales permanentes: hicieron llorar a la virgen María, apareció la boa gigante en la selva, el monstruo de los cerros, los supuestos noviazgos de Fujimori, Laura Bozzo y sus lumpen talk shows, noticieros manipulados, es decir, buscaron la distracción, el embrutecimiento colectivo y, fracasaron. Por esta razón es que todavía quedan ciudadanos desconcertados que apoyan a fujimori.
El mito de la derrota al terrorismo.
Distingamos un par de hechos.
1ª En varias entrevistas, el general (r) Ketín Vidal ha explicado que Fujimori y Montesinos no tuvieron que ver absolutamente en nada con respecto a la captura de abimael Guzmán y la cúpula senderista.
El mérito de la CAPTURA de los líderes senderistas fue del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), en base a un planificado y paciente trabajo de INTELIGENCIA.
2º El mérito de la DERROTA POLÍTICA del terrorismo fue obra del movimiento popular organizado y sus líderes, quienes impidieron en el campo y la ciudad que el terrorismo ganara hegemonía y legitimidad en el movimiento social. Allí están las rondas campesinas, las líderes Elena Moyano y Pascuala Rosado, ambas asesinadas por sendero luminoso, al igual que alcaldes, líderes estudiantiles, sindicales, campesinos, humildes pobladores que fueron el centro de los tiros provenientes del terrorismo y la respuesta torpe y brutal de fuerzas paramilitares.
El PUEBLO SALIÓ VICTORIOSO, TRIUNFANTE, es una tontería atribuirle el éxito a la mafiocracia liderada por Fujimori-Montesinos. Recordemos que cuando Abimael Guzmán fue capturado, Fujimori estaba de vacaciones, pescando en la selva, Montesinos de jarana por el sur. En realidad nunca les interesó derrotar al terrorismo, nunca; les convenía mantenerlo agonizante, sabían que el terrorismo nunca triunfaría, ellos lo sabían, pero preferían tenerlo como socio que les ayudara indirectamente a ocultar todas sus tropelías; corrupción en el manejo de los fondos estatales, alianza con el narcotráfico (¿tampoco lo sabía Fujimori?), compras sobrevaloradas, y un largo etcétera.
La investigación del periodista Gustavo Gorriti publicada en la revista "Caretas" demuestra que la pareja siamés Fujimori-Montesinos impidió la captura de Abimael Guzmán. Dice la revista en su carátula del 24 de enero 2008: "LA ORDEN QUE SALVÓ A ABIMAEL. FUJIMORATO FRENÓ LA CAPTURA QUE HUBIERA EVITADO 2,000 MUERTES. TRAICIÓN DE 1990 PERMITIÓ AUTOGOLPE Y MATANZAS DEL GRUPO COLINA"
Los primeros días de ediciembre de 1990, los analistas y mandos operativos del Grupo Especial de Inteligencia Nacioanal, planificaba intervenir la casa ubicada en la calle Buenavista (Chacarilla del Estanque) ,tenían indicios que allí se encontraba Abimael Guzmán y su cúpula. El general Enrique Oblitas ordenó la captura pero su orden fue desautorizada por ¡ÒRDENES PRESIDENCIALES!, luego el general fue removido del cargo. Abimael Guzmán y su cúpula fugaron, alguien les notificó con una nota anónima deslizada debajo de la puerta, que los tenían vigilados.
Luego, el 5 de abril Fujimori-Montesinos dan el golpe y luego viene la aprobación fraudulenta de la Constitución de 1993, donde el Perú queda como un gran almacén a disposición del saqueo de transnacionales con coimas incluidas.
Recordemos que durante la campaña para la aprobación de la Constitución , el gobierno fujimontesinista mostraba el Acuerdo de Paz firmado por Abimael Guzmán y su cùpula donde reconocía el "éxito" de Fujimori en la lucha contra el senderismo.
Son hechos concretos que no debemos nunca olvidar y que deberían debatirse en la gran prensa que continúa con su viejo estilo de manipular la opinión pública.
El martes 7 es un día històrico, amerita iniciar un debate serio sobre las grandes mentiras creadas por Fujimori-Montesinos y su mafiocracia que se orinó en el Perú, en su historia, su cultura, su gente noble, su Constitución de 1979. Triunfó la justicia, la verdad, la razón, la civilización, la decencia; perdió el cinismo, el circo ambulante, la prensa mermelera que pretendió limpiar la imagen delincuencial de Fujimori.
Ayudaría mucho que la Derrama Magisterial en convenio con la Asamble Nacional de Rectores, editara un video sobre la década de la barbarie y esta sentencia histórica, este DVD circularía por escuelas, colegios, universidades, institutos, canales de televisión comprometidos con la verdad. Hagámoslo por la dignidad y respeto a las presentes y futuras generaciones. Seguramente, nuestra prestigiosa cineasta Claudia Llosa, estará cranenado sobre la película de esta tenebrosa historia.
(*) Sociólogo, columnista periodístico.
quarta-feira, 8 de abril de 2009
Doutor Honoris Causa pela Universidade de Buenos Aires
Ontem Theotonio recebeu a notícia que lhe foi concedido pela Universidade de Buenos Aires o título de doutor honoris causa. A cerimônia está programada para acontecer durante o o Seminário da ALAS em setembro e junto com a a Universidade pede que Theotonio faça-lhe uma conferência.
Abaixo a mensagem do Theotonio.
***
Estimados colegas
Es un gran honor para mi recebir el doctorado honoris causa de la Universidad de Buenos Aires, cuna de grandes pensadores. Creo que me cabe ahora aguardar mayores detalles de parte de Uds. Cuanto al tema de mi conferencia, me gustaría disertar sobre: Crisis estructural y crisis coyuntural en el capitaismo contemporaneo.
Abrazos
Theotonio Dos Santos
Abaixo a mensagem do Theotonio.
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Estimados colegas
Es un gran honor para mi recebir el doctorado honoris causa de la Universidad de Buenos Aires, cuna de grandes pensadores. Creo que me cabe ahora aguardar mayores detalles de parte de Uds. Cuanto al tema de mi conferencia, me gustaría disertar sobre: Crisis estructural y crisis coyuntural en el capitaismo contemporaneo.
Abrazos
Theotonio Dos Santos
segunda-feira, 6 de abril de 2009
O Neoliberalismo está em processo de decadência, mas porém é difícil de enterrá-lo
El Neoliberalismo está en proceso de decadencia, pero todavía es difícil enterrarlo
Yásser Gómez. Periodista. Editor de Mariátegui. La revista de las ideas.
http://sangreenlasideas.blogspot.com/
Publicado por José Antonio Cortez Torrez
Theotonio Dos Santos es economista e investigador brasileño. Profesor de la Universidad Federal Fluminense. Presidente de la Cátedra y Red UNESCO y Universidad de las Naciones Unidas sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible e integrante de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. Estuvo en Lima, donde clausuró un seminario sobre los 80 años de la publicación del libro Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana de José Carlos Mariátegui. Era necesario conocer la opinión del destacado intelectual brasileño, cuando el mundo sufre una de las más grandes crisis financieras de la historia. Por eso, lo entrevistamos al día siguiente del seminario. Theotonio nos recibió en su casa, ubicada en un barrio de clase media al sur de Lima.
Esta crisis mundial provocada por los especuladores financieros del Wall Street ¿Significa el fin del Neoliberalismo o sólo es un traspiés de esta fase del capitalismo?
Es un golpe muy profundo al Neoliberalismo, porque demuestra claramente, de que la idea del Estado mínimo, del equilibrio fiscal, monetario, cambiario no tiene ninguna vigencia. La verdad es que, en el funcionamiento concreto de la economía capitalista contemporánea está basada en los grandes monopolios y en la fuerte intervención estatal, el capitalismo estatal, no hay espacio para una doctrina de Estado mínimo y de vuelta a un ideal de libre mercado que nunca existió, ni tiene la posibilidad de existir. Entonces, todo eso compromete muy profundamente al Neoliberalismo como ideología, porque como ciencia nunca tuvo realmente ninguna calidad científica. Está en proceso de decadencia, pero todavía es difícil enterrarlo, porque el gran capital y los políticos se han comprometido con estos ideales -si se les puede llamar así- neoliberales.
Y hay una búsqueda de garantizar un libre mercado, que en el fondo es mucho más, no tanto una política de libre mercado, pero sí un intento de salvar lo máximo posible al sector privado y particularmente al sector financiero. Todavía hay una política fuerte en esa dirección, el gobierno de los EE.UU. está entregando recursos colosales al sector bancario a nombre de que el Estado no debe asumir el control completo de la situación, sino que simplemente apoyar al propio sector financiero que es el culpable de todo esto. Ahora mismo existe una discusión grande sobre como los bancos norteamericanos van a utilizar los recursos y por qué los bancos deben recibirlos y que hacer con estos.
Entonces, todos estos recursos gigantescos que se están invirtiendo para mantener liquidez en los EE.UU., terminan en manos del sector financiero privado, que pasa a una etapa superior de capital monopólico. Los cinco mayores bancos controlan la mitad del movimiento interbancario mundial y ahora van a fortalecerse mucho como potencias oligopólicas, además han quebrado gran parte de los más importantes bancos. Y tienen que quebrar, porque el sector financiero existente en el mundo, se ha generado en función de la especulación y por lo tanto no corresponde a ningún valor efectivo. Estos activos tan grandes no existen. Es una situación absurda, inflacionaria, porque todo lo que se produce en el sector productivo se pasa al sector financiero y por lo tanto, la gente que vive de ese sector -que es una gente inútil para la sociedad en general- son los que manejan estos falso activos. Eso tiene que ser reajustado para que se pueda volver a una etapa de crecimiento significativo. Desgraciadamente la acción del Estado, es en el sentido de conservar estos activos falsos. Y la sociedad se amaga a contribuir para que esos activos falsos continúen existiendo.
- ¿Cuál es la influencia económica que tiene China sobre los EE.UU.?
De esta crisis China va a salir como una potencia mundial mucho más fuerte, primero porque ella tiene liquidez. En una situación donde no hay liquidez, es evidente que tiene un poder muy grande al ofrecer liquidez para los sectores que les parezca interesante. Hasta ahora no ha entregado su liquidez al gobierno norteamericano, sino que está buscando aprovecharse de la situación para comprar empresas, para fortalecerse dentro del sistema financiero internacional. Creo que con eso va a salir de la crisis como un poder financiero muy grande.
El hecho de que tenga alrededor de unos 600 mil millones de dólares de activos en bonos norteamericanos, son reservas. Claro le da también un poder muy grande en los EE.UU.. El gobierno norteamericano depende mucho de China en este momento, en el sector financiero además del aspecto comercial. China va a usar esto para tener un rol más importante en las instituciones internacionales. En este momento el gobierno de China está empezando a tomar medidas en ese sentido y esta realmente hablando de una reestructuración del sistema financiero mundial con un rol creciente de China y del grupo conocido como los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) además de otros centros y polos de poder mundial.
Se refuerza mucho como poder asiático, que es la versión más dinámica del mundo hoy. Japón profundiza sus crisis, mientras China se desarrolla. La moneda china tiene una perspectiva muy superior a la moneda japonesa, porque está muy devaluada. Entonces la gente sabe que es una moneda que sólo puede valorizarse y por lo tanto hay una preferencia por el yuan muy grande. La situación de China es de una potencia en ascenso, entre otras cosas como resultado de la crisis.
- ¿Qué significa el Banco del Sur como propuesta financiera antihegemónica? ¿Qué hubiese sucedido si este banco estaría consolidado hoy?
- Si hubiéramos avanzado más en el Banco del Sur ya estuviésemos operando, sería una circunstancia muy favorable, porque con estos recursos como quería y quiere el gobierno de Venezuela. Usar gran parte de las reservas como capital del Banco del Sur, pero hay resistencias, por lo menos de parte de Brasil y de otros países de utilizar las reservas. Sólo quieren mantener dentro de los capitales básicos puestos por ellos, que da una suma de unos 10 mil millones de dólares. Pero, si nosotros pudiéramos tomar de las reservas, aunque sea un 10 por ciento, podríamos operar con unos 30 mil millones de dólares.
Y eso le daría al Banco del Sur una condición de intervenir en esta crisis con mucha fuerza, garantizar liquidez para casi toda la región con 30 mil millones de dólares de préstamos se estaría fortaleciendo mucho la liquidez de la región y dirigida a inversiones del sector social, infraestructura y a sectores que son estratégicas en este momento.
Pero desgraciadamente las negociaciones son lentas, los bancos centrales están en contra, están aceptando eso porque los gobiernos están peleando, aunque hay mucho miedo de operar con mayor autonomía. Hay una debilidad histórica de nuestra clase dominante, porque son clases dominantes, dominadas, dependientes, subordinadas, enajenadas y ellos continúan dominando nuestro sistema financiero, nuestros bancos centrales, que son los que residen realmente la utilización de los grandes recursos de la nación. Lamentablemente no se ha podido avanzar en el Banco del Sur, sino estaríamos con un poder de negociación muy fuerte.
Se está avanzando a paso lento y en unos tres años el banco estará operando con un cierto rigor y la propia dinámica del banco va a empujar a que se disponga más recursos. Entonces, hay una dinámica pero inferior a la que debería haber, por falta de voluntad política de gran parte de nuestros gobiernos.
- En Venezuela además de la extracción de importantes yacimientos de hidrocarburos ¿Hay algún avance respecto a la industrialización, para que dejen de ser un exportador de materias primas? Sobre todo hoy que el precio internacional del petróleo ha bajado bruscamente.
- En cuanto a la sustitución de una economía rentista del petróleo para una economía productiva, hay un esfuerzo muy grande en esa dirección. En el sector alimentario que ha desarrollado un plan de seguridad alimentaria bastante fuerte, en infraestructuras como el acero, también un desarrollo grande de las refinerías e industrialización del petróleo y otras inversiones en sectores básicos de economía pesada. El gobierno venezolano está nacionalizando gran parte de ese sector y articulando dentro de un cierto grado de planeamiento.
Pero algunos ejemplo: Venezuela compraba leche y productos lácteos, en este momento está atendiendo su mercado interno e incluso ya se inició la exportación de estos productos, que es una fuente fundamental alimentaria para la población. Carne también se está patrocinando un desarrollo importante del ganado y maíz, se está aproximando de una situación de compra solamente de Venezuela e incluso se pretende exportar. Es algo absurdo que países como Venezuela o México tengan que importar maíz, que deberían ser exportadores. Pero como el maíz es subsidiado por el gobierno norteamericano casi en un 50%, es poco competitivo producir maíz, pero como están usando mucho maíz para producir combustible, eso está ejerciendo cierta presión sobre el precio del maíz, independientemente del hecho que está subsidiado.
Además el maíz es un absurdo como fuente de energía, porque gasta alrededor de 70% de la energía que crea, entonces, sólo logra producir 30 % de energía, es algo absurdo.
Son diversos los productos que Venezuela tiene una política para crear una producción nacional en el sector alimentario, en el sector de infraestructura y también en otros niveles de consumo. Como es el caso de las refinerías que producen un tipo de producto que usa la petroquímica, que es de consumo de clase media en general. Se está avanzando mucho en la política de conversión de Venezuela en un país productivo.
- ¿Se debe definir a los gobiernos progresistas de América Latina como regímenes neoliberales con rostro humano? ¿Existe un proyecto alternativo estructural en lo económico y productivo?
- Gran parte de los esfuerzos que los países están haciendo se está orientando más para tener una cierta independencia económica. En el caso de Venezuela hay muchas propuestas y experiencias socializantes a nivel productivo. Como la creación de las empresas sociales, en que la idea del planeamiento de la actividad y concepción de la empresa, parten de una visión solidaria y no de mercado. Esto se está aplicando en sectores significativos.
En el caso del maíz, para generar una fuerte producción nacional del maíz, no se puede aceptar las condiciones del mercado internacional, porque con ese subsidio tan fuerte se hace poco viable tener un desarrollo del maíz y de sus derivados a nivel nacional. Entonces ahí se toma una decisión por razones de alimentación para el pueblo.
Se está haciendo una política muy grande de revalorización de los productos de la región, de las formas de alimentación basada en los productos regionales, porque es una cuestión cultural muy importante. Y en las comunas donde existe una actividad muy fuerte se está desarrollando un concepto de planeamiento realizado por los integrantes de la comuna. Eso está muy avanzado, hay comunas en todo el país, hay millares de consejos comunales que están practicando un planeamiento de sus actividades frente a un gran sistema de financiamiento que tiene el gobierno venezolano.
Las comunas están en un nivel de planeamiento casi óptimo -digamos- desde el punto de vista de su capacidad de gestión. Lo que ellos quieren y pueden hacerlo porque tienen financiamiento estatal del banco comunal, préstamos a fondo perdido. Entonces, los Consejos Comunales están planteando la reestructuración de la vida de la gente.
Los Consejos Comunales están a niveles locales 8 a 10 conforman una comunidad más amplia con un planeamiento que ellos mismos producen, claro que el Estado ayuda mucho en el nivel de concepción de cómo debe ser. Pero son ellos los que proponen y deciden los proyectos. Están hechos con la experiencia que la gente está acumulando de cómo hacer la gestión de la vida de la comunidad. Y mucha gente joven está en la dirección de las comunas con una visión muy amplia de cuáles son los aspectos estratégicos que deben ser atacados.
Esta es una experiencia de gran profundidad socializante porque camina hacia una democracia participativa. Respecto a este proceso se han creado leyes menores (no constitucionales) que lo consolidan. Por ejemplo, el rol de las nacionalidades y comunidades indígenas en Bolivia, Ecuador es una propuesta. En Bolivia tiene una dinámica más fuerte y en toda la región existe un movimiento de abajo hacia arriba en el sentido de consolidar una acción local muy grande.
La revolución cubana también tiene mucha experiencia en ese campo, los poderes locales en Cuba tienen mucha influencia en el aspecto económico, social y cultural. Hay una inversión muy fuerte en lo que se llama recursos humanos, es decir que se está formando gente en acción técnica y cultural a nivel local muy fuerte. Hoy casi todas las ciudades cubanas tienen universidades y también es la meta de Venezuela. Y llegar a las comunas. Esto permite una gran formación de recursos humanos.
- ¿Ha habido progresos en el Mercosur en cuanto a la integración económica?
- Se ha avanzado mucho. Te doy un ejemplo claro. Hace veinte años las exportaciones de Brasil para América Latina equivalían al 5% hoy es de 23%. Eso demuestra como la dinámica del comercio ha aumentado mucho y se está avanzando en otros sectores, menos de lo que se debería. Porque no se han desarrollado de manera suficiente las instituciones de tipo educacional, social. La integración es un éxito y muy difícil que retroceda, porque son muchos los sectores económicos que tienen en la integración latinoamericana su objetivo estratégico.
- ¿Cuál es su balance económico de los dos periodos presidenciales de Luis Ignacio Lula Da Silva?
- El primer periodo de Lula fue muy dominado por las concepciones neoliberales en la macroeconomía. Al final de su primer periodo empezó a cambiar con la caída de Paloche que era el ministro de Economía, pero el Banco Central resiste todavía. Es una fuerza neoliberal muy grande, es como una toma del Estado por parte del sector financiero que consigue recibir como intereses un tercio del presupuesto del Estado. En el segundo periodo el gobierno dirigió más recursos al sector social, 12 millones de familias reciben las Bolsas Familia y otras políticas sociales fuertes. Podría ser mucho más si el Banco Central sería asumido a favor del desarrollo económico y las necesidades sociales de la población. Hay una nueva dirección en políticas de desarrollo e inversión social que ha refinado la figura de Lula.
Yásser Gómez. Periodista. Editor de Mariátegui. La revista de las ideas.
http://sangreenlasideas.blogspot.com/
Publicado por José Antonio Cortez Torrez
Theotonio Dos Santos es economista e investigador brasileño. Profesor de la Universidad Federal Fluminense. Presidente de la Cátedra y Red UNESCO y Universidad de las Naciones Unidas sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible e integrante de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. Estuvo en Lima, donde clausuró un seminario sobre los 80 años de la publicación del libro Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana de José Carlos Mariátegui. Era necesario conocer la opinión del destacado intelectual brasileño, cuando el mundo sufre una de las más grandes crisis financieras de la historia. Por eso, lo entrevistamos al día siguiente del seminario. Theotonio nos recibió en su casa, ubicada en un barrio de clase media al sur de Lima.
Esta crisis mundial provocada por los especuladores financieros del Wall Street ¿Significa el fin del Neoliberalismo o sólo es un traspiés de esta fase del capitalismo?
Es un golpe muy profundo al Neoliberalismo, porque demuestra claramente, de que la idea del Estado mínimo, del equilibrio fiscal, monetario, cambiario no tiene ninguna vigencia. La verdad es que, en el funcionamiento concreto de la economía capitalista contemporánea está basada en los grandes monopolios y en la fuerte intervención estatal, el capitalismo estatal, no hay espacio para una doctrina de Estado mínimo y de vuelta a un ideal de libre mercado que nunca existió, ni tiene la posibilidad de existir. Entonces, todo eso compromete muy profundamente al Neoliberalismo como ideología, porque como ciencia nunca tuvo realmente ninguna calidad científica. Está en proceso de decadencia, pero todavía es difícil enterrarlo, porque el gran capital y los políticos se han comprometido con estos ideales -si se les puede llamar así- neoliberales.
Y hay una búsqueda de garantizar un libre mercado, que en el fondo es mucho más, no tanto una política de libre mercado, pero sí un intento de salvar lo máximo posible al sector privado y particularmente al sector financiero. Todavía hay una política fuerte en esa dirección, el gobierno de los EE.UU. está entregando recursos colosales al sector bancario a nombre de que el Estado no debe asumir el control completo de la situación, sino que simplemente apoyar al propio sector financiero que es el culpable de todo esto. Ahora mismo existe una discusión grande sobre como los bancos norteamericanos van a utilizar los recursos y por qué los bancos deben recibirlos y que hacer con estos.
Entonces, todos estos recursos gigantescos que se están invirtiendo para mantener liquidez en los EE.UU., terminan en manos del sector financiero privado, que pasa a una etapa superior de capital monopólico. Los cinco mayores bancos controlan la mitad del movimiento interbancario mundial y ahora van a fortalecerse mucho como potencias oligopólicas, además han quebrado gran parte de los más importantes bancos. Y tienen que quebrar, porque el sector financiero existente en el mundo, se ha generado en función de la especulación y por lo tanto no corresponde a ningún valor efectivo. Estos activos tan grandes no existen. Es una situación absurda, inflacionaria, porque todo lo que se produce en el sector productivo se pasa al sector financiero y por lo tanto, la gente que vive de ese sector -que es una gente inútil para la sociedad en general- son los que manejan estos falso activos. Eso tiene que ser reajustado para que se pueda volver a una etapa de crecimiento significativo. Desgraciadamente la acción del Estado, es en el sentido de conservar estos activos falsos. Y la sociedad se amaga a contribuir para que esos activos falsos continúen existiendo.
- ¿Cuál es la influencia económica que tiene China sobre los EE.UU.?
De esta crisis China va a salir como una potencia mundial mucho más fuerte, primero porque ella tiene liquidez. En una situación donde no hay liquidez, es evidente que tiene un poder muy grande al ofrecer liquidez para los sectores que les parezca interesante. Hasta ahora no ha entregado su liquidez al gobierno norteamericano, sino que está buscando aprovecharse de la situación para comprar empresas, para fortalecerse dentro del sistema financiero internacional. Creo que con eso va a salir de la crisis como un poder financiero muy grande.
El hecho de que tenga alrededor de unos 600 mil millones de dólares de activos en bonos norteamericanos, son reservas. Claro le da también un poder muy grande en los EE.UU.. El gobierno norteamericano depende mucho de China en este momento, en el sector financiero además del aspecto comercial. China va a usar esto para tener un rol más importante en las instituciones internacionales. En este momento el gobierno de China está empezando a tomar medidas en ese sentido y esta realmente hablando de una reestructuración del sistema financiero mundial con un rol creciente de China y del grupo conocido como los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) además de otros centros y polos de poder mundial.
Se refuerza mucho como poder asiático, que es la versión más dinámica del mundo hoy. Japón profundiza sus crisis, mientras China se desarrolla. La moneda china tiene una perspectiva muy superior a la moneda japonesa, porque está muy devaluada. Entonces la gente sabe que es una moneda que sólo puede valorizarse y por lo tanto hay una preferencia por el yuan muy grande. La situación de China es de una potencia en ascenso, entre otras cosas como resultado de la crisis.
- ¿Qué significa el Banco del Sur como propuesta financiera antihegemónica? ¿Qué hubiese sucedido si este banco estaría consolidado hoy?
- Si hubiéramos avanzado más en el Banco del Sur ya estuviésemos operando, sería una circunstancia muy favorable, porque con estos recursos como quería y quiere el gobierno de Venezuela. Usar gran parte de las reservas como capital del Banco del Sur, pero hay resistencias, por lo menos de parte de Brasil y de otros países de utilizar las reservas. Sólo quieren mantener dentro de los capitales básicos puestos por ellos, que da una suma de unos 10 mil millones de dólares. Pero, si nosotros pudiéramos tomar de las reservas, aunque sea un 10 por ciento, podríamos operar con unos 30 mil millones de dólares.
Y eso le daría al Banco del Sur una condición de intervenir en esta crisis con mucha fuerza, garantizar liquidez para casi toda la región con 30 mil millones de dólares de préstamos se estaría fortaleciendo mucho la liquidez de la región y dirigida a inversiones del sector social, infraestructura y a sectores que son estratégicas en este momento.
Pero desgraciadamente las negociaciones son lentas, los bancos centrales están en contra, están aceptando eso porque los gobiernos están peleando, aunque hay mucho miedo de operar con mayor autonomía. Hay una debilidad histórica de nuestra clase dominante, porque son clases dominantes, dominadas, dependientes, subordinadas, enajenadas y ellos continúan dominando nuestro sistema financiero, nuestros bancos centrales, que son los que residen realmente la utilización de los grandes recursos de la nación. Lamentablemente no se ha podido avanzar en el Banco del Sur, sino estaríamos con un poder de negociación muy fuerte.
Se está avanzando a paso lento y en unos tres años el banco estará operando con un cierto rigor y la propia dinámica del banco va a empujar a que se disponga más recursos. Entonces, hay una dinámica pero inferior a la que debería haber, por falta de voluntad política de gran parte de nuestros gobiernos.
- En Venezuela además de la extracción de importantes yacimientos de hidrocarburos ¿Hay algún avance respecto a la industrialización, para que dejen de ser un exportador de materias primas? Sobre todo hoy que el precio internacional del petróleo ha bajado bruscamente.
- En cuanto a la sustitución de una economía rentista del petróleo para una economía productiva, hay un esfuerzo muy grande en esa dirección. En el sector alimentario que ha desarrollado un plan de seguridad alimentaria bastante fuerte, en infraestructuras como el acero, también un desarrollo grande de las refinerías e industrialización del petróleo y otras inversiones en sectores básicos de economía pesada. El gobierno venezolano está nacionalizando gran parte de ese sector y articulando dentro de un cierto grado de planeamiento.
Pero algunos ejemplo: Venezuela compraba leche y productos lácteos, en este momento está atendiendo su mercado interno e incluso ya se inició la exportación de estos productos, que es una fuente fundamental alimentaria para la población. Carne también se está patrocinando un desarrollo importante del ganado y maíz, se está aproximando de una situación de compra solamente de Venezuela e incluso se pretende exportar. Es algo absurdo que países como Venezuela o México tengan que importar maíz, que deberían ser exportadores. Pero como el maíz es subsidiado por el gobierno norteamericano casi en un 50%, es poco competitivo producir maíz, pero como están usando mucho maíz para producir combustible, eso está ejerciendo cierta presión sobre el precio del maíz, independientemente del hecho que está subsidiado.
Además el maíz es un absurdo como fuente de energía, porque gasta alrededor de 70% de la energía que crea, entonces, sólo logra producir 30 % de energía, es algo absurdo.
Son diversos los productos que Venezuela tiene una política para crear una producción nacional en el sector alimentario, en el sector de infraestructura y también en otros niveles de consumo. Como es el caso de las refinerías que producen un tipo de producto que usa la petroquímica, que es de consumo de clase media en general. Se está avanzando mucho en la política de conversión de Venezuela en un país productivo.
- ¿Se debe definir a los gobiernos progresistas de América Latina como regímenes neoliberales con rostro humano? ¿Existe un proyecto alternativo estructural en lo económico y productivo?
- Gran parte de los esfuerzos que los países están haciendo se está orientando más para tener una cierta independencia económica. En el caso de Venezuela hay muchas propuestas y experiencias socializantes a nivel productivo. Como la creación de las empresas sociales, en que la idea del planeamiento de la actividad y concepción de la empresa, parten de una visión solidaria y no de mercado. Esto se está aplicando en sectores significativos.
En el caso del maíz, para generar una fuerte producción nacional del maíz, no se puede aceptar las condiciones del mercado internacional, porque con ese subsidio tan fuerte se hace poco viable tener un desarrollo del maíz y de sus derivados a nivel nacional. Entonces ahí se toma una decisión por razones de alimentación para el pueblo.
Se está haciendo una política muy grande de revalorización de los productos de la región, de las formas de alimentación basada en los productos regionales, porque es una cuestión cultural muy importante. Y en las comunas donde existe una actividad muy fuerte se está desarrollando un concepto de planeamiento realizado por los integrantes de la comuna. Eso está muy avanzado, hay comunas en todo el país, hay millares de consejos comunales que están practicando un planeamiento de sus actividades frente a un gran sistema de financiamiento que tiene el gobierno venezolano.
Las comunas están en un nivel de planeamiento casi óptimo -digamos- desde el punto de vista de su capacidad de gestión. Lo que ellos quieren y pueden hacerlo porque tienen financiamiento estatal del banco comunal, préstamos a fondo perdido. Entonces, los Consejos Comunales están planteando la reestructuración de la vida de la gente.
Los Consejos Comunales están a niveles locales 8 a 10 conforman una comunidad más amplia con un planeamiento que ellos mismos producen, claro que el Estado ayuda mucho en el nivel de concepción de cómo debe ser. Pero son ellos los que proponen y deciden los proyectos. Están hechos con la experiencia que la gente está acumulando de cómo hacer la gestión de la vida de la comunidad. Y mucha gente joven está en la dirección de las comunas con una visión muy amplia de cuáles son los aspectos estratégicos que deben ser atacados.
Esta es una experiencia de gran profundidad socializante porque camina hacia una democracia participativa. Respecto a este proceso se han creado leyes menores (no constitucionales) que lo consolidan. Por ejemplo, el rol de las nacionalidades y comunidades indígenas en Bolivia, Ecuador es una propuesta. En Bolivia tiene una dinámica más fuerte y en toda la región existe un movimiento de abajo hacia arriba en el sentido de consolidar una acción local muy grande.
La revolución cubana también tiene mucha experiencia en ese campo, los poderes locales en Cuba tienen mucha influencia en el aspecto económico, social y cultural. Hay una inversión muy fuerte en lo que se llama recursos humanos, es decir que se está formando gente en acción técnica y cultural a nivel local muy fuerte. Hoy casi todas las ciudades cubanas tienen universidades y también es la meta de Venezuela. Y llegar a las comunas. Esto permite una gran formación de recursos humanos.
- ¿Ha habido progresos en el Mercosur en cuanto a la integración económica?
- Se ha avanzado mucho. Te doy un ejemplo claro. Hace veinte años las exportaciones de Brasil para América Latina equivalían al 5% hoy es de 23%. Eso demuestra como la dinámica del comercio ha aumentado mucho y se está avanzando en otros sectores, menos de lo que se debería. Porque no se han desarrollado de manera suficiente las instituciones de tipo educacional, social. La integración es un éxito y muy difícil que retroceda, porque son muchos los sectores económicos que tienen en la integración latinoamericana su objetivo estratégico.
- ¿Cuál es su balance económico de los dos periodos presidenciales de Luis Ignacio Lula Da Silva?
- El primer periodo de Lula fue muy dominado por las concepciones neoliberales en la macroeconomía. Al final de su primer periodo empezó a cambiar con la caída de Paloche que era el ministro de Economía, pero el Banco Central resiste todavía. Es una fuerza neoliberal muy grande, es como una toma del Estado por parte del sector financiero que consigue recibir como intereses un tercio del presupuesto del Estado. En el segundo periodo el gobierno dirigió más recursos al sector social, 12 millones de familias reciben las Bolsas Familia y otras políticas sociales fuertes. Podría ser mucho más si el Banco Central sería asumido a favor del desarrollo económico y las necesidades sociales de la población. Hay una nueva dirección en políticas de desarrollo e inversión social que ha refinado la figura de Lula.
Conferência no Peru
No dia 19 de março, às 18h ocorreu no Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario)em Lima, Peru, a conferência ministrada pelo professor Theootônio dos Santos "El impacto de la crisis en las ciencias sociales".
segunda-feira, 9 de março de 2009
Análise da Dependência: A criação de uma nova teoria social na América Latina (por Fernanda Beigel)
artigo enviado pela pesquisadora Fernanda Beigel
Dependency Analysis: The creation of New social Theory in Latin America
In: Sujata Patel Ed. The International Handbook on Diverse Sociological Traditions, London: SAGE, forthcoming.
by Fernanda Beigel - Adjunct Researcher at CONICET (Argentina) and Director of PhD in Social Sciences at National University of Cuyo (Mendoza, Argentina).
“Dependence” has been a recurring concern within the Latin American intellectual community. It began in the nineteenth century when the discussion over national independence was initiated and continued into the twentieth century with the debate on economic development. It eventually appeared as a sociological theme and as a social change theory between 1964 to 73. It was also during this period that the first democratic socialist government was elected in Latin America – in Chile. The Chilean Government encouraged intellectual and institutional autonomy in the universities. In those years, Santiago de Chile became the axis of a dynamic regional academic circuit wherein endogenous sociology was institutionalized. In this paper, I situate the emergence of Dependency Analysis as a critical reflection on the Latin American peripheral condition in a
historical perspective.
The theory of Dependency was born against a contested conceptual background. The main dispute between its promoters was the ultimate source of ‘concrete dependent situations’. While some of them claimed that the main contradiction was between the nation and the international system, others contended that the priority should be given to internal (national) class conflict. The former implied reforming capitalism while the latter advocated radical social change. Dependency Analysis appeared, thus, in the midst of the tension between the legacy of the Latin American structuralist school of thought (Estructuralismo cepalino3) and heterodox Marxism – a critical trend emerging from communist parties.
Given the complexity of this intellectual tradition, it is necessary to distinguish three different uses of the concept of ‘dependency’ simultaneously at work: a) dependence as a changing historical condition; b) Dependency Analysis, as a social theory and c) dependentists, as the scholars who developed this study and research area. In the first part of this paper, I discuss the historical context - the intellectual traditions and institutional setting in which Dependency Analysis emerged. In the second part, I focus on the debates and the process of knowledge production within the dependentist working groups in different academic institutions. Finally, I analyze Dependency theory’s contribution to Sociology, in order to provide a better understanding of the endogenous process of
‘scientific paradigm-building’ in Latin America.
A Historical Background of Dependence/Dependency
By the end of the nineteenth century, oligarchic families and the military constituted the elite of Latin American nations. They led the traditional parties, leaving little space for political debate in the public sphere. Modernity was seen by this ruling class as a reflection of technical progress, and not a result of increasing political and social democracy. Essayists, poets and journalists voiced an increasing middle-class discontent towards this highly iniquitous stratified society. In the context of a closed political system, these writers used the media to claim civil rights and social justice. They considered political independence as formal and incomplete, since British and American enterprises dominated the most dynamic sectors of national production. Imperialism was understood as an economic phenomenon, linked to these internal processes. These modernists argued that intellectual dependence was a key problem for endogenous social development. In the words of the Cuban leader José Martí: ‘the problem of Independence was not a change of forms, but a change of spirit’ ([1891] 1992:484).
In the late nineteenth century tumultuous processes led to significant cultural and social differentiation. Literary systems emerged out of journalism; poetry and ‘essayism’ developed as separate practices. National universities began to play a central role in the modernization of the public sphere, training future politicians to lead democratic parties and offer a new path for upward social mobility. Along with the development of higher education, scientific research gained increasing autonomy.
By the end of the forties, economic progress and industrialization were central debates within Latin America. While underdevelopment was understood as a backward condition, development was perceived as a theory and a policy to explain and intervene in the Third World’s iniquitous social and economic structures. The emergence of regional organizations, such as the Economic Commission for Latin America (ECLA), created by United Nations, encouraged a critical reflection of the impact of technical progress and involved national governments in developmental policies. The Latin American structuralist school of thought was born with the publication of ECLA based Raúl Prebisch’s 1949 study, El Desarrollo económico de la América Latina y sus principales problemas (Economic Development in Latin America and its Main Problems). This Argentinian thinker analyzed the international economy as a set of relations between the industrialized center and a periphery . The structuralists assessed the problems of the periphery at three levels. The first was the analysis of structural unemployment which was related to the inability of traditional export industries to grow and absorb excess rural population. The second was external disequilibrium caused by higher propensities to import industrial goods than to export traditional agricultural products and minerals . Lastly, there was the deteriorating terms of trade (Love, 1999). According to Prebisch, the implications of this division of labor were disastrous: the standard of living in the peripheries was declining compared to that of the core countries. The solution was agricultural mechanization and industrialization (Prebisch, 1949:4).
But these expectations were not realized as industrialization policies in the fifties did not lead to development. For a new generation of social scientists, it became necessary to go beyond an analysis of the fruits of industrialization and the policies advocated by ECLA. Dependentists assumed some of the premises established by Latin American Structuralism, particularly the segmented labor markets and monopolies in land tenure, inherited from the colonial past. They argued that both the Center and Periphery were part of a single and long term international process and constituted a structure of dependence. Like Structuralism, Dependency Analysis articulated its position through historical essays. However unlike ECLA’s scholars, dependentists concentrated on politics and class struggle in order to explain underdevelopment. Their main concern was to determine the specificity of the relations between social/political factors and economic development. They examined the diverse national social formations by assessing the historical overlap of capitalist with pre-capitalist modes of production. In some cases, they singled out for analysis, different types of dependent relations that had evolved in Latin America during the nineteenth century, that of export oriented economies (economias de expansión hacia afuera) or enclaves based on mines or plantations (Cardoso and Faletto, [1969] 1975). The sociological contribution of Dependency was, thus, to offer a new definition of underdevelopment combining the analysis of society with economy and politics, in specific historical situations
The Institutional Framework of Dependency Analysis
In the fifties and sixties, many institutional ‘titans’ competed for cultural and ideological influence in Latin America: public agencies and private foundations, such as US-AID, Rockefeller and Ford Foundations, the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), the Organization of American States (OAS), and the Catholic Church. UNESCO’s Social Science Department promoted research and teaching of the social sciences, sponsoring programs all over the region. OAS and its Social Science Division also attempted to foster the development of these disciplines. And the Society of Jesus, created Centers of Information and Social Action (CIAS) as well as established Catholic Universities. The main concern of these international projects was economic progress and modernization. Chile received significant foreign aid as it welcomed these organizations into its territory. Several studies (Brunner, 1986; Devés Valdés, 2004; Garretón, 2005) have found that the exceptional stability of its political system, and the existence of international agencies, such as ECLA, opened up the academic labor market for social scientists, turning Santiago de Chile into an intellectual ‘cosmopolis’ by mid -sixties. Moreover, scholars from the Southern Cone exiled from military dictatorships, arrived here for institutional affiliation and reinforced intellectual engagement. A whole set of social and political conditions favoured the emergence of this country as a regional center of internationalization – all of which was stimulated by the growth of an important movement for social change, during the Presidencies of Eduardo Frei Montalva (1964-1970) and the socialist experience of Salvador Allende (1970-1973).
A brief comparison with Buenos Aires, Sao Paulo or Mexico City shows, however, that these metropolises had much higher cultural indicators than Santiago. While the former had a very welldeveloped publishing market, the latter only had an incipient graphic industry (Subercaseux, 2000). Foreign social scientists who lived in Santiago at the time describe it as a small, ‘provincial’ city, with poor cultural life. How did Chile become the axis of this intellectual movement and the laboratory for Dependency’s endogenous process of knowledge production? During the twentieth century, the Chilean State increasingly invested in higher education with the University of Chile becoming a nodal point for modernization and institutionalization of the system. The creation of the Bureau of Higher Education and the Rectors’ Council in 1954 together with the granting of administrative autonomy helped the education system to expand and to reinforce the professionalization of the faculty (Krebs, 1979). University enrollment had an early modern distribution of specializations with concentration in education and social sciences at the expense of Law, Medicine and other scientific graduate programs (Brunner, 1986:35). The public expenses on higher education doubled between 1961 (2,8%) and 1964 (5,7%) (Schiefelbein, 1968:62).
This expansion led to the growth of the University student body which mobilized and gained a strong presence in cities, becoming an increasingly important audience for policy makers and university academics. A generation of students involved with activism emerged with the Cuban Revolution (1959) and legitimized the value of political commitment. The tendency to sacrifice the present gains for the future (a mentality present in the catholic socialization of the Chilean middle-class) now materialized as a collective demand for a democratic university. Militant capital 4 (Matonti and Poupeau, 2004) spread to higher education, and created the conditions for the Reform movement of 1967, which first succeeded in the Catholic University of Santiago.
The Reform deepened the already existing university autonomy and reinforced a favourable ambience for critical scientific research, allowing for the establishment of interdisciplinary research centers. These institutes attracted scholars who had participated in demanding these changes who ultimately became the “think tanks” for national projects. These academics had security of employment through full-time posts and access to resources similar to those who were employed in research centers dependent on international agencies. Social scientists played a key role in organizing these new research centers and in debating the academic rules of work in the field. ‘Academic Excellence’, was thereby re-defined and understood as an assessment of ‘National Reality’.
This university movement played a central role in the growth of the intellectual activism which now extended onto the political arena, leading to the formation of the Movement of Unitary Popular Action (MAPU) –a leftist tendency within the Christian Democratic Party in power. This movement fractured the existing government led by Frei and consolidated the Popular Unity which, as a coalition, won the 1970 election.
The Construction of the Dependency Perspective
By the beginning of the sixties, many structuralists concluded that industrialization was not leading to long-lasting economic development. The discussions about whether developmental policies could decrease inequalities found reflection in the Latin American Institute of Social and Economic Planification (ILPES), created by the ECLA and United Nations. These debates gained momentum with the 1964 Brazilian coup d’état and the exile of academic scholars to Santiago. The arrival of Celso Furtado at the ILPES and the course he promoted from June 1964 on this theme, has been referred to as the founding moment of Dependency Analysis (Garcia, 2005).
Other critical visions had previously emerged in the Division of Social Development, headed by José Medina Echavarría. The latter’s work on the social conditions of development, presented at ECLA’s 1955 Conference, was one of the first threads for the sociological reformulation of Latin American Structuralism. Medina posed a sociological question when he discussed the contradiction between socio-cultural indicators and the economic growth index. In order to answer it, he worked with the analytical perspective of economic sociology and the Weberian historical interpretation of causal-significant relations. For him, the historical roots of underdevelopment were not only based on certain economic patterns but also on specific structures of power which
could be understood through historical sociology. Finally, he pointed out that the political
instability of Latin American countries was one of the main obstacles for economic development (Medina Echavarría, [1964]1980). Since 1957, Medina had been training a new generation of sociologists in the Latin American Faculty of Social Sciences (FLACSO). Furthermore, he was responsible for attracting many South American exiles to ILPES, all of whom made crucial contributions to the theoretical renewal at ECLA.
While these debates evolved within ILPES, other exiled social scientists arrived at Santiago, and became affiliated to the University of Chile and the University of Concepción. The Chilean sociologist Eduardo Hamuy invited a group of exiles to the Center of Social and Economic Studies (CESO), a research institute of the University of Chile. Most of them were young Brazilian social scientists, socialized in student activism, who had taken part in the student movement at the National University of Brasilia. After the Brazilian coup d’état, they participated in the resistance against dictatorship, and some of them were arrested. These intellectuals analyzed Brazil´s structural crisis, since they intended to formulate a diagnosis that could facilitate a revolutionary program, different from the Communist Party’s proposal. According to Ruy Mauro Marini: Structuralism became the target of the critiques ‘because communists –more dedicated to history than to economics-, relied on ECLA’s ideas on the deterioration of exchange terms, structural dualism and the viability of an autonomous capitalist development, in order to assert the principles of the bourgeois-democratic, anti-imperialist and anti-feudalist revolution, inherited from the III International’ (Marini, 1999:23).
The Dependency focus arose, therefore, in these academic circles as a theoretical problem intending to re-diagnose underdevelopment within a collective and interdisciplinary reflection. Dependence was outlined as a historical situation, occurring under certain national and international conditions, as the result of the global structure of underdevelopment. It was not seen as an external imposition, but as a relationship between industrialized and peripheral countries. The critique of developmental policies and economicism led to questions on the: a) rationality of the productive structure, b) legitimacy principles of Latin American states and c) struggle for power.
In addition to the reflection on the Structuralist legacy, the heterodox readings of Marxism and the recourse to Weber, there was another theoretical and methodological tradition that gave the final ‘stitches’ to the new focus. I am referring to a set of “ knowledges” that had previously developed in the region, in analyzing the historical relationship between social structures and political change. One of these efforts was outlined in the book, Economía de la Sociedad Colonial (Economy of Colonial Society) by Sergio Bagú, published in 1949. He argued: ‘It wasn´t capitalism what appeared in America in the period we studied, but colonial capitalism. There was no servitude on a large scale, but slavery with multiple shades, hidden very often under complex and fallacious juridical formulas. ‘Ibero-America was born to integrate the cycle of new-born capitalism and not to extend the agonizing feudalistic phase’ (Bagú, 1949:261). Bagú’s project attempted to create a unified history of the continent, on the basis of available colonial documents and the contributions of other Latin American writers.
Osvaldo Sunkel recalls that the textbooks for training courses given at ECLA and ILPES were based on two major sources: a) CEPAL’s 1949 Study, and b) the curriculum of the chair of Economic History of the Universidad de Chile, where Bagú´s book was read (Sunkel, 2007). This historical approach was the basis for the questioning of developmental policies and further provided sociology with a valuable tool to rethink underdevelopment.
Dependency and Dependentists
Considered as a whole, the ‘dependentist group’ consisted of about thirty social scientists, born between the end of the twenties and the beginning of the forties. Except for Celso Furtado and Aníbal Pinto, the majority was between twenty-seven and thirty-seven years of age; half of them were economists and the other half were sociologists, lawyers or political scientists. With the exception of André Gunder Frank, Franz Hinkelammert and Armand Mattelart, the rest were Latin Americans. South Americans made up 90% and half of these were Brazilians. During the most productive years of Dependency Analysis (1964-1970), they were all living in Chile and worked as full-time researchers at national or international interdisciplinary centers5. There was a high degree of inter-institutional circulation. Dependentists participated in these networks linking multiple institutions through lectures, workshops and informal gatherings. Their work spread as mimeos or as copies within classrooms, and also at meetings, cafés and private homes (Dos Santos, 2006).
The debates were very lively. One of the main disputes was over the social characterization of the continent. While André Gunder Frank argued that Latin American capitalism had existed since colonization, most dependentists claimed that it had become the dominant mode of production by the end of the nineteenth century. Another relevant issue was the theoretical position of the national question within the framework of class relations. For Francisco Weffort, ‘there was no real contradiction between national and exterior domination because dependence was generated from within the class structure –as well as social change’ (1970: 392). According to Fernando H. Cardoso(1970), dependency showed a particular type of articulation between social classes, the productive system and the state, in a particular historical situation.
There was remarkable consensus between them to assert the ‘movement from economic development towards dependency’, which involved analysis of historical structures, attention to political power and class struggle. Opposing the idea of a ‘universal’ methodology, the new social scientists believed that the possibility to explain Latin American reality depended on the determination of its specific problems. The methods had to be adjusted to concrete situations of the region. In short, dependentists were not only trying to create a new theoretical perspective, but also a ‘new style of research and researchers’ (Cardoso and Castells, 1972:18).
From Structuralism to Dependency: the ILPES Work-groups
Social scientists in ILPES contributed decisively to the dependentist discussion and gave depth to an assessment of the structuralist experience on developmental policies. Most did research on their own national processes, like Aníbal Quijano, who made a major contribution to the analysis of Peruvian class structure in the context of imperialistic domination. One of Quijano’s main interests was social marginality and its structural link with the expansion of capitalism in Latin America (Quijano, 1977). For his part, Aníbal Pinto made incisive observations on the politics of dependence in his Política y desarrollo (Politics and Development), published in 1968. With the other dependentists, Pinto joined the debates at work in ILPES, and also started lecturing at a postgraduate school of
Economics at the University of Chile. This contact with the national academia helps spread militant capital within international agencies as well.
One of the work-groups emerged in the Training Division, directed by Osvaldo Sunkel. With Pedro Paz and Octavio Rodríguez he analyzed the history of the concepts of development/underdevelopment, in order to distinguish them from economic growth and industrialization. The book El subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo (Latin American Underdevelopment and the Theory of Development) (1970) published by Sunkel and Paz defined underdevelopment as part of the global historical process, in which both phenomena were linked and mutually conditioned. As other ECLA’s experts, during those years, Sunkel resigned his post in ILPES, and joined the Institute of International Studies, at the University of Chile in order to be more independent and to express his personal ideas freely (Sunkel, 2007).
Secondly, we should mention the group of the Social Development Division, from which numerous dependentist contributions as well as mutual criticism emerged. Fernando H. Cardoso and Enzo Faletto played a critical role in this endeavour. Their interventions were significant not only within ILPES but also at Chilean academic institutions. They lectured at University of Chile, FLACSO, and they discussed with CESO research groups. Cardoso proposed a sociological interpretation of underdevelopment on the basis of his reading of Marx and Weber. He found an excellent complement in Enzo Faletto, who was a historian and was reading Antonio Gramsci at the time. Their famous work Dependencia y Desarrollo en América Latina (Dependency and Development in Latin America), attempted to ‘explain economic processes as social processes’, in order to express a theoretical intersection where economic power was articulated as social and political domination.
They affirmed that it was ‘through politics that a certain social group can impose a mode of production on the rest of society’ (Cardoso and Faletto, [1969] 1975: 20). The text tried to show the consequences of the relationship between the State, social classes and the productive structure in different historical periods. The idea was to explain the form of such relationships in each situation of dependence. They proposed, in this sense, that Dependency should be used as a ‘causalsignificant’ concept, suitable to point out relevant structures of power. Faced with mechanical interpretations, the authors argued that even though external impact was certainly substantial, it did not imply that national history was ‘the pure reflection’ of the changes occurring in the central hegemonic pole. International links limited the possibilities of action within the nation-state, but, at the same time, groups, classes and social movements could perpetuate, transform or break those constraints ([1969] 1975: 162-163).
Dependency Perspective at FLACSO
Between 1964 and 1966, other exiles arrived at FLACSO, many of them escaping from Argentinian and Brazilian military regimes, such as Vilmar E. Faría, Regina Faría, Ayrton Fausto, Patricio Biedma and Hugo Perret. The intense inter-institutional circulation of students and lecturers, favoured by agreements with Chilean universities, caused a major shift within FLACSO’s initial theoretical currents, now inclined towards dependency studies. Enzo Faletto’s entrance, after leaving ECLA and the arrival of Sergio Bagú in 1970, reinforced this trend and fostered intense intellectual activity within the centre. Marcos Kaplan and Inés Reca carried out research projects on technological dependence and professional ‘brain drain’. Moreover, FLACSO’s Revista Latinoamericana de Ciencia Política (Latin American Political Science Review) played an important part in publishing dependentist debates, as it allowed the circulation of ideas between work-groups.
Vilmar Faría had received statistical training, and combined the professionalizing trends at FLACSO with the structuralist approach set forth by Dependency Analysis. He was interested in the relationship between economic development and the legitimacy of the dominant groups. With this purpose, he analyzed the evolution of the role played by the Brazilian business sector in the changes that occurred with their intervention in State decision-making (Faría, 1971). By carrying out such surveys of businessmen, he tried to understand the nature of class alliances that may occur in Brazil after the military coup.
The CESO Work-groups
Two centers related with the dependency focus were created between 1964 and 1966 at the
University of Chile. One of them was the Institute for International Studies (IEI) and the other was the Center for Socio-Economic Studies (CESO), which was part of the Faculty of Economics. Claudio Véliz played an important role in the development of the first one, and attracted Chilean researchers who had made major contributions at ILPES, like Osvaldo Sunkel, as well as highly prestigious Brazilian exiles, like Darcy Ribeiro. The second center recruited Chilean economists Roberto Pizarro, Sergio Ramos and Orlando Caputo, as well as numerous groups of South American exiles. At CESO, André Gunder Frank wrote The Development of Underdevelopment (1969) and Vânia Bambirra developed her Tipologia da Dependencia (Typology of Dependency, 1970).
Militant capital was increasingly relevant in CESO’s activity. In fact, under Allende’s presidency, the center worked as a permanent assembly –institutional decisions were taken by all members (Reca, 2006). Researchers at CESO conducted major studies on world economy, and wrote on the changing conditions within Chile. Particularly, Roberto Pizarro and Orlando Caputo carried out an empirical research Las nuevas formas del capital extranjero en Chile (The New Forms of Foreign Capital in Chile, 1970).
Studies on international dependence were carried out mainly at its research department, under the direction of Theotônio Dos Santos. His aim was to give an account of the main trends in economic development in Latin America between 1950 and 1965. According to him, foreign capital no longer played its historical role, which had been to boost the productivity levels of Latin American economies with the stimulus provided by the prospect of high profit. This rendered the autonomous development of a national capitalist economy impossible. One of the main polemical issues of Dependency came up, precisely, in Dos Santos’ first published paper, where he argued that ‘dependent nations only expanded as a reflection of the expansion in the economies of dominant countries’. In the text, however, he claimed that dependence had to be conceptualized just as a conditioning situation that could be modified through a radical political change (1968).
The Centre of Studies on the National Reality (CEREN) Work-groups
While the University of Chile had played a major role in the development of social sciences and had exerted great influence on the establishment of FLACSO and ILPES, the Catholic University had remained relatively isolated until the mid-1960s. The University Reform of 1967, which was launched by this Institution, created interdisciplinary centers that enjoyed great autonomy and had abundant financial resources. One of the most important was the Centre of Studies on the National Reality (CEREN). As at CESO, there was an explicit adherence to Marxism and support for the Allende administration.
At CEREN two dependentist work-group were located. Franz Hinkelammert’s team confronted economicism and gave greater importance to ideological issues. In consonance with an influential line of thought in Western Marxism that sustained the existence of the structure/superstructure edifice, the dependentist work-group gave supremacy to the sphere of consciousness. They pronounced themselves against ‘capitalist developmentalism’ as they claimed that the foundations of a ‘developed’ society could only be laid in the context of socialism (Hinkelammert et alia, 1970:13). Armand Mattelart, Ariel Dorfman, Mabel Pichini and Michèle Mattelart constituted another work group that did research along these lines. Their studies focused on what was called ‘cultural imperialism’ at the time. More precisely, they analyzed the role of mass media in the creation of the ideology of American domination (Mattelart, 2005).
Was Dependency a Dependent Knowledge?
In September 1973, a military coup dismantled interdisciplinary research centers created in Chile and forced scholars into exile. The analysis of underdevelopment and social change, which had been top priority for the Latin American academy, was substituted with the concern for democracy. By mid-1990s, most social scientists considered Dependency Analysis as an outdated perspective, worn out by globalization, and useless after the effacement of nation-states. This reaction against Dependency within the academia took place, paradoxically, when economic and political dependence was reinforced, because of the impact of the Latin American external debt.
This situation raises a set of questions. The first related to its nature. Was Dependency only an endogenous approach and a particularistic argument oriented to Latin American experience or could it be ‘unthinked’ so that it could be made universal through an epistemic critique of European nineteenth-century paradigms, as it was suggested by Wallerstein (2003)? The second related to its demise. Was the brevity of Dependency’s ‘vital period’ a result of a massive internal intellectual failure? Or was it the consequence of an external factor –the dictatorship and its effect in the loss of academic autonomy gained in the sixties? In other words, was the defeat of Dependency the result of new theoretical trends and agendas imposed within the international academic system?
Dependentists were aware of the dominance of Eurocentric patterns and of the necessity to think autonomously with respect to Northern social sciences. However, with the exception of technological dependence and the ‘brain drain’, studied by some scholars, they did not analyze academic dependence as an empirical fact because their research was focused on political and economic structures of domination. They enriched the structuralist method of historical diagnosis of the region and contributed to the re-thinking of the concept of underdevelopment. In order to do so, they critically articulated a set of European and Latin American traditions.
It is well known that academic imperialism has been a matter of concern for the social sciences, at least, since the sixties. More recently, Pierre Bourdieu denounced the existence of diverse mechanisms of domination in the international circulation of ideas. Through ‘imperialism of the universal’ (2000: 154), a set of categories and theories are imposed worldwide, though these reflect local conditions and contexts such as those of the United States or France. Accordingly, ‘universal sociology’ has been a result of the universalization of a particular path, emerging at a specific space and time. Sayed Farid Alatas postulated various types of academic dependence: on ideas; on the technology of education; on aid for research as well as teaching; on investment in education; and
others (2003: 604).
At the institutional and financial level, Dependency Analysis was produced within research centers supported by a) private/public foreign aid, b) regional resources coming from Latin American states, and c) national resources provided by the Chilean Government. However, during the period discussed in this paper, the international flows were nationalized by the intervention of a strong state. This led to the emergence of an autonomous academic milieu, with a greater intellectual freedom. Besides, the partial breakdown of Eurocentric reason promoted peripheral movements and critical thought. This complex experience provided the social frame, the institutions and the engagement that were necessary for the appearance of a theoretical focus that was entirely created in Latin America.
The passage through Chile was the determining factor for the emergence of Dependency Analysis and the realization of two different processes within Latin American sociology: on the one hand, the consolidation of a set of social “knowledges”, and on the other, the recognition of a new group of scientists. By the end of the sixties, dependence was the main topic of Latin American social sciences and Dependency Analysis had a brief international circulation. However, success was more effective for some actors than for the theory itself.
For roughly fifteen years, ’Dependency theory’ circulated widely within the field of Latin American sociology, in a limited way within the Caribbean, Europe, Africa and Asia, and only marginally within English speaking academies (Blomstrom & Hettne, 1990). In the United States, it was mainly discussed in sociological environments: a) academic journals, such as Current Sociology; b) Latin American Studies’ publications, such as Latin American Perspectives and c) radical journals like NACLA Newsletter (North American Congress Latin America), the Review of Radical Political Economics and Monthly Review. Within Europe the circulation of dependency theory was to a great extent influenced by its promotion by Dudley Seers at the Institute for Development Studies at the University of Sussex. In spite of Seers’ efforts, and the fact that some works were translated into English, the writings of Dependency remained available mainly in Spanish (Oteiza, 1978).
Finally, dependentists found more recognition rather than Dependency Analysis itself. These young sociologists were struggling to gain a place in the field, and they were able to replace the first generation of the so-called ‘scientific sociology’. In the eighties and nineties, some of them were marginalized, along with the ‘defeat’ of Dependency. Others reconverted their academic capital into political credit: as a matter of fact, one of them became President of Brazil. In order to understand the constitution of new intellectual and political elite in the region this issue has to be taken into consideration but the subject lies beyond the scope of this paper.
Endnotes
1 I wish to thank Sujata Patel and Verónica Perera for their valuable comments on this paper.
2 Latin American structuralism is one of a family of structuralisms. This school of thought attempted to explain international economy as a structure of unequal relations. Unlike other kinds of Structuralism, one of its particularities was the historical approach based on Colonial Studies and long-term overview of economic production.
3 Militant Capital is a set of know-how that is forged and put into practice in collective action. Latin American catholic martirology is an exemplary case of the ‘exportable’ feature of these dispositions, which were reconverted as a revolutionary commitment within the guerrillas.
4 I have elsewhere presented a panorama of the Latin American dependentist tradition including those social scientists based outside Santiago but clearly contributing to the construction of the dependentist approach (see Beigel, 2006).
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Dependency Analysis: The creation of New social Theory in Latin America
In: Sujata Patel Ed. The International Handbook on Diverse Sociological Traditions, London: SAGE, forthcoming.
by Fernanda Beigel - Adjunct Researcher at CONICET (Argentina) and Director of PhD in Social Sciences at National University of Cuyo (Mendoza, Argentina).
“Dependence” has been a recurring concern within the Latin American intellectual community. It began in the nineteenth century when the discussion over national independence was initiated and continued into the twentieth century with the debate on economic development. It eventually appeared as a sociological theme and as a social change theory between 1964 to 73. It was also during this period that the first democratic socialist government was elected in Latin America – in Chile. The Chilean Government encouraged intellectual and institutional autonomy in the universities. In those years, Santiago de Chile became the axis of a dynamic regional academic circuit wherein endogenous sociology was institutionalized. In this paper, I situate the emergence of Dependency Analysis as a critical reflection on the Latin American peripheral condition in a
historical perspective.
The theory of Dependency was born against a contested conceptual background. The main dispute between its promoters was the ultimate source of ‘concrete dependent situations’. While some of them claimed that the main contradiction was between the nation and the international system, others contended that the priority should be given to internal (national) class conflict. The former implied reforming capitalism while the latter advocated radical social change. Dependency Analysis appeared, thus, in the midst of the tension between the legacy of the Latin American structuralist school of thought (Estructuralismo cepalino3) and heterodox Marxism – a critical trend emerging from communist parties.
Given the complexity of this intellectual tradition, it is necessary to distinguish three different uses of the concept of ‘dependency’ simultaneously at work: a) dependence as a changing historical condition; b) Dependency Analysis, as a social theory and c) dependentists, as the scholars who developed this study and research area. In the first part of this paper, I discuss the historical context - the intellectual traditions and institutional setting in which Dependency Analysis emerged. In the second part, I focus on the debates and the process of knowledge production within the dependentist working groups in different academic institutions. Finally, I analyze Dependency theory’s contribution to Sociology, in order to provide a better understanding of the endogenous process of
‘scientific paradigm-building’ in Latin America.
A Historical Background of Dependence/Dependency
By the end of the nineteenth century, oligarchic families and the military constituted the elite of Latin American nations. They led the traditional parties, leaving little space for political debate in the public sphere. Modernity was seen by this ruling class as a reflection of technical progress, and not a result of increasing political and social democracy. Essayists, poets and journalists voiced an increasing middle-class discontent towards this highly iniquitous stratified society. In the context of a closed political system, these writers used the media to claim civil rights and social justice. They considered political independence as formal and incomplete, since British and American enterprises dominated the most dynamic sectors of national production. Imperialism was understood as an economic phenomenon, linked to these internal processes. These modernists argued that intellectual dependence was a key problem for endogenous social development. In the words of the Cuban leader José Martí: ‘the problem of Independence was not a change of forms, but a change of spirit’ ([1891] 1992:484).
In the late nineteenth century tumultuous processes led to significant cultural and social differentiation. Literary systems emerged out of journalism; poetry and ‘essayism’ developed as separate practices. National universities began to play a central role in the modernization of the public sphere, training future politicians to lead democratic parties and offer a new path for upward social mobility. Along with the development of higher education, scientific research gained increasing autonomy.
By the end of the forties, economic progress and industrialization were central debates within Latin America. While underdevelopment was understood as a backward condition, development was perceived as a theory and a policy to explain and intervene in the Third World’s iniquitous social and economic structures. The emergence of regional organizations, such as the Economic Commission for Latin America (ECLA), created by United Nations, encouraged a critical reflection of the impact of technical progress and involved national governments in developmental policies. The Latin American structuralist school of thought was born with the publication of ECLA based Raúl Prebisch’s 1949 study, El Desarrollo económico de la América Latina y sus principales problemas (Economic Development in Latin America and its Main Problems). This Argentinian thinker analyzed the international economy as a set of relations between the industrialized center and a periphery . The structuralists assessed the problems of the periphery at three levels. The first was the analysis of structural unemployment which was related to the inability of traditional export industries to grow and absorb excess rural population. The second was external disequilibrium caused by higher propensities to import industrial goods than to export traditional agricultural products and minerals . Lastly, there was the deteriorating terms of trade (Love, 1999). According to Prebisch, the implications of this division of labor were disastrous: the standard of living in the peripheries was declining compared to that of the core countries. The solution was agricultural mechanization and industrialization (Prebisch, 1949:4).
But these expectations were not realized as industrialization policies in the fifties did not lead to development. For a new generation of social scientists, it became necessary to go beyond an analysis of the fruits of industrialization and the policies advocated by ECLA. Dependentists assumed some of the premises established by Latin American Structuralism, particularly the segmented labor markets and monopolies in land tenure, inherited from the colonial past. They argued that both the Center and Periphery were part of a single and long term international process and constituted a structure of dependence. Like Structuralism, Dependency Analysis articulated its position through historical essays. However unlike ECLA’s scholars, dependentists concentrated on politics and class struggle in order to explain underdevelopment. Their main concern was to determine the specificity of the relations between social/political factors and economic development. They examined the diverse national social formations by assessing the historical overlap of capitalist with pre-capitalist modes of production. In some cases, they singled out for analysis, different types of dependent relations that had evolved in Latin America during the nineteenth century, that of export oriented economies (economias de expansión hacia afuera) or enclaves based on mines or plantations (Cardoso and Faletto, [1969] 1975). The sociological contribution of Dependency was, thus, to offer a new definition of underdevelopment combining the analysis of society with economy and politics, in specific historical situations
The Institutional Framework of Dependency Analysis
In the fifties and sixties, many institutional ‘titans’ competed for cultural and ideological influence in Latin America: public agencies and private foundations, such as US-AID, Rockefeller and Ford Foundations, the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), the Organization of American States (OAS), and the Catholic Church. UNESCO’s Social Science Department promoted research and teaching of the social sciences, sponsoring programs all over the region. OAS and its Social Science Division also attempted to foster the development of these disciplines. And the Society of Jesus, created Centers of Information and Social Action (CIAS) as well as established Catholic Universities. The main concern of these international projects was economic progress and modernization. Chile received significant foreign aid as it welcomed these organizations into its territory. Several studies (Brunner, 1986; Devés Valdés, 2004; Garretón, 2005) have found that the exceptional stability of its political system, and the existence of international agencies, such as ECLA, opened up the academic labor market for social scientists, turning Santiago de Chile into an intellectual ‘cosmopolis’ by mid -sixties. Moreover, scholars from the Southern Cone exiled from military dictatorships, arrived here for institutional affiliation and reinforced intellectual engagement. A whole set of social and political conditions favoured the emergence of this country as a regional center of internationalization – all of which was stimulated by the growth of an important movement for social change, during the Presidencies of Eduardo Frei Montalva (1964-1970) and the socialist experience of Salvador Allende (1970-1973).
A brief comparison with Buenos Aires, Sao Paulo or Mexico City shows, however, that these metropolises had much higher cultural indicators than Santiago. While the former had a very welldeveloped publishing market, the latter only had an incipient graphic industry (Subercaseux, 2000). Foreign social scientists who lived in Santiago at the time describe it as a small, ‘provincial’ city, with poor cultural life. How did Chile become the axis of this intellectual movement and the laboratory for Dependency’s endogenous process of knowledge production? During the twentieth century, the Chilean State increasingly invested in higher education with the University of Chile becoming a nodal point for modernization and institutionalization of the system. The creation of the Bureau of Higher Education and the Rectors’ Council in 1954 together with the granting of administrative autonomy helped the education system to expand and to reinforce the professionalization of the faculty (Krebs, 1979). University enrollment had an early modern distribution of specializations with concentration in education and social sciences at the expense of Law, Medicine and other scientific graduate programs (Brunner, 1986:35). The public expenses on higher education doubled between 1961 (2,8%) and 1964 (5,7%) (Schiefelbein, 1968:62).
This expansion led to the growth of the University student body which mobilized and gained a strong presence in cities, becoming an increasingly important audience for policy makers and university academics. A generation of students involved with activism emerged with the Cuban Revolution (1959) and legitimized the value of political commitment. The tendency to sacrifice the present gains for the future (a mentality present in the catholic socialization of the Chilean middle-class) now materialized as a collective demand for a democratic university. Militant capital 4 (Matonti and Poupeau, 2004) spread to higher education, and created the conditions for the Reform movement of 1967, which first succeeded in the Catholic University of Santiago.
The Reform deepened the already existing university autonomy and reinforced a favourable ambience for critical scientific research, allowing for the establishment of interdisciplinary research centers. These institutes attracted scholars who had participated in demanding these changes who ultimately became the “think tanks” for national projects. These academics had security of employment through full-time posts and access to resources similar to those who were employed in research centers dependent on international agencies. Social scientists played a key role in organizing these new research centers and in debating the academic rules of work in the field. ‘Academic Excellence’, was thereby re-defined and understood as an assessment of ‘National Reality’.
This university movement played a central role in the growth of the intellectual activism which now extended onto the political arena, leading to the formation of the Movement of Unitary Popular Action (MAPU) –a leftist tendency within the Christian Democratic Party in power. This movement fractured the existing government led by Frei and consolidated the Popular Unity which, as a coalition, won the 1970 election.
The Construction of the Dependency Perspective
By the beginning of the sixties, many structuralists concluded that industrialization was not leading to long-lasting economic development. The discussions about whether developmental policies could decrease inequalities found reflection in the Latin American Institute of Social and Economic Planification (ILPES), created by the ECLA and United Nations. These debates gained momentum with the 1964 Brazilian coup d’état and the exile of academic scholars to Santiago. The arrival of Celso Furtado at the ILPES and the course he promoted from June 1964 on this theme, has been referred to as the founding moment of Dependency Analysis (Garcia, 2005).
Other critical visions had previously emerged in the Division of Social Development, headed by José Medina Echavarría. The latter’s work on the social conditions of development, presented at ECLA’s 1955 Conference, was one of the first threads for the sociological reformulation of Latin American Structuralism. Medina posed a sociological question when he discussed the contradiction between socio-cultural indicators and the economic growth index. In order to answer it, he worked with the analytical perspective of economic sociology and the Weberian historical interpretation of causal-significant relations. For him, the historical roots of underdevelopment were not only based on certain economic patterns but also on specific structures of power which
could be understood through historical sociology. Finally, he pointed out that the political
instability of Latin American countries was one of the main obstacles for economic development (Medina Echavarría, [1964]1980). Since 1957, Medina had been training a new generation of sociologists in the Latin American Faculty of Social Sciences (FLACSO). Furthermore, he was responsible for attracting many South American exiles to ILPES, all of whom made crucial contributions to the theoretical renewal at ECLA.
While these debates evolved within ILPES, other exiled social scientists arrived at Santiago, and became affiliated to the University of Chile and the University of Concepción. The Chilean sociologist Eduardo Hamuy invited a group of exiles to the Center of Social and Economic Studies (CESO), a research institute of the University of Chile. Most of them were young Brazilian social scientists, socialized in student activism, who had taken part in the student movement at the National University of Brasilia. After the Brazilian coup d’état, they participated in the resistance against dictatorship, and some of them were arrested. These intellectuals analyzed Brazil´s structural crisis, since they intended to formulate a diagnosis that could facilitate a revolutionary program, different from the Communist Party’s proposal. According to Ruy Mauro Marini: Structuralism became the target of the critiques ‘because communists –more dedicated to history than to economics-, relied on ECLA’s ideas on the deterioration of exchange terms, structural dualism and the viability of an autonomous capitalist development, in order to assert the principles of the bourgeois-democratic, anti-imperialist and anti-feudalist revolution, inherited from the III International’ (Marini, 1999:23).
The Dependency focus arose, therefore, in these academic circles as a theoretical problem intending to re-diagnose underdevelopment within a collective and interdisciplinary reflection. Dependence was outlined as a historical situation, occurring under certain national and international conditions, as the result of the global structure of underdevelopment. It was not seen as an external imposition, but as a relationship between industrialized and peripheral countries. The critique of developmental policies and economicism led to questions on the: a) rationality of the productive structure, b) legitimacy principles of Latin American states and c) struggle for power.
In addition to the reflection on the Structuralist legacy, the heterodox readings of Marxism and the recourse to Weber, there was another theoretical and methodological tradition that gave the final ‘stitches’ to the new focus. I am referring to a set of “ knowledges” that had previously developed in the region, in analyzing the historical relationship between social structures and political change. One of these efforts was outlined in the book, Economía de la Sociedad Colonial (Economy of Colonial Society) by Sergio Bagú, published in 1949. He argued: ‘It wasn´t capitalism what appeared in America in the period we studied, but colonial capitalism. There was no servitude on a large scale, but slavery with multiple shades, hidden very often under complex and fallacious juridical formulas. ‘Ibero-America was born to integrate the cycle of new-born capitalism and not to extend the agonizing feudalistic phase’ (Bagú, 1949:261). Bagú’s project attempted to create a unified history of the continent, on the basis of available colonial documents and the contributions of other Latin American writers.
Osvaldo Sunkel recalls that the textbooks for training courses given at ECLA and ILPES were based on two major sources: a) CEPAL’s 1949 Study, and b) the curriculum of the chair of Economic History of the Universidad de Chile, where Bagú´s book was read (Sunkel, 2007). This historical approach was the basis for the questioning of developmental policies and further provided sociology with a valuable tool to rethink underdevelopment.
Dependency and Dependentists
Considered as a whole, the ‘dependentist group’ consisted of about thirty social scientists, born between the end of the twenties and the beginning of the forties. Except for Celso Furtado and Aníbal Pinto, the majority was between twenty-seven and thirty-seven years of age; half of them were economists and the other half were sociologists, lawyers or political scientists. With the exception of André Gunder Frank, Franz Hinkelammert and Armand Mattelart, the rest were Latin Americans. South Americans made up 90% and half of these were Brazilians. During the most productive years of Dependency Analysis (1964-1970), they were all living in Chile and worked as full-time researchers at national or international interdisciplinary centers5. There was a high degree of inter-institutional circulation. Dependentists participated in these networks linking multiple institutions through lectures, workshops and informal gatherings. Their work spread as mimeos or as copies within classrooms, and also at meetings, cafés and private homes (Dos Santos, 2006).
The debates were very lively. One of the main disputes was over the social characterization of the continent. While André Gunder Frank argued that Latin American capitalism had existed since colonization, most dependentists claimed that it had become the dominant mode of production by the end of the nineteenth century. Another relevant issue was the theoretical position of the national question within the framework of class relations. For Francisco Weffort, ‘there was no real contradiction between national and exterior domination because dependence was generated from within the class structure –as well as social change’ (1970: 392). According to Fernando H. Cardoso(1970), dependency showed a particular type of articulation between social classes, the productive system and the state, in a particular historical situation.
There was remarkable consensus between them to assert the ‘movement from economic development towards dependency’, which involved analysis of historical structures, attention to political power and class struggle. Opposing the idea of a ‘universal’ methodology, the new social scientists believed that the possibility to explain Latin American reality depended on the determination of its specific problems. The methods had to be adjusted to concrete situations of the region. In short, dependentists were not only trying to create a new theoretical perspective, but also a ‘new style of research and researchers’ (Cardoso and Castells, 1972:18).
From Structuralism to Dependency: the ILPES Work-groups
Social scientists in ILPES contributed decisively to the dependentist discussion and gave depth to an assessment of the structuralist experience on developmental policies. Most did research on their own national processes, like Aníbal Quijano, who made a major contribution to the analysis of Peruvian class structure in the context of imperialistic domination. One of Quijano’s main interests was social marginality and its structural link with the expansion of capitalism in Latin America (Quijano, 1977). For his part, Aníbal Pinto made incisive observations on the politics of dependence in his Política y desarrollo (Politics and Development), published in 1968. With the other dependentists, Pinto joined the debates at work in ILPES, and also started lecturing at a postgraduate school of
Economics at the University of Chile. This contact with the national academia helps spread militant capital within international agencies as well.
One of the work-groups emerged in the Training Division, directed by Osvaldo Sunkel. With Pedro Paz and Octavio Rodríguez he analyzed the history of the concepts of development/underdevelopment, in order to distinguish them from economic growth and industrialization. The book El subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo (Latin American Underdevelopment and the Theory of Development) (1970) published by Sunkel and Paz defined underdevelopment as part of the global historical process, in which both phenomena were linked and mutually conditioned. As other ECLA’s experts, during those years, Sunkel resigned his post in ILPES, and joined the Institute of International Studies, at the University of Chile in order to be more independent and to express his personal ideas freely (Sunkel, 2007).
Secondly, we should mention the group of the Social Development Division, from which numerous dependentist contributions as well as mutual criticism emerged. Fernando H. Cardoso and Enzo Faletto played a critical role in this endeavour. Their interventions were significant not only within ILPES but also at Chilean academic institutions. They lectured at University of Chile, FLACSO, and they discussed with CESO research groups. Cardoso proposed a sociological interpretation of underdevelopment on the basis of his reading of Marx and Weber. He found an excellent complement in Enzo Faletto, who was a historian and was reading Antonio Gramsci at the time. Their famous work Dependencia y Desarrollo en América Latina (Dependency and Development in Latin America), attempted to ‘explain economic processes as social processes’, in order to express a theoretical intersection where economic power was articulated as social and political domination.
They affirmed that it was ‘through politics that a certain social group can impose a mode of production on the rest of society’ (Cardoso and Faletto, [1969] 1975: 20). The text tried to show the consequences of the relationship between the State, social classes and the productive structure in different historical periods. The idea was to explain the form of such relationships in each situation of dependence. They proposed, in this sense, that Dependency should be used as a ‘causalsignificant’ concept, suitable to point out relevant structures of power. Faced with mechanical interpretations, the authors argued that even though external impact was certainly substantial, it did not imply that national history was ‘the pure reflection’ of the changes occurring in the central hegemonic pole. International links limited the possibilities of action within the nation-state, but, at the same time, groups, classes and social movements could perpetuate, transform or break those constraints ([1969] 1975: 162-163).
Dependency Perspective at FLACSO
Between 1964 and 1966, other exiles arrived at FLACSO, many of them escaping from Argentinian and Brazilian military regimes, such as Vilmar E. Faría, Regina Faría, Ayrton Fausto, Patricio Biedma and Hugo Perret. The intense inter-institutional circulation of students and lecturers, favoured by agreements with Chilean universities, caused a major shift within FLACSO’s initial theoretical currents, now inclined towards dependency studies. Enzo Faletto’s entrance, after leaving ECLA and the arrival of Sergio Bagú in 1970, reinforced this trend and fostered intense intellectual activity within the centre. Marcos Kaplan and Inés Reca carried out research projects on technological dependence and professional ‘brain drain’. Moreover, FLACSO’s Revista Latinoamericana de Ciencia Política (Latin American Political Science Review) played an important part in publishing dependentist debates, as it allowed the circulation of ideas between work-groups.
Vilmar Faría had received statistical training, and combined the professionalizing trends at FLACSO with the structuralist approach set forth by Dependency Analysis. He was interested in the relationship between economic development and the legitimacy of the dominant groups. With this purpose, he analyzed the evolution of the role played by the Brazilian business sector in the changes that occurred with their intervention in State decision-making (Faría, 1971). By carrying out such surveys of businessmen, he tried to understand the nature of class alliances that may occur in Brazil after the military coup.
The CESO Work-groups
Two centers related with the dependency focus were created between 1964 and 1966 at the
University of Chile. One of them was the Institute for International Studies (IEI) and the other was the Center for Socio-Economic Studies (CESO), which was part of the Faculty of Economics. Claudio Véliz played an important role in the development of the first one, and attracted Chilean researchers who had made major contributions at ILPES, like Osvaldo Sunkel, as well as highly prestigious Brazilian exiles, like Darcy Ribeiro. The second center recruited Chilean economists Roberto Pizarro, Sergio Ramos and Orlando Caputo, as well as numerous groups of South American exiles. At CESO, André Gunder Frank wrote The Development of Underdevelopment (1969) and Vânia Bambirra developed her Tipologia da Dependencia (Typology of Dependency, 1970).
Militant capital was increasingly relevant in CESO’s activity. In fact, under Allende’s presidency, the center worked as a permanent assembly –institutional decisions were taken by all members (Reca, 2006). Researchers at CESO conducted major studies on world economy, and wrote on the changing conditions within Chile. Particularly, Roberto Pizarro and Orlando Caputo carried out an empirical research Las nuevas formas del capital extranjero en Chile (The New Forms of Foreign Capital in Chile, 1970).
Studies on international dependence were carried out mainly at its research department, under the direction of Theotônio Dos Santos. His aim was to give an account of the main trends in economic development in Latin America between 1950 and 1965. According to him, foreign capital no longer played its historical role, which had been to boost the productivity levels of Latin American economies with the stimulus provided by the prospect of high profit. This rendered the autonomous development of a national capitalist economy impossible. One of the main polemical issues of Dependency came up, precisely, in Dos Santos’ first published paper, where he argued that ‘dependent nations only expanded as a reflection of the expansion in the economies of dominant countries’. In the text, however, he claimed that dependence had to be conceptualized just as a conditioning situation that could be modified through a radical political change (1968).
The Centre of Studies on the National Reality (CEREN) Work-groups
While the University of Chile had played a major role in the development of social sciences and had exerted great influence on the establishment of FLACSO and ILPES, the Catholic University had remained relatively isolated until the mid-1960s. The University Reform of 1967, which was launched by this Institution, created interdisciplinary centers that enjoyed great autonomy and had abundant financial resources. One of the most important was the Centre of Studies on the National Reality (CEREN). As at CESO, there was an explicit adherence to Marxism and support for the Allende administration.
At CEREN two dependentist work-group were located. Franz Hinkelammert’s team confronted economicism and gave greater importance to ideological issues. In consonance with an influential line of thought in Western Marxism that sustained the existence of the structure/superstructure edifice, the dependentist work-group gave supremacy to the sphere of consciousness. They pronounced themselves against ‘capitalist developmentalism’ as they claimed that the foundations of a ‘developed’ society could only be laid in the context of socialism (Hinkelammert et alia, 1970:13). Armand Mattelart, Ariel Dorfman, Mabel Pichini and Michèle Mattelart constituted another work group that did research along these lines. Their studies focused on what was called ‘cultural imperialism’ at the time. More precisely, they analyzed the role of mass media in the creation of the ideology of American domination (Mattelart, 2005).
Was Dependency a Dependent Knowledge?
In September 1973, a military coup dismantled interdisciplinary research centers created in Chile and forced scholars into exile. The analysis of underdevelopment and social change, which had been top priority for the Latin American academy, was substituted with the concern for democracy. By mid-1990s, most social scientists considered Dependency Analysis as an outdated perspective, worn out by globalization, and useless after the effacement of nation-states. This reaction against Dependency within the academia took place, paradoxically, when economic and political dependence was reinforced, because of the impact of the Latin American external debt.
This situation raises a set of questions. The first related to its nature. Was Dependency only an endogenous approach and a particularistic argument oriented to Latin American experience or could it be ‘unthinked’ so that it could be made universal through an epistemic critique of European nineteenth-century paradigms, as it was suggested by Wallerstein (2003)? The second related to its demise. Was the brevity of Dependency’s ‘vital period’ a result of a massive internal intellectual failure? Or was it the consequence of an external factor –the dictatorship and its effect in the loss of academic autonomy gained in the sixties? In other words, was the defeat of Dependency the result of new theoretical trends and agendas imposed within the international academic system?
Dependentists were aware of the dominance of Eurocentric patterns and of the necessity to think autonomously with respect to Northern social sciences. However, with the exception of technological dependence and the ‘brain drain’, studied by some scholars, they did not analyze academic dependence as an empirical fact because their research was focused on political and economic structures of domination. They enriched the structuralist method of historical diagnosis of the region and contributed to the re-thinking of the concept of underdevelopment. In order to do so, they critically articulated a set of European and Latin American traditions.
It is well known that academic imperialism has been a matter of concern for the social sciences, at least, since the sixties. More recently, Pierre Bourdieu denounced the existence of diverse mechanisms of domination in the international circulation of ideas. Through ‘imperialism of the universal’ (2000: 154), a set of categories and theories are imposed worldwide, though these reflect local conditions and contexts such as those of the United States or France. Accordingly, ‘universal sociology’ has been a result of the universalization of a particular path, emerging at a specific space and time. Sayed Farid Alatas postulated various types of academic dependence: on ideas; on the technology of education; on aid for research as well as teaching; on investment in education; and
others (2003: 604).
At the institutional and financial level, Dependency Analysis was produced within research centers supported by a) private/public foreign aid, b) regional resources coming from Latin American states, and c) national resources provided by the Chilean Government. However, during the period discussed in this paper, the international flows were nationalized by the intervention of a strong state. This led to the emergence of an autonomous academic milieu, with a greater intellectual freedom. Besides, the partial breakdown of Eurocentric reason promoted peripheral movements and critical thought. This complex experience provided the social frame, the institutions and the engagement that were necessary for the appearance of a theoretical focus that was entirely created in Latin America.
The passage through Chile was the determining factor for the emergence of Dependency Analysis and the realization of two different processes within Latin American sociology: on the one hand, the consolidation of a set of social “knowledges”, and on the other, the recognition of a new group of scientists. By the end of the sixties, dependence was the main topic of Latin American social sciences and Dependency Analysis had a brief international circulation. However, success was more effective for some actors than for the theory itself.
For roughly fifteen years, ’Dependency theory’ circulated widely within the field of Latin American sociology, in a limited way within the Caribbean, Europe, Africa and Asia, and only marginally within English speaking academies (Blomstrom & Hettne, 1990). In the United States, it was mainly discussed in sociological environments: a) academic journals, such as Current Sociology; b) Latin American Studies’ publications, such as Latin American Perspectives and c) radical journals like NACLA Newsletter (North American Congress Latin America), the Review of Radical Political Economics and Monthly Review. Within Europe the circulation of dependency theory was to a great extent influenced by its promotion by Dudley Seers at the Institute for Development Studies at the University of Sussex. In spite of Seers’ efforts, and the fact that some works were translated into English, the writings of Dependency remained available mainly in Spanish (Oteiza, 1978).
Finally, dependentists found more recognition rather than Dependency Analysis itself. These young sociologists were struggling to gain a place in the field, and they were able to replace the first generation of the so-called ‘scientific sociology’. In the eighties and nineties, some of them were marginalized, along with the ‘defeat’ of Dependency. Others reconverted their academic capital into political credit: as a matter of fact, one of them became President of Brazil. In order to understand the constitution of new intellectual and political elite in the region this issue has to be taken into consideration but the subject lies beyond the scope of this paper.
Endnotes
1 I wish to thank Sujata Patel and Verónica Perera for their valuable comments on this paper.
2 Latin American structuralism is one of a family of structuralisms. This school of thought attempted to explain international economy as a structure of unequal relations. Unlike other kinds of Structuralism, one of its particularities was the historical approach based on Colonial Studies and long-term overview of economic production.
3 Militant Capital is a set of know-how that is forged and put into practice in collective action. Latin American catholic martirology is an exemplary case of the ‘exportable’ feature of these dispositions, which were reconverted as a revolutionary commitment within the guerrillas.
4 I have elsewhere presented a panorama of the Latin American dependentist tradition including those social scientists based outside Santiago but clearly contributing to the construction of the dependentist approach (see Beigel, 2006).
References
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09 de março
Theotonio dos Santos pronunciará a conferência inaugural do Curso de Doutorado em Desenvolvimento Econômico-Social da BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), em Puebla no México.
Nesta ocasião se estabelecerá a sede mexicana da REGGEN, que cooperará com a viabilização deste Doutorado.
Nesta ocasião se estabelecerá a sede mexicana da REGGEN, que cooperará com a viabilização deste Doutorado.
domingo, 8 de março de 2009
As questões globais de nosso tempo vistas desde o ponto de vista de Gandhi
LAS CUESTIONES GLOBALES DE NUESTRO TIEMPO VISTAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE GANDHI
BREVE INFORME PRELIMINAR DE UN EVENTO TRASCENDENTE
Por Manoranhan Mohanty*
Coordinador Seminario
swaraj@csdindia.org
*La traducción del inglés y algunos títulos y subtítulos son de Manuel Lajo y no han sido aún revisados por el autor
SEMINARIO INTERNACIONAL DESARROLLO SOCIAL Y CIVILIZACION HUMANA EN EL SIGLO XXI
EN CONMEMORACION DEL PRIMER CENTENARIO DE LA PUBLICACION EN 1909 DEL LIBRO CENTRAL DEL MAHATMA GANDHI “HIND SWARAJ”O AUTODETERMINACION
Nueva Delhi, India ,12-14 de Febrero 2009
Lugar: Centro Internacional de India, Nueva Delhi
Organizado conjuntamente por instituciones :de India, Africa , América Latina, EEUU y Europa, con la colaboración de otras instituciones de Australia y Asia
Organizadores:
- Consejo de Desarrollo Social de la India
- Centro Internacional de Países en Desarrollo
- Centro de Investigación de la Universidad de Delhi,
- Centro de Estudios Políticos de la Universidad Jawaharlal Nehru
Centro Nelson Mandela para la Paz y Resolución de Conflictos,
Jamia Milia Islamia
Instituto de Previsión Social y Ciencias de la Salud,
Universidad de Sudáfrica
REGGEN(Red de Economía Mundial y Desarrollo Sustentable),
Flomenance Universidad Federal de Brasil
Orfalea Center for Global y Estudios Internacionales,
Universidad de California, Santa Bárbara ,EEUU
Este seminario internacional ha sido pionero pues ha puesto por primera vez el texto Hind Swaraj, escrito hace cien años por Mahatma K Gandhi , como un texto fundacional para debatir las principales cuestiones de nuestro tiempo.
La facilidad con que los estudiosos de África, América Latina, Asia y Europa y también de América del Norte y Australia utilizan el término Swaraj para analizar los desafíos que enfrenta el mundo contemporáneo es algo para recordar.
Hasta ahora la discusión académica sobre el Hind Swaraj en la India y en el extranjero se centró en la crítica de Gandhi a la civilización occidental. En esta conferencia de tres días la gama de cuestiones planteadas desde Hind Swaraj sobre desarrollo, democracia y la autodeterminación para la libertad y la igualdad de género, casta, identidad étnica y de clase han sido tomadas para su examen minucioso. La visión de la paz y el orden mundial que se derivan de los valores de Swaraj en todos los niveles formó un gran escenario de interesantes debates en este evento.
Entre los casi 300 participantes había casi cien activistas del movimiento popular compartiendo sus experiencias de Gram Swaraj. Algunos de los ochenta ponentes que contribuyeron con investigaciones , ensayos, ponencias y hasta libros eran principalmente académicos de diversas universidades e institutos de la India - incluidos algunos conocidos funcionarios- y más de treinta participantes extranjeros que dieron una contribución sustancial al seminario a través de sus presentaciones.
Había además muchos estudiantes de los colegios y universidades locales cuyas intervenciones hicieron de las sesiones muy animadas. La diversidad de orígenes y orientaciones enriquecieron la calidad de los debates.
Hay tres rumbos que pueden agrupar los debates a través de las sesiones plenarias y sesiones concurrentes.
Hind Swaraj, Texto y Filosofía y las sesiones sobre Cultura, Civilización, Religión e Imaginación Social, Ciencia y Educación que se centraron en una serie de cuestiones con profundas reflexiones sobre las temas de largo plazo.
Swaraj, el Estado y los Marginados y los informes sobre el trabajo de campo de Gram Swaraj examinado críticamente lo que el Estado y los movimientos sociales han logrado y en qué han fallado para los marginados y cuál debe ser su agenda para las próximas décadas.
Swaraj y Derechos Humanos, Democracia, Justicia Social y autodeterminación : otro punto de vista desde Swaraj fue abordar estas cuestiones
Todos los plenarios se realizaron en el Auditorio Deshmukh del Centro Internacional de la India .Uno sobre el orden mundial fue desbordado por otro sobre el feminismo y swaraj.
Las sesiones simultáneas en cinco salas de reuniones también sirvieron para que los participantes encontraran muy frescas perspectivas sobre el Swaraj incluyendo algunas notas críticas sobre las limitaciones de las formulaciones del Hind Swaraj en el contexto actual.
Que la India sea el lugar adecuado para la celebración de este memorable seminario refleja la calidad de los debates que tienen lugar en la India contemporánea en múltiples dimensiones sobre libertad, igualdad y el desarrollo social, todos en un período más largo que le dan una perspectiva de civilización.
Esa es la razón por la que el discurso swaraj reúne las ideas de Gandhi, Ambedkar y Marx, con las de los ecologistas y feministas contemporáneos.
Los sudafricanos aportan a la discusión con su concepto de Ubuntu (que significa “soy porque tú eres " ) o el desarrollo mutuo en el idioma zulú que Mandela y Desmund Tutu han popularizado como la visión sudafricana , una idea central del humanismo africano.
Los latinoamericanos ponen en el núcleo de la ideología bolivariana la identidad indígena originaria , la unidad, la igualdad, la independencia y el socialismo del siglo XXI.
Los delegados de EE.UU. hicieron hincapié en el legado conjunto de Gandhi y Martin Luther King por los derechos a la igualdad y la dignidad para todos.
La importancia del esfuerzo colectivo de cinco instituciones de la India y tres instituciones extranjeras ha quedado inscrita en todo el gran programa de los eventos culturales. Este fue sin duda un privilegio único para los ciudadanos de la India que filosófica e ideológicamente han quedado vinculados con el mundo entero sobre la base de las cuestiones históricas y formulaciones que se derivan o son levantadas por el texto Hind Swaraj .
Que swaraj significa libre determinación integral y continua autonomía y autogobierno para todos y cada uno, desde el nivel de base hasta el nivel mundial . Desde el Gram swaraj (pueblo autogobernado) hasta el Jag.swaraj ( autogobierno global ) emergió como una idea universal .
Quedó establecido en las deliberaciones que todas las civilizaciones tienen pluralidad de vertientes - incluso Gandhi había adoptado muchos valores positivos del occidente a la vez que condenaba de su consumismo- y todas las civilizaciones deben respetarse mutuamente y de que todas las personas deben ser capaces de ejercer las opciones de sus estrategias de transformación social.
Por encima de todo queda la idea de que cada individuo y cada grupo es un "swa” o un “para sí” y que sólo podría avanzar hacia sus objetivos preciados juntos alterando las estructuras y las culturas que crearon la dominación y la discordia. Esta seguirá siendo la constante corriente de pensamiento de esta conferencia.
Un evento de esta magnitud fue posible debido a la ayuda proporcionada por el Ministerio de Relaciones Exteriores complementado por la Universidad Nacional de Planeamiento de la Educación y Administración, Consejo Indio de Investigación en Ciencias Sociales, Consejo Indio de Investigación Histórica y la Fundación Nacional de la India, además de la asistencia prestados por las instituciones que colaboraron
La CSD y el personal docente y de la CII y el liderazgo personal y los voluntarios trabajaron arduamente para que el evento sea un éxito. Nuestro sincero agradecimiento a todos ellos.
Esperamos que esta iniciativa se mantenga como un recordatorio a todos acerca de la importancia de los valores y los desafíos planteados por el Siglo de lucha por la swaraj.
20 Febrero 2009
Manoranjan Mohanty
Coordinador Seminario
swaraj@csdindia.org
Nota .-
LA CONTRIBUCION LATINOAMERICANA
Theotonio Dos Santos (Brasil) participó en el Segundo (Swaraj y Visión de la Nueva Sociedad ) y en el Plenario Final(Hacia un Orden Mundial Armonioso ;
Mónica Bruckman (Perú) sustentó la ponencia sobre el indigenismo como base de la propuesta civilizatoria actual en América Latina ,
Leonel Corona (México) presentó la ponencia sobre Ciencia y Tecnología como ejes de la actual globalización y
Manuel Lajo ,en el Plenario Final ,presentó su ponencia sobre Reconversión Agroalimentaria para enfrentar la actual Crisis Mundial
BREVE INFORME PRELIMINAR DE UN EVENTO TRASCENDENTE
Por Manoranhan Mohanty*
Coordinador Seminario
swaraj@csdindia.org
*La traducción del inglés y algunos títulos y subtítulos son de Manuel Lajo y no han sido aún revisados por el autor
SEMINARIO INTERNACIONAL DESARROLLO SOCIAL Y CIVILIZACION HUMANA EN EL SIGLO XXI
EN CONMEMORACION DEL PRIMER CENTENARIO DE LA PUBLICACION EN 1909 DEL LIBRO CENTRAL DEL MAHATMA GANDHI “HIND SWARAJ”O AUTODETERMINACION
Nueva Delhi, India ,12-14 de Febrero 2009
Lugar: Centro Internacional de India, Nueva Delhi
Organizado conjuntamente por instituciones :de India, Africa , América Latina, EEUU y Europa, con la colaboración de otras instituciones de Australia y Asia
Organizadores:
- Consejo de Desarrollo Social de la India
- Centro Internacional de Países en Desarrollo
- Centro de Investigación de la Universidad de Delhi,
- Centro de Estudios Políticos de la Universidad Jawaharlal Nehru
Centro Nelson Mandela para la Paz y Resolución de Conflictos,
Jamia Milia Islamia
Instituto de Previsión Social y Ciencias de la Salud,
Universidad de Sudáfrica
REGGEN(Red de Economía Mundial y Desarrollo Sustentable),
Flomenance Universidad Federal de Brasil
Orfalea Center for Global y Estudios Internacionales,
Universidad de California, Santa Bárbara ,EEUU
Este seminario internacional ha sido pionero pues ha puesto por primera vez el texto Hind Swaraj, escrito hace cien años por Mahatma K Gandhi , como un texto fundacional para debatir las principales cuestiones de nuestro tiempo.
La facilidad con que los estudiosos de África, América Latina, Asia y Europa y también de América del Norte y Australia utilizan el término Swaraj para analizar los desafíos que enfrenta el mundo contemporáneo es algo para recordar.
Hasta ahora la discusión académica sobre el Hind Swaraj en la India y en el extranjero se centró en la crítica de Gandhi a la civilización occidental. En esta conferencia de tres días la gama de cuestiones planteadas desde Hind Swaraj sobre desarrollo, democracia y la autodeterminación para la libertad y la igualdad de género, casta, identidad étnica y de clase han sido tomadas para su examen minucioso. La visión de la paz y el orden mundial que se derivan de los valores de Swaraj en todos los niveles formó un gran escenario de interesantes debates en este evento.
Entre los casi 300 participantes había casi cien activistas del movimiento popular compartiendo sus experiencias de Gram Swaraj. Algunos de los ochenta ponentes que contribuyeron con investigaciones , ensayos, ponencias y hasta libros eran principalmente académicos de diversas universidades e institutos de la India - incluidos algunos conocidos funcionarios- y más de treinta participantes extranjeros que dieron una contribución sustancial al seminario a través de sus presentaciones.
Había además muchos estudiantes de los colegios y universidades locales cuyas intervenciones hicieron de las sesiones muy animadas. La diversidad de orígenes y orientaciones enriquecieron la calidad de los debates.
Hay tres rumbos que pueden agrupar los debates a través de las sesiones plenarias y sesiones concurrentes.
Hind Swaraj, Texto y Filosofía y las sesiones sobre Cultura, Civilización, Religión e Imaginación Social, Ciencia y Educación que se centraron en una serie de cuestiones con profundas reflexiones sobre las temas de largo plazo.
Swaraj, el Estado y los Marginados y los informes sobre el trabajo de campo de Gram Swaraj examinado críticamente lo que el Estado y los movimientos sociales han logrado y en qué han fallado para los marginados y cuál debe ser su agenda para las próximas décadas.
Swaraj y Derechos Humanos, Democracia, Justicia Social y autodeterminación : otro punto de vista desde Swaraj fue abordar estas cuestiones
Todos los plenarios se realizaron en el Auditorio Deshmukh del Centro Internacional de la India .Uno sobre el orden mundial fue desbordado por otro sobre el feminismo y swaraj.
Las sesiones simultáneas en cinco salas de reuniones también sirvieron para que los participantes encontraran muy frescas perspectivas sobre el Swaraj incluyendo algunas notas críticas sobre las limitaciones de las formulaciones del Hind Swaraj en el contexto actual.
Que la India sea el lugar adecuado para la celebración de este memorable seminario refleja la calidad de los debates que tienen lugar en la India contemporánea en múltiples dimensiones sobre libertad, igualdad y el desarrollo social, todos en un período más largo que le dan una perspectiva de civilización.
Esa es la razón por la que el discurso swaraj reúne las ideas de Gandhi, Ambedkar y Marx, con las de los ecologistas y feministas contemporáneos.
Los sudafricanos aportan a la discusión con su concepto de Ubuntu (que significa “soy porque tú eres " ) o el desarrollo mutuo en el idioma zulú que Mandela y Desmund Tutu han popularizado como la visión sudafricana , una idea central del humanismo africano.
Los latinoamericanos ponen en el núcleo de la ideología bolivariana la identidad indígena originaria , la unidad, la igualdad, la independencia y el socialismo del siglo XXI.
Los delegados de EE.UU. hicieron hincapié en el legado conjunto de Gandhi y Martin Luther King por los derechos a la igualdad y la dignidad para todos.
La importancia del esfuerzo colectivo de cinco instituciones de la India y tres instituciones extranjeras ha quedado inscrita en todo el gran programa de los eventos culturales. Este fue sin duda un privilegio único para los ciudadanos de la India que filosófica e ideológicamente han quedado vinculados con el mundo entero sobre la base de las cuestiones históricas y formulaciones que se derivan o son levantadas por el texto Hind Swaraj .
Que swaraj significa libre determinación integral y continua autonomía y autogobierno para todos y cada uno, desde el nivel de base hasta el nivel mundial . Desde el Gram swaraj (pueblo autogobernado) hasta el Jag.swaraj ( autogobierno global ) emergió como una idea universal .
Quedó establecido en las deliberaciones que todas las civilizaciones tienen pluralidad de vertientes - incluso Gandhi había adoptado muchos valores positivos del occidente a la vez que condenaba de su consumismo- y todas las civilizaciones deben respetarse mutuamente y de que todas las personas deben ser capaces de ejercer las opciones de sus estrategias de transformación social.
Por encima de todo queda la idea de que cada individuo y cada grupo es un "swa” o un “para sí” y que sólo podría avanzar hacia sus objetivos preciados juntos alterando las estructuras y las culturas que crearon la dominación y la discordia. Esta seguirá siendo la constante corriente de pensamiento de esta conferencia.
Un evento de esta magnitud fue posible debido a la ayuda proporcionada por el Ministerio de Relaciones Exteriores complementado por la Universidad Nacional de Planeamiento de la Educación y Administración, Consejo Indio de Investigación en Ciencias Sociales, Consejo Indio de Investigación Histórica y la Fundación Nacional de la India, además de la asistencia prestados por las instituciones que colaboraron
La CSD y el personal docente y de la CII y el liderazgo personal y los voluntarios trabajaron arduamente para que el evento sea un éxito. Nuestro sincero agradecimiento a todos ellos.
Esperamos que esta iniciativa se mantenga como un recordatorio a todos acerca de la importancia de los valores y los desafíos planteados por el Siglo de lucha por la swaraj.
20 Febrero 2009
Manoranjan Mohanty
Coordinador Seminario
swaraj@csdindia.org
Nota .-
LA CONTRIBUCION LATINOAMERICANA
Theotonio Dos Santos (Brasil) participó en el Segundo (Swaraj y Visión de la Nueva Sociedad ) y en el Plenario Final(Hacia un Orden Mundial Armonioso ;
Mónica Bruckman (Perú) sustentó la ponencia sobre el indigenismo como base de la propuesta civilizatoria actual en América Latina ,
Leonel Corona (México) presentó la ponencia sobre Ciencia y Tecnología como ejes de la actual globalización y
Manuel Lajo ,en el Plenario Final ,presentó su ponencia sobre Reconversión Agroalimentaria para enfrentar la actual Crisis Mundial
Lelio Basso e a América Latina
Mensagem que Theotonio dos Santos recebeu
Distinguido profesor,
le envio el ensayo sobre Lelio Basso y America Latina que serà editado en Italia en marzo.
Espero en sus noticias e judicio sobre esta investigacion.
Estoy emocianado porque Ud. ha sido un protagonista de la historia de America Latina, y yo he leido numerosos ensayos que ha escrito Ud.
Un saludo muy cordial,
Andrea Mulas
***
Lelio Basso e l’America Latina (1961-1978)
Un percorso politico, intellettuale e umano.
Andrea Mulas1
Lelio Basso è stata una delle personalità di maggior rilievo a livello internazionale del Novecento, ed il primo intellettuale ad approfondire, da giurista e da politico, le tematiche latinoamericane. L’aspetto rilevante dei caratteri del suo avvicinamento è stato il metodo di analisi e di interpretazione delle peculiari dinamiche politico-economiche dei diversi Paesi latinoamericani. Si tratta di un approccio che ha abbandonato totalmente schemi di stampo eurocentrico e dogmi marxisti, e che quindi gli ha permesso di cogliere - diversamente da tanti altri - le specificità di quel complesso continente. Questo contributo focalizza l’attenzione sulle origini e il dipanarsi delle relazioni tra Basso e l’America Latina, omettendo volutamente le altre attività di cui Basso fu talvolta promotore, sostenitore, militante e così via. Emerge quindi solo una parte, sicuramente importante, dell’impegno bassiano il cui lascito umano, politico e intellettuale perdura nel tempo.
Dalla questione cubana al primo contatto con il Venezuela
Possiamo prendere come punto di riferimento del suo primo contatto indiretto con l’universo centro e sudamericano, il saggio pubblicato su «Problemi del socialismo», Cuba repubblica socialista (n. 5, maggio 1961, pp. 490-509), che usciva pochi giorni dopo la prima ammissione pubblica da parte di Fidel Castro (16 aprile) che proclamava Cuba socialista2.
Affrontando la questione cubana, Basso sottolineò che si trattava della prima repubblica socialista sorta «senza l’adesione formale alle tesi marxiste-leniniste. Una conferma quindi della possibilità delle vie diverse al socialismo, soprattutto di vie che siano espressione genuina della diversità delle situazioni nazionali»3. Questa analisi è emblematica della capacità di Basso di interpretare i fenomeni politico-economici extra-europei, proprio perché credeva nella necessità di muoversi sempre nel segno di «una libera ricerca del socialismo fuori dai dogmi, dai modelli e dalle formule tradizionali»4.
La prima occasione per Basso di iniziare a conoscere alcuni Paesi dell’America Latina avvenne pochi anni dopo, nel 1965, quando un gruppo di esuli venezuelani dal regime di Rómulo Betancourt (tra i quali Marcos Negrón, Manuel Caballero e Cesar Rengifo) che si trovava in Italia chiesero a Basso, a nome del Comitato per l’Amnistia e la libertà dei prigionieri politici del Venezuela, di essere relatore principale della Conferenza Europea per l’amnistia dei detenuti politici e per le libertà democratiche in Venezuela. Convocata l’8 giugno 1965 a Roma da un Comitato composto di eminenti personalità italiane, fra le quali Umberto Terracini, Renato Guttuso, Pier Paolo Pasolini, e presieduto dallo scrittore Alberto Moravia, fra le adesioni spiccavano i nomi di Ernesto Sábato, Jean-Paul Sartre, Sebastian Matta, Miguel Ángel Asturias, Bertrand Russell, Eric J. Hobsbawm, Christopher Farley, Raúl Acosta, Pablo Picasso, Salvatore Quasimodo, Umberto Cerroni, Renato Sandri, Guido Calogero, Giulio Einaudi, e tanti altri5.
Basso comprese la peculiarità venezuelana dilaniata dalla guerriglia come gran parte dei Paesi latinoamericani in quegli anni, e pose al centro della sua denuncia il nesso tra democrazia e diritto: «Direi che un aspetto da sottolineare è questo. Mentre noi abbiamo situazioni di tipo fascista in diversi paesi (come ad esempio in Spagna o in Portogallo) i quali, tuttavia, non pretendono di essere dei modelli di democrazia. La cosa paradossale del Venezuela è che il governo venezuelano - già Betancourt - pretenda di presentarsi come un modello ai paesi latinoamericani. […] Ora, io credo che in America Latina vi siano largamente le condizioni perché i popoli latino-americani possano edificarsi dei regimi democratici. Ma certamente non è la strada di Betancourt quella che conduce a questo sbocco, e neanche purtroppo quella di [Raúl] Leoni, si può presentare come un modello di democrazia»6.
La Conferenza romana rappresentò la prima e fondante espressione della mobilitazione di una parte della sinistra italiana verso le problematiche giuridico-politiche dell’America Latina. Partendo proprio da questa esperienza si intensificarono i rapporti tra Basso, Lord Bertrand Russell, fondatore del Tribunale Russell I sugli atti criminali dei militari statunitensi nel Vietnam, e Jean-Paul Sartre.
Anni dopo, fu lo stesso Basso a ricordare queste “radici” venezuelane dei Tribunali Russell: «Questa richiesta [cioè di indire il Tribunale Russell II sull’America Latina] si ricollega alla mia precedente attività in casi più o meno analoghi. Parecchi anni fa, io avevo partecipato come relatore generale, all’epoca della presidenza Betancourt [in realtà del successivo presidente Raúl Leoni] in Venezuela, tenutasi a Roma, conferenza che aveva certo positivamente influito sugli sviluppi della situazione venezuelana tanto che l’amnistia era stata effettivamente concessa mettendo in libertà i dirigenti delle organizzazioni di sinistra, e in particolare i dirigenti del Partito Comunista»7.
Il 9 ottobre 1967 venne barbaramente assassinato in Bolivia il comandante Ernesto “Che” Guevara e le guerriglie subirono un duro colpo in tutto il subcontinente. Poche settimane dopo si tenne a L’Avana il celebre “Congreso Cultural” (5-12 gennaio 1968) che con i suoi 470 invitati da Europa, America Latina, Asia a Africa affrontò le tematiche cardine del subcontinente: sottosviluppo, lotta anti-imperialista e prospettive socialiste.
Antonio Lettieri (co-direttore insieme a Franco Zannino di Problemi del socialismo) di ritorno da Cuba scrisse un resoconto delle attività dell’evento: “Il Congresso culturale dell’Avana sui problemi dell’Asia, dell’Africa e dell’America Latina segna, in un certo senso, una svolta nei rapporti ideologici e politici fra la sinistra occidentale e i popoli di questi tre continenti, che è invalso l’uso di definire impropriamente “Terzo Mondo”. La novità –commentava Lettieri- è costituita dall’impostazione stessa del Congresso: dall’aver voluto un confronto fra la cultura di sinistra dell’Occidente e quella dei paesi “nuovi”, dando così un contributo al superamento di quella frattura culturale e ideologica che è insieme causa ed effetto di una visione bipolare del mondo attuale […]. In questo quadro -concludeva il direttore- il Congresso dell’Avana ha contribuito a gettare un ponte per il superamento della frattura culturale, e quindi ideologica fra l’Occidente e il Terzo Mondo, portare il discorso fuori dalle linee di demarcazione statistiche, restituire all’interpretazione del mondo attuale un senso più complesso di ciò che è sviluppo e ciò che è sottosviluppo”8.
La sezione “America Latina” dell’Issoco (1969) e il numero doppio di «Problemi del socialismo» (1970)
Basso era quindi sempre più attento ai processi politico-culturali ed economici dei Paesi centro e sudamericani come dimostra il suo particolare attivismo negli anni compresi dal 1969 al 1972. In quest’ottica si spiega la creazione di un’apposita sezione “America Latina” (1969) all’interno dell’Issoco, come primo nucleo di un’area di analisi sui paesi del sottosviluppo. Grazie a questo gruppo di lavoro fu possibile avviare un’intensa attività di collaborazione con alcuni partiti della sinistra latinoamericana, tanto che l’Istituto divenne punto di riferimento fondamentale, con iniziative di appoggio e di solidarietà, per i popoli dell’America Latina. Contemporaneamente veniva pubblicato su «Problemi del socialismo» un saggio di Basso dal titolo Sviluppo capitalistico e rivoluzione socialista nel quale, affrontando la possibilità di processi rivoluzionari nei paesi sottosviluppati, esortava a «scartare le vie tradizionali al socialismo: in primo luogo quella parlamentare, in secondo luogo la prospettiva del socialismo che avanza con l’estendersi della sfera di influenza sovietica, ma anche quella o quelle che s’ispirano a “modelli” di rivoluzioni precedenti, siano leniniste maoiste o castriste»9. Se quindi da un lato sosteneva Cuba per la sua difesa dall’imperialismo americano, dall’altro aveva intuito –contrariamente ad altri intellettuali europei- le peculiarità della rivoluzione cubana e i limiti di una sua eventuale esportazione nel continente latinoamericano.
Nello stesso anno Basso iniziò ad approfondire i propri legami con autorevoli ricercatori latinoamericani come i venezuelani Armando Córdova e Héctor Silva Michelena, autori del volume Aspectos teóricos del subdesarrollo (Universidad Central de Venezuela, Caracas 1967), che in opposizione alla visione allora dominante secondo la quale il sottosviluppo rappresentava una tappa dello sviluppo, ritenevano invece il “subdesarrollo” l’espressione qualitativa di determinate caratteristiche strutturali, quali ad esempio la dipendenza economica dai paesi capitalisti dominanti. Ha ricordato Córdova che Basso gli spiegò che “il tema centrale della sua lotta per il superamento del capitalismo si era progressivamente spostato dall’ambito politico nazionale a quello della ricerca di un maggiore impegno dei socialisti europei nel rafforzamento delle lotte dei popoli dell’allora denominato Terzo Mondo”10.
Basso voleva approfondire lo studio e la diffusione delle problematiche e delle peculiarità latinoamericane, così decise di dedicare un numero speciale (doppio) di «Problemi del socialismo» (America Latina: imperialismo e sottosviluppo) all’America Latina con i contributi dei maggiori esperti di questioni sudamericane quali Armando Córdova, Alfredo Chacón, Andre Gunder Frank, Darcy Ribeiro, Hugo Cabello, Régis Debray, Raúl Ampuero Díaz, James Petras e altri 11.
Il gruppo di lavoro “Italia-Cile” e i contatti con i cileni dell’Unidad Popular (1971)
Dopo pochi mesi, per la prima volta il candidato socialista Salvador Allende veniva democraticamente eletto presidente della Repubblica del Cile e con la coalizione di sinistra della Unidad Popular avviava la difficile ma “rivoluzionaria” transizione al socialismo. La linea politica perseguita da Allende per giungere alla costruzione di una società socialista e democratica era alternativa ai modelli imperanti in quegli anni (sovietico, cubano, vietnamita, jugoslavo o cinese): «Non esistono – aveva chiarito il Presidente – esperienze anteriori che possiamo usare come modello». A maggior ragione si percepiva l’importanza politica – e anche simbolica – della possibile vittoria di una “via democratica al socialismo” in America Latina durante gli anni della guerra fredda e della rivoluzione cubana.
Basso era molto interessato a questo processo politico inedito che avveniva nel rispetto della legalità, tanto che si recò in Cile ben due volte, nel 1971 e nel 1973. I primi contatti con i rappresentanti del governo dell’UP si ebbero grazie allo studioso italo-venezuelano Alberto Filippi che a partire dal giugno del 1971, insieme all’avvocato Guido Calvi, coordinavano sotto la supervisione di Mario Marcelletti (allora segretario generale dell’Issoco) il neo-costituito gruppo di lavoro “Italia-Cile”, al quale aderì anche Luigi Ferrajoli in rappresentanza di Magistratura Democratica.
Da subito si strinsero degli stretti legami con i rappresentanti del governo dell’Unidad Popular come José Antonio Viera-Gallo (all’epoca sottosegretario al Ministero della Giustizia)12 e con i maggiori centri di ricerca come emerge dalla lettera del giovane sociologo brasiliano Theotonio Dos Santos (direttore del Centro de Estudios Socio-Económicos dell’Università del Cile e della rivista politico-economica «Sociedad y Desarrollo») che invitava Lelio Basso, oltre che ad entrare a far parte della commissione consultiva della rivista «Sociedad y Desarrollo»13, a tenere un corso sui “Problemi politici e sovrastrutturali della transizione al socialismo”, a partecipare al Simposio sulla “Transizione al socialismo” e al seminario sulla “Crisi cilena e la transizione al socialismo”14.
Una settimana dopo arrivò l’invito formale da parte del Centro de Estudios Socio-Económicos (Ceso) e del Centro de Estudios sobre la Realidad Nacional dell’Università cattolica (Ceren) al Simposio sulla “Transizione al socialismo”. I due istituti all’epoca rappresentavano dei centri di analisi e ricerca sociale, politico-economica e culturale prestigiosi del continente sudamericano, tanto da esser riconosciuti come fucine di intellettuali che contribuirono alla formazione del pensiero critico latinoamericano. Solo per citare alcuni nomi, ricordo Manuel Antonio Garretón, Tomás Moulian, Norbert Lechner, Armand Mattelart, Franz Hinkelammert, Theotonio Dos Santos, Jacques Chonchol.
Il convegno sulla transizione al socialismo aveva come obiettivo «riunire i più prestigiosi specialisti che hanno studiato la tematica in questione, per discuterla nei suoi aspetti teorici e pratici più rilevanti per i paesi sottosviluppati, e in particolar modo per il Cile». La missiva terminava con la speranza di poter contare sulla presenza di Basso per dar maggiore rilevanza al programma «che dovrà avere –specificavano i promotori- un impatto rilevante sulle attività culturali e la conduzione della vita politica cilena»15.
Prima di partire per Santiago del Cile Basso affrontò la questione latinoamericana in un numero monografico di «Problemi del socialismo» dedicato al tema dell’imperialismo. Per capire i diversi imperialismi Basso suggeriva di «non ragionare per categorie schematiche (feudalesimo, capitalismo, imperialismo, colonialismo e neocolonialismo, struttura e sovrastruttura, ecc.), perché la realtà rompe troppo spesso le barriere degli schemi e delle definizioni: donde la necessità di applicare sempre il metodo leninista dell’analisi concreta di ogni situazione concreta. Così, nulla di più pericoloso per una strategia rivoluzionaria che la pretesa di ricopiare modelli (come il partito leninista, o i contadini che accerchiano le città, o la “lucha armada” in America latina) che son stati validi in una situazione determinata ma non lo sarebbero in situazioni diverse». Basso concludeva sottolineando che «di queste situazioni complesse e difficili, cariche di potenziale esplosivo ma ricche di pericoli per il movimento operaio (la tragica fine di Che Guevara insegni), l’America Latina è oggi il terreno più fecondo, ed è per questo che ad essa in particolare si rivolge la nostra attenzione, lieti se il materiale che offriamo alla meditazione dei lettori li aiuterà a liberarsi dalla tentazione delle formule e degli slogans che sono fra i nemici più pericolosi del movimento operaio»16. Emerge ancora una volta quanto comprendesse le specificità politiche, economiche e sociali dei Paesi latinoamericani.
Il convegno sulla transizione al socialismo e l’incontro con Salvador Allende (1971)
Il 16 ottobre 1971 Lelio Basso arrivò a Santiago del Cile per partecipare al seminario internazionale di studio Transición al socialismo y experiencia chilena. Doveva ritrovare a Santiago antiche amicizie e intrecciarne di nuove; la maggior parte di quei volti li avrebbe poi riveduti in esilio a Roma dopo l’11 settembre 1973. Nella sua relazione su “L’utilizzazione della legalità nella fase di transizione al socialismo” espose le potenzialità del socialismo come strumento per rovesciare, rispettando la legalità, i rapporti politici ed economici. Basso avvertì lucidamente che il processo di transizione dipendeva anche «dalle resistenze opposte dalla classe dominante o dalle forze conservatrici, che saranno, esse, indotte a uscire dalla legalità, sia direttamente sul piano della violenza (ciò che è in generale possibile), sia sul piano della violazione delle leggi e dei provvedimenti finalizzati alla trasformazione sociale»17. Il che, peraltro, in Cile si verificherà puntualmente meno di tre anni dopo la stesura del saggio.
Basso conobbe il Presidente Salvador Allende in una colazione privata cui seguì una lunga conversazione a quattr’occhi. «L’impressione che ebbi di Allende in quella occasione è indimenticabile. […] Fin da quel mio primo colloquio con lui, mi resi conto che l’azione di Allende non era il frutto di un certo equilibrio di forze, ma dell’idea che per la rivoluzione conta più trasformare in due o tre anni le coscienze che fare una battaglia di strada. Questa era la sua idea e collima con la mia».18
La sua relazione fu apprezzata anche dal Presidente cileno come ha ricordato Jorge Arrate, all’epoca Vicepresidente esecutivo della Corporazione del rame (Codelco): «Lessi il saggio di Lelio Basso durante un viaggio in aereo con il Presidente Allende verso Calamata, dove dovevamo visitare la miniera di Chuquicamata. Allende mi passò una fotocopia della relazione perché la leggessi nel tragitto, facendomi notare il profondo interesse che aveva avuto per lui la presentazione del socialista»19. Anche il sottosegretario Viera-Gallo ringraziò Basso per il suo intervento, sottolineando che la «sua visita in Cile fu di grande utilità, poiché come sicuramente si è reso conto, siamo abbastanza orfani di una riflessione giuridica in grado di sostenere la rivoluzione»20. Nel Cile democratico Viera-Gallo ricoprirà la carica di Presidente della Camera dei Deputati ed diversi anni dopo ha avuto modo di confermare il suo giudizio sul determinante contributo bassiano al dibattito: «di tutti i relatori, colui che dimostrò maggior vicinanza politica al progetto di Salvador Allende fu, senza dubbio, Basso, che con il suo intervento ne difese la validità teorica»21.
Il Comitato di Denuncia della Repressione in Brasile e le origini del Tribunale Russell II
Nel corso del seminario ci fu anche un inatteso sviluppo. Basso infatti ebbe modo di incontrare gli esuli brasiliani del Comitato di Denuncia della Repressione in Brasile (Cdrb) presieduto da Pablo Neruda e composto, tra gli altri, da Almino Affonso (già Ministro del governo Goulart), e alcuni rappresentanti di gruppi politici di opposizione come Armenio Guedes, Herbert José de Souza, José Serra che - con l’appoggio del Presidente Allende e del suo consigliere Darcy Ribeiro - gli chiese di occuparsi del Brasile e di denunciare i delitti perpetrati dalla dittatura militare22. Basso accettò subito di farsi carico dell’arduo impegno di convocare un secondo Tribunale Russell - dopo quelli voluti da Bertrand Russell sul Vietnam e presieduti da Jean-Paul Sartre -, e fu costituito un Comitato esecutivo composto da Basso, Sartre e Vladimir Dedijer.
Il 1972 fu l’anno di contatti e incontri per tessere le fila di una rete internazionale e per approfondire ulteriormente la sua conoscenza dell’America Latina. Basso iniziò subito a lavorare per organizzare la prima sessione del Tribunale Russell II come dimostra la corrispondenza con Sartre, Dedijer e la Bertrand Russell Peace Foundation nei mesi di novembre e dicembre del ’71, e le prime adesioni all’iniziativa da diverse parti dell’America Latina.
Solo per citare alcuni casi. Il Partido socialista e il Movimiento Pro-Independencia de Puerto Rico espressero il loro appoggio e solidarietà per «quello che sta realizzando Basso per il Brasile». Messaggi simili giunsero nella segreteria generale di Via della Dogana Vecchia dalla Fundación Centro de Investigación y Acción Social de Buenos Aires, dalla Juventud Peruana di Lima, dal Comité de Solidarité France Bresil, dal Movimiento Antimperialista de Solidariedad Latinoamericana di Buenos Aires, e numerosi altri23. Tra i tanti, anche il “vescovo dei poveri” dom Helder Camara, all’epoca candidato ufficiale al Premio Nobel per la Pace, fece sapere a Basso che avrebbe appoggiato il Tribunale Russell sul Brasile solo se questo avesse avuto la capacità di arrivare al «cuore dei problemi delle violenze che afflligono il mondo»24.
Il primo convegno dell’Issoco dedicato all’America Latina (1972)
Nel frattempo, le relazioni tra l’Issoco e il Ceren culminarono nella stipulazione di un Convenio de colaboración Académica (giugno ’72) con il proposito -si legge- che «Il Centro de Estudios de la Realidad Nacional collaborerà con l’Issoco nell’organizzazione di seminari e corsi di ricerca sui temi relativi allo sviluppo e al cambiamento sociale in America Latina». Un accordo simile fu stipulato a settembre anche con la Facoltà di Scienze economiche e sociali dell’Università Centrale del Venezuela25.
La prima manifestazione romana si organizzò nel settembre 1972, in occasione del convegno internazionale dell’Istituto dedicato al “Capitalismo e sottosviluppo in America Latina”, al quale parteciparono i maggiori economisti e sociologi del continente latinoamericano quali Andre Gunder Frank, Armando Córdova, Heinz R. Sontag, i fratelli José Agustin e Héctor Silva Michelena, Alonso Aguilar dal Messico, Antonio Castro dal Brasile e colleghi italiani, da Paolo Sylos Labini a Umberto De Giorgi.
Pochi giorni dopo in successive riunioni (del 10 ottobre, 30 ottobre e 7 novembre) si costituì un più ampio e aperto gruppo di lavoro su vari Paesi dell’America Latina in generale (Venezuela, Perú, Messico) composto da ricercatori, economisti, giuristi, giornalisti. Agli incontri parteciparono Marcello Alessi, Maurizio Barinci, Maurizio Benetti, Italo Bartoletti, Sergio De Santis, Alberto Di Franco, Umberto Di Giorgi, Alberto Filippi, Luigi Manfra, Mario Marcelletti, Claudio Moreno, Roberto Palmieri, Guglielmo Ragozzino, Sergio Scarantino, Leo Troilo, Saverio Tutino e Tullo Vigevani. Infine, il 25 novembre si definì ulteriormente la costituzione della Sezione America Latina dell’Issoco in una riunione –coordinata da Mario Marcelletti- alla quale parteciparono Marcello Alessi, Maurizio Barinci, Maria Carrilho, Sergio De Santis, Alberto Di Franco, Alberto Filippi, Roberto Magni, Mario Marcelletti, Claudio Moreno, Roberto Palmieri, Sergio Scarantino, Tullo Vigevani e Franco Zannino. Il gruppo di lavoro puntava a due tipi di attività. La prima, a medio e lungo termine, consisteva nell’analizzare «alcuni problemi socio-economici e di storia del movimento operaio riguardanti l’America Latina». La seconda, a breve e a medio termine, riguardava la «documentazione e la elaborazione critica di materiale su alcuni problemi attuali delle realtà latino-americane»26.
Il secondo viaggio in Cile (1973)
Queste attività vennero seguite da Basso con particolare interesse come dimostra il suo ritorno in Cile nel gennaio 1973 per un seminario internazionale su “Estado y Derecho en un período de transformación” organizzato dal Ceren in collaborazione con l’Issoco, il Ministero di Giustizia, la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) e l’Università Cattolica del Cile27.
Ad esso parteciparono numerose delegazioni provenienti dai paesi dell’Europa e dell’America Latina. Della delegazione italiana, guidata da Basso che –come ha ricordato Salvatore Senese- «fu anche instancabile animatore e presidente del Seminario, nonché guida dei convegnisti negli incontri con Allende e varie personalità di Unidad Popular»28, facevano parte, oltre a Senese, Luigi Berlinguer, Gino Giugni e Guido Calvi29. Il seminario, faticoso e avvincente, fu un vero successo ed un esempio di battaglia culturale. Gli atti stavano per essere pubblicati in Cile quando il golpe interruppe brutalmente e tragicamente l’esperienza allendista. Ma come si legge nella Sintesi generale pubblicata sulla rivista trimestrale «Cuadernos de la Realidad Nacional», venne riconosciuto notevole rilievo alla stretta e feconda collaborazione con l’Istituto fondato da Lelio Basso. In seguito a questo contatto, emerge nella Sintesi, «nacque l’idea di realizzare un incontro di alto livello tra specialisti cileni e stranieri, giuristi, sociologi, professori di diritto, dirigenti sindacali, autorità pubbliche, eccetera, in grado di dipanare un’analisi profonda dei diversi problemi incontrati dalla transizione al socialismo cilena. Questa idea è stata favorita dall’interesse manifestato da istituzioni di altri Paesi, tanto dell’America Latina quanto dell’Europa. Merita menzionare specialmente l’Istituto per lo Studio della Società Contemporanea (Issoco) di Roma. Grazie all’Issoco è stato possibile avviare un promettente dibattito e uno scambio scientifico con prestigiose personalità italiane»30.
Basso tenne la relazione introduttiva del convegno su “El Estado y la sociedad en el pensamiento de Marx”31 nella quale ribadì la sua puntuale analisi antidogmatica dei processi rivoluzionari: «Ci corre tuttavia l’obbligo di osservare che queste lotte per la conquista del potere non sono necessariamente socialiste, e che la definizione “socialista”, spesso data alle rivoluzioni dei paesi sottosviluppati, va presa con largo beneficio d’inventario, non solo perché l’elemento nazionale è sempre presente accanto all’elemento sociale, ma perché la mancanza di molte, o addirittura di tutte, le premesse del socialismo, lascia, anche dopo la rivoluzione, aperta la strada a molte possibilità. Dobbiamo anche aggiungere che neppure in America latina tutte le situazioni sono uguali o simili, e che proprio qui, nel Cile, assistiamo ad una lotta che si svolge secondo moduli profondamente originali, in larga misura vicini a quelli che noi abbiamo descritto. Una battaglia di questa natura, in cui l’uso del potere politico e la pressione delle forze popolari convergono verso una rapida trasformazione delle strutture, qualunque ne possa essere l’esito, costituisce una scuola preziosa per l’ulteriore sviluppo della strategia rivoluzionaria.[…] Quel che vogliamo consigliare –concluse Basso- è di evitare in ogni caso posizioni dogmatiche o la ricerca di modelli: facciamo, secondo l’insegnamento di Lenin, l’analisi concreta della situazione concreta e cerchiamo di applicare, nel vasto quadro della strategia marxista, le regole di lotta che meglio si addicono a questa situazione. Terminiamo con l’augurio che l’attuale esperienza cilena, con il suo carattere di novità e quindi con i suoi inevitabili errori, con i suoi limiti ma anche con i suoi successi, con i suoi così gravi ostacoli e con il suo coraggio ancora più grande nell’affrontarli, ci aiuti a scoprire un nuovo cammino verso il socialismo»32.
A Santiago Basso incontrò nuovamente il Presidente cileno. «Vidi Allende al pranzo sociale che egli aveva offerto a tutti i delegati stranieri. Era seduto tra Tierno Galvan, l’ex-rettore dell’Università di Salamanca, e me. In quell’occasione mi invitò a un successivo colloquio a quattr’occhi. Parlammo più a lungo. Può darsi che ora, nel ricordare queste cose, sovrapponga le impressioni di colloqui diversi, ma ricordo per certo che durante il colloquio mi accorsi che quell’uomo aveva una straordinaria fermezza di carattere. Era sorridente, scherzoso. Eppure - si era in gennaio - era da poco passata la crisi, quella scoppiata nell’ottobre dell’anno precedente, la crisi dei camion, e le elezioni politiche erano vicine»33.
Appena rientrato in Italia, Basso volle esprimere la sua sincera gratitudine per il convegno scrivendo a Manuel Antonio Garretón (Roma, 19 gennaio 1973): «desidero esprimerti a nome mio, dell’Issoco e dei suoi collaboratori, il mio più sincero ringraziamento per l’accoglienza che ci avete riservato e per la possibilità che ci avete offerto di partecipare ad un dibattito di alto livello che ci ha arricchiti»34. Il politologo cileno, sottolineando la profonda stima umana e intellettuale verso Basso, rispose subito alla missiva (Santiago del Cile, 5 febbraio 1973): «Mio caro Lelio, [..] il convegno mi ha permesso di conoscerti, apprezzarti ed ammirarti maggiormente. Ti assicuro che i tuoi contributi tanto intellettuali come umani ricoprono un valore immenso per noi. Sei senza dubbio uno dei nostri “maestri” oltre che uno dei nostri più grandi amici. […] Saluta tutti gli amici dell’Issoco, dicendo loro che l’Istituto, ancora una volta, è stato egregiamente rappresentato dal suo Presidente. Un forte abraccio pieno di amicizia»35.
Il golpe cileno e la corrispondenza degli esuli
Nel frattempo, grazie all’infaticabile lavoro di Linda Bimbi per creare una fitta rete internazionale di comitati di appoggio al fine costruire una piattaforma unitaria, ed in stretta collaborazione con Ken Coates e Chris Farley (all’epoca Direttori della Fondazione Russell), Basso ottenne da Edith Russell l’autorizzazione a convocare il tribunale, che si riunì dopo il golpe militare contro l’Unidad Popular di Allende.
Appena giunse a Basso la notizia da Santiago del Cile, immediatamente dichiarò che lui non sarebbe rimasto inattivo di fronte a questa tragedia che colpiva il popolo cileno. Il suo epicedio in onore di Salvador Allende terminava con queste parole: «Noi cercheremo di fare su questi avvenimenti, con il massimo senso di responsabilità e il massimo scrupolo di verità, l’analisi dell’esperienza cilena. In altra sede, come presidente provvisorio del Tribunale Russell II per la repressione in Brasile, in Cile e in America latina, non faremo della propaganda, ma approfondiremo, con la collaborazione di uomini di scienza di tutto il mondo, l’analisi della situazione latino-americana e le radici del fascismo imperante. Saranno, a due livelli diversi, due contributi ad uno sforzo serio di comprensione. Nella sede opportuna ne trarremo le conclusioni politiche. Ma sappiamo fin d’ora che non servirebbe a nulla se i democratici non raccoglieranno il messaggio che Salvador Allende ci ha lasciato con la sua morte: non inseguire mai il successo personale, non lasciarsi attirare dai vantaggi che può offrire la società capitalistica, uniformare il proprio agire al proprio pensiero, compiere fino all’ultimo il proprio umile silenzioso quotidiano dovere di militante»36.
In brevissimo tempo la Fondazione Basso, in costante collaborazione con l’Associazione Italia-Cile “Salvador Allende”37, divenne il centro di denuncia internazionale delle violazioni gravi, ripetute e sistematiche dei diritti umani perpetrate nei confronti del popolo cileno (e non solo). Tra le prime lettere di cileni che arrivarono a Via della Dogana Vecchia, c’è quella del politologo Norbert Lechner che aveva conosciuto Basso a Santiago e che lo informava sulla situazione delle Università che in nome della “restaurazione nazionale” erano state smantellate dalla giunta militare e sulla prossima chiusura del Ceren. «Nessuno di noi rinuncerà al proprio incarico, così obbligheremo le nuove autorità ad espellerci, fatto che produrrà altri conflitti tra i militari e la DC, che ogni giorno sempre di più biasima il suo appoggio iniziale alla giunta. In ogni caso –incalzò Lechner- la coercizione accademica e l’attentato all’integrità fisica dei professori dovrebbero produrre una protesta internazionale e una pressione diplomatica in grado di tutelare non solo i professori e gli studenti progressisti, ma anche e soprattutto il movimento operaio». La missiva terminava con la richiesta a Basso di informarsi circa la possibilità di ottenere una borsa di studio a Roma, che peraltro Lechner aveva già avanzato all’Ambasciatore Norberto Behmann dell’Elmo per il Ministero degli Esteri38.
Anche la politologa brasiliana Vania Bambirra, che all’epoca faceva parte del consiglio direttivo del Ceso, si rivolse a Basso per denunciare che il collega Theotonio Dos Santos era rifugiato (“asilado”) nell’Ambasciata di Panamá a Santiago del Cile. «La giunta militare non vuole concedere il salva-condotto e minaccia di arrestarlo per delitti comuni e di estradarlo [in Brasile c’era un’altra dittatura militare]. Il governo panamense ha assunto una posizione ferma, ma in ogni modo –insisteva anche la Bambirra- sarebbe importante che l’Europa si attivasse per risolvere il problema»39. Manuel Antonio Garretón, che viveva in stato di libertà provvisoria, scrisse a Basso per chiedergli un sostegno nell’organizzazione di un gruppo di avvocati per la difesa dei diritti umani e dei prigionieri politici40.
Scrissero a Basso in decine da ogni angolo dell’America Latina per avere notizie dei loro cari e amici. E’ il caso, tra i tanti, del fratello dello storico uruguayano Carlos Rama, del brasiliano Almino Affonso, del cileno Viera-Gallo, della cubana Nancy Julien che insieme al marito Jaime Barrios (assessore economico del Presidente Allende) la mattina del golpe erano entrati alla Moneda per essere al fianco del “compañero presidente”41. Alcuni dettagli della tragica sorte di Jaime Barrios saranno resi noti dalle gerarchie militari solo dopo quasi trent’anni.
Particolarmente interessante appare la corrispondenza tra Hernán Ampuero e Lelio Basso. Il giovane cileno che si trovava in Gran Bretagna per motivi di studio scrisse a Basso su indicazione del padre, Raúl Ampuero Díaz, uno dei massimi dirigenti del Partito socialista cileno che si trovava recluso nella Escuela Militar di Santiago pur non configurando in alcuna lista ufficiale di detenuti: «In linee generali mio padre mi ha chiesto di mettermi in contatto con lei affinché possa promuovere un movimento in grado di conoscere e diffondere la reale situazione dei prigionieri politici in Cile». Basso rispose appena tornato da un viaggio in Europa: «[…] le assicuro che faremo tutto il possibile per salvare la vita di suo padre e degli altri dirigenti socialisti o rivoluzionari, allo stesso modo ci impegneremo per facilitare la situazione degli esiliati e dei perseguitati dalla Giunta fascista»42.
Il Tribunale Russell II sull’America Latina (1973-1976)
Contemporaneamente erano quasi terminati i lavori di preparazione del Tribunale Russell II sulla “Repressione in Brasile, Cile e America Latina” che fu costituito il 6 novembre 1973 a Bruxelles, in contrapposizione alla manifestazione del governo brasiliano Brésil-Expo, e presentato il giorno successivo all’opinione pubblica mondiale. L’iniziativa ebbe il pieno appoggio della signora Hortensia Bussi de Allende che insieme a Jorge Arrate incontrò Basso in Fondazione e lo ringraziò anche con una comunicazione successiva: «Desidero esprimere il mio appoggio a questa iniziativa che, lo spero, si estenderà rapidamente estesa al caso del Cile, esempio recente e sanguinoso del carattere feroce e inumano dell’imperialismo e dei suoi agenti fascisti, e ch esige piena solidarietà attiva e immediata di tutti gli uomini e delle donne progressisti del mondo»43. Basso le rispose aggiornandola sull’evolversi del Tribunale che nel frattempo aveva avuto il sostegno dello scrittore Gabriel García Márquez che si era fermato a Roma per una settimana ed aveva dato il proprio consenso a far parte della giuria internazionale presieduta “ad honorem” dal compianto poeta Pablo Neruda44. La vedova Allende poche settimane dopo (17 gennaio 1974) rispose a Basso: «Né io né i cileni dimenticheremo mai la solidarietà, la generosità, l’azione e il sacrificio del popolo italiano a sostegno e in difesa del nostro popolo. Grazie a questa azione esemplare, conosciuta e seguita in tutto il mondo, sono certa che nel mio paese torneranno presto a governare la pace e la democrazia popolare». Il Tribunale Russell II venne presentato da Basso anche a Roma il 13 novembre con una conferenza stampa che riscosse notevole eco sulla stampa nazionale. Quella mattina oltre a numerosi giornalisti di testate italiane ed estere erano presenti diverse personalità del mondo politico e culturale per assicurare la loro adesione e collaborazione all’iniziativa, come Gaetano Arfè (senatore Psi e direttore de «L’Avanti»), il poeta Rafael Alberti e il senatore Ferruccio Parri che sedeva nel tavolo della presidenza45.
Come è noto il Tribunale Russell II si sviluppò lungo l’arco di tre Sessioni dal 1974 al 197646 e i lavori del Tribunale furono l’occasione per conoscere centinaia di latinoamericani e di approfondire i sistemi di dominazione e relativo sottosviluppo di quei Paesi. Il Tribunale si occupò del Brasile, Cile, Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay, Guatemala, Porto Rico, Santo Domingo e Haiti
Merita soffermarsi su un evento della seconda Sessione poiché è emblematico del ruolo che svolsero i tribunali di opinione creati da Basso per i popoli latinoamericani. A Bruxelles prima e a Roma poi venne denunciata all’opinione pubblica mondiale la violenta e ancora poco conosciuta repressione messa in atto dal governo di Isabelita Perón e López Rega attraverso la “Triple A” (Alleanza Anticomunista Argentina) e quello che negli anni successivi sarà noto come il “Plán Condor”47. Di lì a poco ci fu il colpo di Stato del 24 marzo 1976. Leandro Despouy, un giovane avvocato argentino poi divenuto Presidente della Commissione Diritti Umani dell’Onu, ha ricordato che «non fu difficile per Lelio Basso, che da anni partecipava al dibattito politico dell’America Latina e dell’Africa, avvertire rapidamente l’importanza di ciò che stava accadendo in Argentina. Per questa ragione la mia testimonianza venne ascoltata con interesse, al di là delle mie aspettative, tanto che il giurato mi chiese di ampliarla anche il giorno seguente, e ciò mi permise di conoscere meglio Lelio Basso, Julio Cortázar, Linda Bimbi e il teologo Georges Casalis. Il principale risultato di questi eventi fu l’ingresso dell’Argentina nelle problematiche affrontate dal Tribunale»48.
La conferenza stampa internazionale del Movimiento Peronista Montonero a Roma (1977)
Anche nel 1977 Basso si confermò promotore e coordinatore di importanti iniziative sull’America Latina come il Seminario internazionale su “Repressione e militarismo nell’America Latina”, organizzato a Bologna dall’1 al 3 aprile 1977 dalla neonata Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli; inoltre iniziò a lavorare anche al secondo seminario su “Il ruolo delle chiese in America Latina” che inizialmente avrebbe dovuto tenersi all’Aja nel dicembre 1978, ma che fu rimandato al marzo del 197949.
Di maggior risonanza internazionale fu sicuramente la conferenza stampa dei Montoneros argentini clandestini tenuta nella sala conferenze della Fondazione Basso il 20 aprile 1977 ed organizzata in segreta collaborazione con Juan Gelman e Miguel Bonasso, responsabili dell’ufficio stampa montonero in esilio. Mancando documenti, mi rimetto alla ricostruzione di Linda Bimbi che fu contattata da Gelman per comunicarle che Mario Eduardo Firmenich, comandante in capo dell’Esercito Montonero e segretario generale del Partito Montonero, voleva incontrare Lelio Basso a Roma. L’incontro avvenne in gran segreto e Basso convocò una conferenza stampa senza anticiparne ai giornalisti l’oggetto.
Alla conferenza-lampo che annunciò la costituzione del Movimiento Peronista Montonero nato dalla recente alleanza tra il Partito Montonero con il Movimento Peronista Autentico parteciparono -tra gli altri- Mario Eduardo Firmenich, gli ex governatori delle province di Buenos Aires e Córdoba (le più importanti dell’Argentina) Oscar Bidegain e Ricardo Obregon Cano, e Rodolfo Puiggrós, ex Rettore dell’Università di Buenos Aires.
L’incontro, come sottolineò lo stesso Basso, «non è stato soltanto un fatto clamoroso, per la contemporanea presenza a una riunione di quasi tutti i principali capi della resistenza peronista e montonero, la maggioranza dei quali vive clandestinamente in Argentina, e che nessun giornalista aveva mai potuto incontrare tutti assieme, ma è stato un fatto di grande significato politico. Essa annunciava infatti la nascita di un nuovo movimento, che è già in parte e ancor più vuol essere il superamento di vecchie divisioni, e insieme l’inizio di una nuova strategia»50. L’appello di Firmenich alla «pacificazione e alla liberazione» diretto a tutte le forze politiche e sindacali argentine ebbe un’eco rilevante sia in Europa che nel proprio Paese come dimostra la ricca rassegna stampa su «Paese Sera», «l’Unità», «Corriere della Sera», «Manifesto», «la Repubblica», «La Stampa», «Diario 16» (Madrid), «La Vanguardia» (Barcellona), «Le Monde», «El País», «La Nación» (Buenos Aires). A partire da quel momento i dirigenti del Movimiento Peronista Montonero furono ricevuti dai maggiori leader della sinistra europea: da Olof Palme a Felipe Gonzaléz, da François Mitterand a Bert Carlson, da Bruno Kreisky a Willy Brandt a Santiago Carrillo51.
I seminari di Ariccia sulle prospettive del socialismo cileno (1979 e 1980)
Tra le numerose attività che Basso promosse, va ricordato anche l’importante seminario sul socialismo cileno al quale iniziò a lavorare dal settembre 1978, ma che fu poi coordinato da Raúl Ampuero Díaz. Il socialista cileno giunto in Italia insegnò all’Università di Cagliari e si affermò come una delle figure di spicco dell’esilio cileno avviando una profonda elaborazione autocritica nell’area socialista dell’esperienza di governo dell’Unidad Popular. In un intervento del 1988 Ampuero Díaz, che era stato anche responsabile America Latina della Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli, rese omaggio a Basso a dieci anni dalla sua scomparsa: «Sono passati dieci anni da quando il Senatore italiano Lelio Basso diresse una lettera-invito ad un certo numero di esiliati cileni, convocandoli ad un seminario su “Il socialismo cileno: storia e prospettive”. E’ giusto ricordarlo adesso, sia per rendere un tributo al suo appassionato interesse per il nostro processo politico –come dimostra l’iniziativa citata che fu promossa una settimana prima della sua morte-, che per il bagaglio che hanno lasciato in campo socialista i seminari realizzati ad Ariccia»52. Nei locali della scuola sindacale della C.G.I.L. di Ariccia si tennero due seminari dallo stesso titolo: il primo dall’8 all’11 marzo 1979 e il secondo dall’8 al 10 gennaio 198053. Riguardo l’influenza politica dei seminari di Ariccia per i partiti cileni in esilio, si veda la lettera di Ampuero Díaz a Clodomiro Almeyda (ex membro del Comitato Centrale del Partito Socialista cileno e Segretario esecutivo dell’Unidad Popular) circa la divergenza sulla scelta del primo di escludere dagli incontri gli esponenti del Partito Comunista54. I socialisti dedicarono il primo numero del bimestrale «Cuadernos de orientación socialista» proprio a “La reunión de Ariccia”55.
Dalla Prima Conferenza Nazionale per l’Amnistia di San Paolo (1978) alla Conferenza Internazionale per l’Amnistia di Roma (1979)
In Brasile il governo del generale-presidente Ernesto Geisel (1974-1979) proseguiva la repressione nei confronti delle opposizioni. Ma anche la società civile si era organizzata e nel 1978 si giunse alla costituzione del Comitato Brasiliano per l’Amnistia, nato dal Movimento Femminile per l’Amnistia (Mfpa) organizzato a San Paolo da Terezinha Zerbini e Helena Greco.
Grazie ai contatti di Basso con la nota attrice di teatro Ruth Escobar e con Helena Greco (come mi ha rivelato Linda Bimbi, non esistendo documenti e le relative corrispondenze), il 4 agosto 1978 venne organizzato nella sede di Via della Dogana Vecchia la conferenza di Doutora Eny Raymundo Moreira, presidente del Comitato brasiliano per l’Amnistia di Rio de Janeiro, nel corso della quale vennero presentate le rivendicazioni dei brasiliani56.
Dopo circa un mese, il 9 settembre 1978, venne convocata la Prima Conferenza Nazionale per l’Amnistia dai movimenti per l’amnistia riuniti in Salvador che si tenne dal 2 al 5 novembre a San Paolo57. La “Carta de Salvador”58, che rivendicava l’amnistia ampia, generale e senza restrizioni, rappresentava la sintesi e l’epilogo di un lungo percorso che aveva visto nei mesi precedenti la formazione in tutto il Paese dei comitati e dei movimenti per l’amnistia. Anche la Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli partecipò attivamente alla battaglia per l’amnistia e il 28 ottobre si costituì a Roma il Comitato italiano per l’Amnistia con lo scopo di appoggiare la rivendicazione di un’amnistia generale senza restrizioni per tutti i prigionieri ed i perseguitati politici brasiliani dal 1964 (anno del colpo di Stato). Del Comitato facevano parte esponenti di forze politiche, movimenti giovanili, la federazione sindacale unitaria, le Acli, i gruppi parlamentari radicale, sinistra indipendente, Democrazia Proletaria e Partito di Unità Proletaria. Tra i parlamentari aderirono all’iniziativa promossa da Basso, Gian Carlo Pajetta e Dario Valori (Pci), Gaetano Arfè e Mario Zagari (Psi), Aldo Bozzi (Pli), Giovani Spadolini (Pri), Egidio Ariosto (Psdi)59.
All’evento che si tenne nel Teatro dell’Università Cattolica di San Paolo parteciparono circa mille persone, e segnò l’avvio di un lento e faticoso processo di ritorno di quel paese alla democrazia60.
La questione dell’amnistia generale senza restrizioni era centrale fra tutte le rivendicazioni democratiche in quanto metteva in discussione il mostruoso apparato repressivo del regime, implicava l’abolizione delle leggi eccezionali e la restrizione delle libertà democratiche. Il successo della Conferenza di San Paolo dimostrò che questa rivendicazione rappresentava il punto di convergenza di tutti coloro che non si identificavano con il regime brasiliano perché esso aveva colpito in modo maggiore o minore tutti i settori della società61. Si tenga conto che dal 1964 in poi erano state condannate, processate o indiziate circa 500 mila persone. Dieci mila erano gli esiliati costretti a vivere all’estero, circa 5 mila coloro che erano stati privati dei loro diritti politici per dieci anni e cifre parziali si avevano sugli scomparsi e gli assassinati dal regime62.
La presenza di Basso, che insieme all’onorevole Carlo Fracanzani (Dc) rappresentavano la delegazione del Comitato italiano, ebbe grande risonanza nella stampa brasiliana anche con delle foto degli incontri del fondatore del Tribunale Russell sull’America Latina. E’ il caso del «Jornal do Brasil» che riferendosi proprio a Basso titolò Italiano não quer violência (2 novembre 1978) e Advogado pede apoio da sociedade à anistia (3 novembre); anche «O Globo» seguì il viaggio: Senador italiano crê en Anistia (2 novembre), D. Paulo recebe convite de Basso (3 novembre) e la «Folha de Saõ Paulo», Começa em Saõ Paulo Congresso pela Anistia (3 novembre)63.
Il viaggio brasiliano fu l’occasione per Basso di incontrare l’arcivescovo di San Paolo Dom Paulo Evaristo Arns e Luiz Iñacio Lula da Silva, presidente del Sindacato dei metalmeccanici di San Bernardo do Campo. Nei documenti di Basso vi è un appunto riguardante il futuro presidente del Brasile: «Il più noto dirigente sindacale della nuova generazione»64.
Lelio Basso, che ricopriva anche la carica di presidente del Comitato italiano per l’amnistia, nel suo primo (e ultimo) viaggio in Brasile fu invitato a presiedere i lavori. D’altronde esisteva un particolare legame con il Brasile, considerato da Basso di «importanza capitale» nel «quadro della storia contemporanea»65 in quanto lo aveva sempre ritenuto il modello delle altre dittatura sudamericane. Il fondatore del Tribunale Russell II, istituito qualche anno prima proprio per condannare la dittatura militare dei colonnelli brasiliani, concluse i lavori della Conferenza per l’Amnistia con l’impegno di proseguire nella battaglia per l’affermazione del diritto dei popoli: «Ritornando in Italia dopo queste giornate indimenticabili, noi inviteremo tutti i democratici del nostro paese a seguire il vostro esempio, a combattere con voi, che siete gli annunciatori del nuovo giorno, con voi che non avete avuto bisogno di attendere che il sole sorgesse per credere alla luce della libertà»66.
Tornato in Italia convocò una conferenza stampa per mantenere alta l’attenzione dei mass-media e delle forze politiche sull’importante e delicato processo che stava avvenendo in Brasile67.
Così Lelio Basso, che scomparirà improvvisamente la mattina del 16 dicembre, chiudeva un ciclo umano e politico che era iniziato a Roma nel 1965. Nell’intervista rilasciata al quotidiano di San Paolo «Jornal do Brasil» appena sbarcato all’aeroporto di Congonhas, proprio Basso aveva ricordato che una campagna simile a quella per l’amnistia brasiliana l’aveva vissuta quindici anni prima per il Venezuela, conseguendo la concessione della libertà del segretario generale del Partito comunista venezuelano68.
La promessa fatta da Basso agli amici e compagni brasiliani venne mantenuta grazie ai collaboratori della Lega Internazionale per i Diritti e la Liberazione dei Popoli, e dal 28 al 30 giugno 1979 si tenne nell’Auletta di Montecitorio della Camera dei Deputati a Roma la Conferenza Internazionale per l’Amnistia ampia e senza restrizioni e per le libertà democratiche in Brasile. La presidenza venne affidata all’onorevole Giancarla Codrignani e la presidenza d’onore a Lisli Basso69. Alla Conferenza parteciparono tutti i Comitati brasiliani attivi in Europa e 15 parlamentari del Movimento Democratico Brasiliano (Mdb), oltre a personaggi come Helena Greco, Ruth Escobar, Riccardo Lombardi, Gian Carlo Pajetta, Raniero La Valle, Carlo Fracanzani, Louis Jonet, George Wald e François Rigaux.
Mi piace chiudere questo percorso del Basso latinoamericanista citando un passaggio del suo intervento al Seminario internazionale su “Repressione e militarismo nell’America Latina”: «Non sono uno specialista dell’America latina, sono però un modestissimo studioso di storia, di sociologia, di politologia, senza essere specialista in niente. Sono soprattutto un uomo politico che crede di aver capito che non si fa politica se non c’è dietro un “background” culturale, se non si studia la storia, la sociologia, la politologia, l’economia etc. Se non si studiano queste cose non si può fare politica»70.
Lelio Basso ha costantemente perseguito una ricerca teorica mai interrotta dai risultati acquisiti.
Roma, Dicembre 2008
Distinguido profesor,
le envio el ensayo sobre Lelio Basso y America Latina que serà editado en Italia en marzo.
Espero en sus noticias e judicio sobre esta investigacion.
Estoy emocianado porque Ud. ha sido un protagonista de la historia de America Latina, y yo he leido numerosos ensayos que ha escrito Ud.
Un saludo muy cordial,
Andrea Mulas
***
Lelio Basso e l’America Latina (1961-1978)
Un percorso politico, intellettuale e umano.
Andrea Mulas1
Lelio Basso è stata una delle personalità di maggior rilievo a livello internazionale del Novecento, ed il primo intellettuale ad approfondire, da giurista e da politico, le tematiche latinoamericane. L’aspetto rilevante dei caratteri del suo avvicinamento è stato il metodo di analisi e di interpretazione delle peculiari dinamiche politico-economiche dei diversi Paesi latinoamericani. Si tratta di un approccio che ha abbandonato totalmente schemi di stampo eurocentrico e dogmi marxisti, e che quindi gli ha permesso di cogliere - diversamente da tanti altri - le specificità di quel complesso continente. Questo contributo focalizza l’attenzione sulle origini e il dipanarsi delle relazioni tra Basso e l’America Latina, omettendo volutamente le altre attività di cui Basso fu talvolta promotore, sostenitore, militante e così via. Emerge quindi solo una parte, sicuramente importante, dell’impegno bassiano il cui lascito umano, politico e intellettuale perdura nel tempo.
Dalla questione cubana al primo contatto con il Venezuela
Possiamo prendere come punto di riferimento del suo primo contatto indiretto con l’universo centro e sudamericano, il saggio pubblicato su «Problemi del socialismo», Cuba repubblica socialista (n. 5, maggio 1961, pp. 490-509), che usciva pochi giorni dopo la prima ammissione pubblica da parte di Fidel Castro (16 aprile) che proclamava Cuba socialista2.
Affrontando la questione cubana, Basso sottolineò che si trattava della prima repubblica socialista sorta «senza l’adesione formale alle tesi marxiste-leniniste. Una conferma quindi della possibilità delle vie diverse al socialismo, soprattutto di vie che siano espressione genuina della diversità delle situazioni nazionali»3. Questa analisi è emblematica della capacità di Basso di interpretare i fenomeni politico-economici extra-europei, proprio perché credeva nella necessità di muoversi sempre nel segno di «una libera ricerca del socialismo fuori dai dogmi, dai modelli e dalle formule tradizionali»4.
La prima occasione per Basso di iniziare a conoscere alcuni Paesi dell’America Latina avvenne pochi anni dopo, nel 1965, quando un gruppo di esuli venezuelani dal regime di Rómulo Betancourt (tra i quali Marcos Negrón, Manuel Caballero e Cesar Rengifo) che si trovava in Italia chiesero a Basso, a nome del Comitato per l’Amnistia e la libertà dei prigionieri politici del Venezuela, di essere relatore principale della Conferenza Europea per l’amnistia dei detenuti politici e per le libertà democratiche in Venezuela. Convocata l’8 giugno 1965 a Roma da un Comitato composto di eminenti personalità italiane, fra le quali Umberto Terracini, Renato Guttuso, Pier Paolo Pasolini, e presieduto dallo scrittore Alberto Moravia, fra le adesioni spiccavano i nomi di Ernesto Sábato, Jean-Paul Sartre, Sebastian Matta, Miguel Ángel Asturias, Bertrand Russell, Eric J. Hobsbawm, Christopher Farley, Raúl Acosta, Pablo Picasso, Salvatore Quasimodo, Umberto Cerroni, Renato Sandri, Guido Calogero, Giulio Einaudi, e tanti altri5.
Basso comprese la peculiarità venezuelana dilaniata dalla guerriglia come gran parte dei Paesi latinoamericani in quegli anni, e pose al centro della sua denuncia il nesso tra democrazia e diritto: «Direi che un aspetto da sottolineare è questo. Mentre noi abbiamo situazioni di tipo fascista in diversi paesi (come ad esempio in Spagna o in Portogallo) i quali, tuttavia, non pretendono di essere dei modelli di democrazia. La cosa paradossale del Venezuela è che il governo venezuelano - già Betancourt - pretenda di presentarsi come un modello ai paesi latinoamericani. […] Ora, io credo che in America Latina vi siano largamente le condizioni perché i popoli latino-americani possano edificarsi dei regimi democratici. Ma certamente non è la strada di Betancourt quella che conduce a questo sbocco, e neanche purtroppo quella di [Raúl] Leoni, si può presentare come un modello di democrazia»6.
La Conferenza romana rappresentò la prima e fondante espressione della mobilitazione di una parte della sinistra italiana verso le problematiche giuridico-politiche dell’America Latina. Partendo proprio da questa esperienza si intensificarono i rapporti tra Basso, Lord Bertrand Russell, fondatore del Tribunale Russell I sugli atti criminali dei militari statunitensi nel Vietnam, e Jean-Paul Sartre.
Anni dopo, fu lo stesso Basso a ricordare queste “radici” venezuelane dei Tribunali Russell: «Questa richiesta [cioè di indire il Tribunale Russell II sull’America Latina] si ricollega alla mia precedente attività in casi più o meno analoghi. Parecchi anni fa, io avevo partecipato come relatore generale, all’epoca della presidenza Betancourt [in realtà del successivo presidente Raúl Leoni] in Venezuela, tenutasi a Roma, conferenza che aveva certo positivamente influito sugli sviluppi della situazione venezuelana tanto che l’amnistia era stata effettivamente concessa mettendo in libertà i dirigenti delle organizzazioni di sinistra, e in particolare i dirigenti del Partito Comunista»7.
Il 9 ottobre 1967 venne barbaramente assassinato in Bolivia il comandante Ernesto “Che” Guevara e le guerriglie subirono un duro colpo in tutto il subcontinente. Poche settimane dopo si tenne a L’Avana il celebre “Congreso Cultural” (5-12 gennaio 1968) che con i suoi 470 invitati da Europa, America Latina, Asia a Africa affrontò le tematiche cardine del subcontinente: sottosviluppo, lotta anti-imperialista e prospettive socialiste.
Antonio Lettieri (co-direttore insieme a Franco Zannino di Problemi del socialismo) di ritorno da Cuba scrisse un resoconto delle attività dell’evento: “Il Congresso culturale dell’Avana sui problemi dell’Asia, dell’Africa e dell’America Latina segna, in un certo senso, una svolta nei rapporti ideologici e politici fra la sinistra occidentale e i popoli di questi tre continenti, che è invalso l’uso di definire impropriamente “Terzo Mondo”. La novità –commentava Lettieri- è costituita dall’impostazione stessa del Congresso: dall’aver voluto un confronto fra la cultura di sinistra dell’Occidente e quella dei paesi “nuovi”, dando così un contributo al superamento di quella frattura culturale e ideologica che è insieme causa ed effetto di una visione bipolare del mondo attuale […]. In questo quadro -concludeva il direttore- il Congresso dell’Avana ha contribuito a gettare un ponte per il superamento della frattura culturale, e quindi ideologica fra l’Occidente e il Terzo Mondo, portare il discorso fuori dalle linee di demarcazione statistiche, restituire all’interpretazione del mondo attuale un senso più complesso di ciò che è sviluppo e ciò che è sottosviluppo”8.
La sezione “America Latina” dell’Issoco (1969) e il numero doppio di «Problemi del socialismo» (1970)
Basso era quindi sempre più attento ai processi politico-culturali ed economici dei Paesi centro e sudamericani come dimostra il suo particolare attivismo negli anni compresi dal 1969 al 1972. In quest’ottica si spiega la creazione di un’apposita sezione “America Latina” (1969) all’interno dell’Issoco, come primo nucleo di un’area di analisi sui paesi del sottosviluppo. Grazie a questo gruppo di lavoro fu possibile avviare un’intensa attività di collaborazione con alcuni partiti della sinistra latinoamericana, tanto che l’Istituto divenne punto di riferimento fondamentale, con iniziative di appoggio e di solidarietà, per i popoli dell’America Latina. Contemporaneamente veniva pubblicato su «Problemi del socialismo» un saggio di Basso dal titolo Sviluppo capitalistico e rivoluzione socialista nel quale, affrontando la possibilità di processi rivoluzionari nei paesi sottosviluppati, esortava a «scartare le vie tradizionali al socialismo: in primo luogo quella parlamentare, in secondo luogo la prospettiva del socialismo che avanza con l’estendersi della sfera di influenza sovietica, ma anche quella o quelle che s’ispirano a “modelli” di rivoluzioni precedenti, siano leniniste maoiste o castriste»9. Se quindi da un lato sosteneva Cuba per la sua difesa dall’imperialismo americano, dall’altro aveva intuito –contrariamente ad altri intellettuali europei- le peculiarità della rivoluzione cubana e i limiti di una sua eventuale esportazione nel continente latinoamericano.
Nello stesso anno Basso iniziò ad approfondire i propri legami con autorevoli ricercatori latinoamericani come i venezuelani Armando Córdova e Héctor Silva Michelena, autori del volume Aspectos teóricos del subdesarrollo (Universidad Central de Venezuela, Caracas 1967), che in opposizione alla visione allora dominante secondo la quale il sottosviluppo rappresentava una tappa dello sviluppo, ritenevano invece il “subdesarrollo” l’espressione qualitativa di determinate caratteristiche strutturali, quali ad esempio la dipendenza economica dai paesi capitalisti dominanti. Ha ricordato Córdova che Basso gli spiegò che “il tema centrale della sua lotta per il superamento del capitalismo si era progressivamente spostato dall’ambito politico nazionale a quello della ricerca di un maggiore impegno dei socialisti europei nel rafforzamento delle lotte dei popoli dell’allora denominato Terzo Mondo”10.
Basso voleva approfondire lo studio e la diffusione delle problematiche e delle peculiarità latinoamericane, così decise di dedicare un numero speciale (doppio) di «Problemi del socialismo» (America Latina: imperialismo e sottosviluppo) all’America Latina con i contributi dei maggiori esperti di questioni sudamericane quali Armando Córdova, Alfredo Chacón, Andre Gunder Frank, Darcy Ribeiro, Hugo Cabello, Régis Debray, Raúl Ampuero Díaz, James Petras e altri 11.
Il gruppo di lavoro “Italia-Cile” e i contatti con i cileni dell’Unidad Popular (1971)
Dopo pochi mesi, per la prima volta il candidato socialista Salvador Allende veniva democraticamente eletto presidente della Repubblica del Cile e con la coalizione di sinistra della Unidad Popular avviava la difficile ma “rivoluzionaria” transizione al socialismo. La linea politica perseguita da Allende per giungere alla costruzione di una società socialista e democratica era alternativa ai modelli imperanti in quegli anni (sovietico, cubano, vietnamita, jugoslavo o cinese): «Non esistono – aveva chiarito il Presidente – esperienze anteriori che possiamo usare come modello». A maggior ragione si percepiva l’importanza politica – e anche simbolica – della possibile vittoria di una “via democratica al socialismo” in America Latina durante gli anni della guerra fredda e della rivoluzione cubana.
Basso era molto interessato a questo processo politico inedito che avveniva nel rispetto della legalità, tanto che si recò in Cile ben due volte, nel 1971 e nel 1973. I primi contatti con i rappresentanti del governo dell’UP si ebbero grazie allo studioso italo-venezuelano Alberto Filippi che a partire dal giugno del 1971, insieme all’avvocato Guido Calvi, coordinavano sotto la supervisione di Mario Marcelletti (allora segretario generale dell’Issoco) il neo-costituito gruppo di lavoro “Italia-Cile”, al quale aderì anche Luigi Ferrajoli in rappresentanza di Magistratura Democratica.
Da subito si strinsero degli stretti legami con i rappresentanti del governo dell’Unidad Popular come José Antonio Viera-Gallo (all’epoca sottosegretario al Ministero della Giustizia)12 e con i maggiori centri di ricerca come emerge dalla lettera del giovane sociologo brasiliano Theotonio Dos Santos (direttore del Centro de Estudios Socio-Económicos dell’Università del Cile e della rivista politico-economica «Sociedad y Desarrollo») che invitava Lelio Basso, oltre che ad entrare a far parte della commissione consultiva della rivista «Sociedad y Desarrollo»13, a tenere un corso sui “Problemi politici e sovrastrutturali della transizione al socialismo”, a partecipare al Simposio sulla “Transizione al socialismo” e al seminario sulla “Crisi cilena e la transizione al socialismo”14.
Una settimana dopo arrivò l’invito formale da parte del Centro de Estudios Socio-Económicos (Ceso) e del Centro de Estudios sobre la Realidad Nacional dell’Università cattolica (Ceren) al Simposio sulla “Transizione al socialismo”. I due istituti all’epoca rappresentavano dei centri di analisi e ricerca sociale, politico-economica e culturale prestigiosi del continente sudamericano, tanto da esser riconosciuti come fucine di intellettuali che contribuirono alla formazione del pensiero critico latinoamericano. Solo per citare alcuni nomi, ricordo Manuel Antonio Garretón, Tomás Moulian, Norbert Lechner, Armand Mattelart, Franz Hinkelammert, Theotonio Dos Santos, Jacques Chonchol.
Il convegno sulla transizione al socialismo aveva come obiettivo «riunire i più prestigiosi specialisti che hanno studiato la tematica in questione, per discuterla nei suoi aspetti teorici e pratici più rilevanti per i paesi sottosviluppati, e in particolar modo per il Cile». La missiva terminava con la speranza di poter contare sulla presenza di Basso per dar maggiore rilevanza al programma «che dovrà avere –specificavano i promotori- un impatto rilevante sulle attività culturali e la conduzione della vita politica cilena»15.
Prima di partire per Santiago del Cile Basso affrontò la questione latinoamericana in un numero monografico di «Problemi del socialismo» dedicato al tema dell’imperialismo. Per capire i diversi imperialismi Basso suggeriva di «non ragionare per categorie schematiche (feudalesimo, capitalismo, imperialismo, colonialismo e neocolonialismo, struttura e sovrastruttura, ecc.), perché la realtà rompe troppo spesso le barriere degli schemi e delle definizioni: donde la necessità di applicare sempre il metodo leninista dell’analisi concreta di ogni situazione concreta. Così, nulla di più pericoloso per una strategia rivoluzionaria che la pretesa di ricopiare modelli (come il partito leninista, o i contadini che accerchiano le città, o la “lucha armada” in America latina) che son stati validi in una situazione determinata ma non lo sarebbero in situazioni diverse». Basso concludeva sottolineando che «di queste situazioni complesse e difficili, cariche di potenziale esplosivo ma ricche di pericoli per il movimento operaio (la tragica fine di Che Guevara insegni), l’America Latina è oggi il terreno più fecondo, ed è per questo che ad essa in particolare si rivolge la nostra attenzione, lieti se il materiale che offriamo alla meditazione dei lettori li aiuterà a liberarsi dalla tentazione delle formule e degli slogans che sono fra i nemici più pericolosi del movimento operaio»16. Emerge ancora una volta quanto comprendesse le specificità politiche, economiche e sociali dei Paesi latinoamericani.
Il convegno sulla transizione al socialismo e l’incontro con Salvador Allende (1971)
Il 16 ottobre 1971 Lelio Basso arrivò a Santiago del Cile per partecipare al seminario internazionale di studio Transición al socialismo y experiencia chilena. Doveva ritrovare a Santiago antiche amicizie e intrecciarne di nuove; la maggior parte di quei volti li avrebbe poi riveduti in esilio a Roma dopo l’11 settembre 1973. Nella sua relazione su “L’utilizzazione della legalità nella fase di transizione al socialismo” espose le potenzialità del socialismo come strumento per rovesciare, rispettando la legalità, i rapporti politici ed economici. Basso avvertì lucidamente che il processo di transizione dipendeva anche «dalle resistenze opposte dalla classe dominante o dalle forze conservatrici, che saranno, esse, indotte a uscire dalla legalità, sia direttamente sul piano della violenza (ciò che è in generale possibile), sia sul piano della violazione delle leggi e dei provvedimenti finalizzati alla trasformazione sociale»17. Il che, peraltro, in Cile si verificherà puntualmente meno di tre anni dopo la stesura del saggio.
Basso conobbe il Presidente Salvador Allende in una colazione privata cui seguì una lunga conversazione a quattr’occhi. «L’impressione che ebbi di Allende in quella occasione è indimenticabile. […] Fin da quel mio primo colloquio con lui, mi resi conto che l’azione di Allende non era il frutto di un certo equilibrio di forze, ma dell’idea che per la rivoluzione conta più trasformare in due o tre anni le coscienze che fare una battaglia di strada. Questa era la sua idea e collima con la mia».18
La sua relazione fu apprezzata anche dal Presidente cileno come ha ricordato Jorge Arrate, all’epoca Vicepresidente esecutivo della Corporazione del rame (Codelco): «Lessi il saggio di Lelio Basso durante un viaggio in aereo con il Presidente Allende verso Calamata, dove dovevamo visitare la miniera di Chuquicamata. Allende mi passò una fotocopia della relazione perché la leggessi nel tragitto, facendomi notare il profondo interesse che aveva avuto per lui la presentazione del socialista»19. Anche il sottosegretario Viera-Gallo ringraziò Basso per il suo intervento, sottolineando che la «sua visita in Cile fu di grande utilità, poiché come sicuramente si è reso conto, siamo abbastanza orfani di una riflessione giuridica in grado di sostenere la rivoluzione»20. Nel Cile democratico Viera-Gallo ricoprirà la carica di Presidente della Camera dei Deputati ed diversi anni dopo ha avuto modo di confermare il suo giudizio sul determinante contributo bassiano al dibattito: «di tutti i relatori, colui che dimostrò maggior vicinanza politica al progetto di Salvador Allende fu, senza dubbio, Basso, che con il suo intervento ne difese la validità teorica»21.
Il Comitato di Denuncia della Repressione in Brasile e le origini del Tribunale Russell II
Nel corso del seminario ci fu anche un inatteso sviluppo. Basso infatti ebbe modo di incontrare gli esuli brasiliani del Comitato di Denuncia della Repressione in Brasile (Cdrb) presieduto da Pablo Neruda e composto, tra gli altri, da Almino Affonso (già Ministro del governo Goulart), e alcuni rappresentanti di gruppi politici di opposizione come Armenio Guedes, Herbert José de Souza, José Serra che - con l’appoggio del Presidente Allende e del suo consigliere Darcy Ribeiro - gli chiese di occuparsi del Brasile e di denunciare i delitti perpetrati dalla dittatura militare22. Basso accettò subito di farsi carico dell’arduo impegno di convocare un secondo Tribunale Russell - dopo quelli voluti da Bertrand Russell sul Vietnam e presieduti da Jean-Paul Sartre -, e fu costituito un Comitato esecutivo composto da Basso, Sartre e Vladimir Dedijer.
Il 1972 fu l’anno di contatti e incontri per tessere le fila di una rete internazionale e per approfondire ulteriormente la sua conoscenza dell’America Latina. Basso iniziò subito a lavorare per organizzare la prima sessione del Tribunale Russell II come dimostra la corrispondenza con Sartre, Dedijer e la Bertrand Russell Peace Foundation nei mesi di novembre e dicembre del ’71, e le prime adesioni all’iniziativa da diverse parti dell’America Latina.
Solo per citare alcuni casi. Il Partido socialista e il Movimiento Pro-Independencia de Puerto Rico espressero il loro appoggio e solidarietà per «quello che sta realizzando Basso per il Brasile». Messaggi simili giunsero nella segreteria generale di Via della Dogana Vecchia dalla Fundación Centro de Investigación y Acción Social de Buenos Aires, dalla Juventud Peruana di Lima, dal Comité de Solidarité France Bresil, dal Movimiento Antimperialista de Solidariedad Latinoamericana di Buenos Aires, e numerosi altri23. Tra i tanti, anche il “vescovo dei poveri” dom Helder Camara, all’epoca candidato ufficiale al Premio Nobel per la Pace, fece sapere a Basso che avrebbe appoggiato il Tribunale Russell sul Brasile solo se questo avesse avuto la capacità di arrivare al «cuore dei problemi delle violenze che afflligono il mondo»24.
Il primo convegno dell’Issoco dedicato all’America Latina (1972)
Nel frattempo, le relazioni tra l’Issoco e il Ceren culminarono nella stipulazione di un Convenio de colaboración Académica (giugno ’72) con il proposito -si legge- che «Il Centro de Estudios de la Realidad Nacional collaborerà con l’Issoco nell’organizzazione di seminari e corsi di ricerca sui temi relativi allo sviluppo e al cambiamento sociale in America Latina». Un accordo simile fu stipulato a settembre anche con la Facoltà di Scienze economiche e sociali dell’Università Centrale del Venezuela25.
La prima manifestazione romana si organizzò nel settembre 1972, in occasione del convegno internazionale dell’Istituto dedicato al “Capitalismo e sottosviluppo in America Latina”, al quale parteciparono i maggiori economisti e sociologi del continente latinoamericano quali Andre Gunder Frank, Armando Córdova, Heinz R. Sontag, i fratelli José Agustin e Héctor Silva Michelena, Alonso Aguilar dal Messico, Antonio Castro dal Brasile e colleghi italiani, da Paolo Sylos Labini a Umberto De Giorgi.
Pochi giorni dopo in successive riunioni (del 10 ottobre, 30 ottobre e 7 novembre) si costituì un più ampio e aperto gruppo di lavoro su vari Paesi dell’America Latina in generale (Venezuela, Perú, Messico) composto da ricercatori, economisti, giuristi, giornalisti. Agli incontri parteciparono Marcello Alessi, Maurizio Barinci, Maurizio Benetti, Italo Bartoletti, Sergio De Santis, Alberto Di Franco, Umberto Di Giorgi, Alberto Filippi, Luigi Manfra, Mario Marcelletti, Claudio Moreno, Roberto Palmieri, Guglielmo Ragozzino, Sergio Scarantino, Leo Troilo, Saverio Tutino e Tullo Vigevani. Infine, il 25 novembre si definì ulteriormente la costituzione della Sezione America Latina dell’Issoco in una riunione –coordinata da Mario Marcelletti- alla quale parteciparono Marcello Alessi, Maurizio Barinci, Maria Carrilho, Sergio De Santis, Alberto Di Franco, Alberto Filippi, Roberto Magni, Mario Marcelletti, Claudio Moreno, Roberto Palmieri, Sergio Scarantino, Tullo Vigevani e Franco Zannino. Il gruppo di lavoro puntava a due tipi di attività. La prima, a medio e lungo termine, consisteva nell’analizzare «alcuni problemi socio-economici e di storia del movimento operaio riguardanti l’America Latina». La seconda, a breve e a medio termine, riguardava la «documentazione e la elaborazione critica di materiale su alcuni problemi attuali delle realtà latino-americane»26.
Il secondo viaggio in Cile (1973)
Queste attività vennero seguite da Basso con particolare interesse come dimostra il suo ritorno in Cile nel gennaio 1973 per un seminario internazionale su “Estado y Derecho en un período de transformación” organizzato dal Ceren in collaborazione con l’Issoco, il Ministero di Giustizia, la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) e l’Università Cattolica del Cile27.
Ad esso parteciparono numerose delegazioni provenienti dai paesi dell’Europa e dell’America Latina. Della delegazione italiana, guidata da Basso che –come ha ricordato Salvatore Senese- «fu anche instancabile animatore e presidente del Seminario, nonché guida dei convegnisti negli incontri con Allende e varie personalità di Unidad Popular»28, facevano parte, oltre a Senese, Luigi Berlinguer, Gino Giugni e Guido Calvi29. Il seminario, faticoso e avvincente, fu un vero successo ed un esempio di battaglia culturale. Gli atti stavano per essere pubblicati in Cile quando il golpe interruppe brutalmente e tragicamente l’esperienza allendista. Ma come si legge nella Sintesi generale pubblicata sulla rivista trimestrale «Cuadernos de la Realidad Nacional», venne riconosciuto notevole rilievo alla stretta e feconda collaborazione con l’Istituto fondato da Lelio Basso. In seguito a questo contatto, emerge nella Sintesi, «nacque l’idea di realizzare un incontro di alto livello tra specialisti cileni e stranieri, giuristi, sociologi, professori di diritto, dirigenti sindacali, autorità pubbliche, eccetera, in grado di dipanare un’analisi profonda dei diversi problemi incontrati dalla transizione al socialismo cilena. Questa idea è stata favorita dall’interesse manifestato da istituzioni di altri Paesi, tanto dell’America Latina quanto dell’Europa. Merita menzionare specialmente l’Istituto per lo Studio della Società Contemporanea (Issoco) di Roma. Grazie all’Issoco è stato possibile avviare un promettente dibattito e uno scambio scientifico con prestigiose personalità italiane»30.
Basso tenne la relazione introduttiva del convegno su “El Estado y la sociedad en el pensamiento de Marx”31 nella quale ribadì la sua puntuale analisi antidogmatica dei processi rivoluzionari: «Ci corre tuttavia l’obbligo di osservare che queste lotte per la conquista del potere non sono necessariamente socialiste, e che la definizione “socialista”, spesso data alle rivoluzioni dei paesi sottosviluppati, va presa con largo beneficio d’inventario, non solo perché l’elemento nazionale è sempre presente accanto all’elemento sociale, ma perché la mancanza di molte, o addirittura di tutte, le premesse del socialismo, lascia, anche dopo la rivoluzione, aperta la strada a molte possibilità. Dobbiamo anche aggiungere che neppure in America latina tutte le situazioni sono uguali o simili, e che proprio qui, nel Cile, assistiamo ad una lotta che si svolge secondo moduli profondamente originali, in larga misura vicini a quelli che noi abbiamo descritto. Una battaglia di questa natura, in cui l’uso del potere politico e la pressione delle forze popolari convergono verso una rapida trasformazione delle strutture, qualunque ne possa essere l’esito, costituisce una scuola preziosa per l’ulteriore sviluppo della strategia rivoluzionaria.[…] Quel che vogliamo consigliare –concluse Basso- è di evitare in ogni caso posizioni dogmatiche o la ricerca di modelli: facciamo, secondo l’insegnamento di Lenin, l’analisi concreta della situazione concreta e cerchiamo di applicare, nel vasto quadro della strategia marxista, le regole di lotta che meglio si addicono a questa situazione. Terminiamo con l’augurio che l’attuale esperienza cilena, con il suo carattere di novità e quindi con i suoi inevitabili errori, con i suoi limiti ma anche con i suoi successi, con i suoi così gravi ostacoli e con il suo coraggio ancora più grande nell’affrontarli, ci aiuti a scoprire un nuovo cammino verso il socialismo»32.
A Santiago Basso incontrò nuovamente il Presidente cileno. «Vidi Allende al pranzo sociale che egli aveva offerto a tutti i delegati stranieri. Era seduto tra Tierno Galvan, l’ex-rettore dell’Università di Salamanca, e me. In quell’occasione mi invitò a un successivo colloquio a quattr’occhi. Parlammo più a lungo. Può darsi che ora, nel ricordare queste cose, sovrapponga le impressioni di colloqui diversi, ma ricordo per certo che durante il colloquio mi accorsi che quell’uomo aveva una straordinaria fermezza di carattere. Era sorridente, scherzoso. Eppure - si era in gennaio - era da poco passata la crisi, quella scoppiata nell’ottobre dell’anno precedente, la crisi dei camion, e le elezioni politiche erano vicine»33.
Appena rientrato in Italia, Basso volle esprimere la sua sincera gratitudine per il convegno scrivendo a Manuel Antonio Garretón (Roma, 19 gennaio 1973): «desidero esprimerti a nome mio, dell’Issoco e dei suoi collaboratori, il mio più sincero ringraziamento per l’accoglienza che ci avete riservato e per la possibilità che ci avete offerto di partecipare ad un dibattito di alto livello che ci ha arricchiti»34. Il politologo cileno, sottolineando la profonda stima umana e intellettuale verso Basso, rispose subito alla missiva (Santiago del Cile, 5 febbraio 1973): «Mio caro Lelio, [..] il convegno mi ha permesso di conoscerti, apprezzarti ed ammirarti maggiormente. Ti assicuro che i tuoi contributi tanto intellettuali come umani ricoprono un valore immenso per noi. Sei senza dubbio uno dei nostri “maestri” oltre che uno dei nostri più grandi amici. […] Saluta tutti gli amici dell’Issoco, dicendo loro che l’Istituto, ancora una volta, è stato egregiamente rappresentato dal suo Presidente. Un forte abraccio pieno di amicizia»35.
Il golpe cileno e la corrispondenza degli esuli
Nel frattempo, grazie all’infaticabile lavoro di Linda Bimbi per creare una fitta rete internazionale di comitati di appoggio al fine costruire una piattaforma unitaria, ed in stretta collaborazione con Ken Coates e Chris Farley (all’epoca Direttori della Fondazione Russell), Basso ottenne da Edith Russell l’autorizzazione a convocare il tribunale, che si riunì dopo il golpe militare contro l’Unidad Popular di Allende.
Appena giunse a Basso la notizia da Santiago del Cile, immediatamente dichiarò che lui non sarebbe rimasto inattivo di fronte a questa tragedia che colpiva il popolo cileno. Il suo epicedio in onore di Salvador Allende terminava con queste parole: «Noi cercheremo di fare su questi avvenimenti, con il massimo senso di responsabilità e il massimo scrupolo di verità, l’analisi dell’esperienza cilena. In altra sede, come presidente provvisorio del Tribunale Russell II per la repressione in Brasile, in Cile e in America latina, non faremo della propaganda, ma approfondiremo, con la collaborazione di uomini di scienza di tutto il mondo, l’analisi della situazione latino-americana e le radici del fascismo imperante. Saranno, a due livelli diversi, due contributi ad uno sforzo serio di comprensione. Nella sede opportuna ne trarremo le conclusioni politiche. Ma sappiamo fin d’ora che non servirebbe a nulla se i democratici non raccoglieranno il messaggio che Salvador Allende ci ha lasciato con la sua morte: non inseguire mai il successo personale, non lasciarsi attirare dai vantaggi che può offrire la società capitalistica, uniformare il proprio agire al proprio pensiero, compiere fino all’ultimo il proprio umile silenzioso quotidiano dovere di militante»36.
In brevissimo tempo la Fondazione Basso, in costante collaborazione con l’Associazione Italia-Cile “Salvador Allende”37, divenne il centro di denuncia internazionale delle violazioni gravi, ripetute e sistematiche dei diritti umani perpetrate nei confronti del popolo cileno (e non solo). Tra le prime lettere di cileni che arrivarono a Via della Dogana Vecchia, c’è quella del politologo Norbert Lechner che aveva conosciuto Basso a Santiago e che lo informava sulla situazione delle Università che in nome della “restaurazione nazionale” erano state smantellate dalla giunta militare e sulla prossima chiusura del Ceren. «Nessuno di noi rinuncerà al proprio incarico, così obbligheremo le nuove autorità ad espellerci, fatto che produrrà altri conflitti tra i militari e la DC, che ogni giorno sempre di più biasima il suo appoggio iniziale alla giunta. In ogni caso –incalzò Lechner- la coercizione accademica e l’attentato all’integrità fisica dei professori dovrebbero produrre una protesta internazionale e una pressione diplomatica in grado di tutelare non solo i professori e gli studenti progressisti, ma anche e soprattutto il movimento operaio». La missiva terminava con la richiesta a Basso di informarsi circa la possibilità di ottenere una borsa di studio a Roma, che peraltro Lechner aveva già avanzato all’Ambasciatore Norberto Behmann dell’Elmo per il Ministero degli Esteri38.
Anche la politologa brasiliana Vania Bambirra, che all’epoca faceva parte del consiglio direttivo del Ceso, si rivolse a Basso per denunciare che il collega Theotonio Dos Santos era rifugiato (“asilado”) nell’Ambasciata di Panamá a Santiago del Cile. «La giunta militare non vuole concedere il salva-condotto e minaccia di arrestarlo per delitti comuni e di estradarlo [in Brasile c’era un’altra dittatura militare]. Il governo panamense ha assunto una posizione ferma, ma in ogni modo –insisteva anche la Bambirra- sarebbe importante che l’Europa si attivasse per risolvere il problema»39. Manuel Antonio Garretón, che viveva in stato di libertà provvisoria, scrisse a Basso per chiedergli un sostegno nell’organizzazione di un gruppo di avvocati per la difesa dei diritti umani e dei prigionieri politici40.
Scrissero a Basso in decine da ogni angolo dell’America Latina per avere notizie dei loro cari e amici. E’ il caso, tra i tanti, del fratello dello storico uruguayano Carlos Rama, del brasiliano Almino Affonso, del cileno Viera-Gallo, della cubana Nancy Julien che insieme al marito Jaime Barrios (assessore economico del Presidente Allende) la mattina del golpe erano entrati alla Moneda per essere al fianco del “compañero presidente”41. Alcuni dettagli della tragica sorte di Jaime Barrios saranno resi noti dalle gerarchie militari solo dopo quasi trent’anni.
Particolarmente interessante appare la corrispondenza tra Hernán Ampuero e Lelio Basso. Il giovane cileno che si trovava in Gran Bretagna per motivi di studio scrisse a Basso su indicazione del padre, Raúl Ampuero Díaz, uno dei massimi dirigenti del Partito socialista cileno che si trovava recluso nella Escuela Militar di Santiago pur non configurando in alcuna lista ufficiale di detenuti: «In linee generali mio padre mi ha chiesto di mettermi in contatto con lei affinché possa promuovere un movimento in grado di conoscere e diffondere la reale situazione dei prigionieri politici in Cile». Basso rispose appena tornato da un viaggio in Europa: «[…] le assicuro che faremo tutto il possibile per salvare la vita di suo padre e degli altri dirigenti socialisti o rivoluzionari, allo stesso modo ci impegneremo per facilitare la situazione degli esiliati e dei perseguitati dalla Giunta fascista»42.
Il Tribunale Russell II sull’America Latina (1973-1976)
Contemporaneamente erano quasi terminati i lavori di preparazione del Tribunale Russell II sulla “Repressione in Brasile, Cile e America Latina” che fu costituito il 6 novembre 1973 a Bruxelles, in contrapposizione alla manifestazione del governo brasiliano Brésil-Expo, e presentato il giorno successivo all’opinione pubblica mondiale. L’iniziativa ebbe il pieno appoggio della signora Hortensia Bussi de Allende che insieme a Jorge Arrate incontrò Basso in Fondazione e lo ringraziò anche con una comunicazione successiva: «Desidero esprimere il mio appoggio a questa iniziativa che, lo spero, si estenderà rapidamente estesa al caso del Cile, esempio recente e sanguinoso del carattere feroce e inumano dell’imperialismo e dei suoi agenti fascisti, e ch esige piena solidarietà attiva e immediata di tutti gli uomini e delle donne progressisti del mondo»43. Basso le rispose aggiornandola sull’evolversi del Tribunale che nel frattempo aveva avuto il sostegno dello scrittore Gabriel García Márquez che si era fermato a Roma per una settimana ed aveva dato il proprio consenso a far parte della giuria internazionale presieduta “ad honorem” dal compianto poeta Pablo Neruda44. La vedova Allende poche settimane dopo (17 gennaio 1974) rispose a Basso: «Né io né i cileni dimenticheremo mai la solidarietà, la generosità, l’azione e il sacrificio del popolo italiano a sostegno e in difesa del nostro popolo. Grazie a questa azione esemplare, conosciuta e seguita in tutto il mondo, sono certa che nel mio paese torneranno presto a governare la pace e la democrazia popolare». Il Tribunale Russell II venne presentato da Basso anche a Roma il 13 novembre con una conferenza stampa che riscosse notevole eco sulla stampa nazionale. Quella mattina oltre a numerosi giornalisti di testate italiane ed estere erano presenti diverse personalità del mondo politico e culturale per assicurare la loro adesione e collaborazione all’iniziativa, come Gaetano Arfè (senatore Psi e direttore de «L’Avanti»), il poeta Rafael Alberti e il senatore Ferruccio Parri che sedeva nel tavolo della presidenza45.
Come è noto il Tribunale Russell II si sviluppò lungo l’arco di tre Sessioni dal 1974 al 197646 e i lavori del Tribunale furono l’occasione per conoscere centinaia di latinoamericani e di approfondire i sistemi di dominazione e relativo sottosviluppo di quei Paesi. Il Tribunale si occupò del Brasile, Cile, Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay, Guatemala, Porto Rico, Santo Domingo e Haiti
Merita soffermarsi su un evento della seconda Sessione poiché è emblematico del ruolo che svolsero i tribunali di opinione creati da Basso per i popoli latinoamericani. A Bruxelles prima e a Roma poi venne denunciata all’opinione pubblica mondiale la violenta e ancora poco conosciuta repressione messa in atto dal governo di Isabelita Perón e López Rega attraverso la “Triple A” (Alleanza Anticomunista Argentina) e quello che negli anni successivi sarà noto come il “Plán Condor”47. Di lì a poco ci fu il colpo di Stato del 24 marzo 1976. Leandro Despouy, un giovane avvocato argentino poi divenuto Presidente della Commissione Diritti Umani dell’Onu, ha ricordato che «non fu difficile per Lelio Basso, che da anni partecipava al dibattito politico dell’America Latina e dell’Africa, avvertire rapidamente l’importanza di ciò che stava accadendo in Argentina. Per questa ragione la mia testimonianza venne ascoltata con interesse, al di là delle mie aspettative, tanto che il giurato mi chiese di ampliarla anche il giorno seguente, e ciò mi permise di conoscere meglio Lelio Basso, Julio Cortázar, Linda Bimbi e il teologo Georges Casalis. Il principale risultato di questi eventi fu l’ingresso dell’Argentina nelle problematiche affrontate dal Tribunale»48.
La conferenza stampa internazionale del Movimiento Peronista Montonero a Roma (1977)
Anche nel 1977 Basso si confermò promotore e coordinatore di importanti iniziative sull’America Latina come il Seminario internazionale su “Repressione e militarismo nell’America Latina”, organizzato a Bologna dall’1 al 3 aprile 1977 dalla neonata Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli; inoltre iniziò a lavorare anche al secondo seminario su “Il ruolo delle chiese in America Latina” che inizialmente avrebbe dovuto tenersi all’Aja nel dicembre 1978, ma che fu rimandato al marzo del 197949.
Di maggior risonanza internazionale fu sicuramente la conferenza stampa dei Montoneros argentini clandestini tenuta nella sala conferenze della Fondazione Basso il 20 aprile 1977 ed organizzata in segreta collaborazione con Juan Gelman e Miguel Bonasso, responsabili dell’ufficio stampa montonero in esilio. Mancando documenti, mi rimetto alla ricostruzione di Linda Bimbi che fu contattata da Gelman per comunicarle che Mario Eduardo Firmenich, comandante in capo dell’Esercito Montonero e segretario generale del Partito Montonero, voleva incontrare Lelio Basso a Roma. L’incontro avvenne in gran segreto e Basso convocò una conferenza stampa senza anticiparne ai giornalisti l’oggetto.
Alla conferenza-lampo che annunciò la costituzione del Movimiento Peronista Montonero nato dalla recente alleanza tra il Partito Montonero con il Movimento Peronista Autentico parteciparono -tra gli altri- Mario Eduardo Firmenich, gli ex governatori delle province di Buenos Aires e Córdoba (le più importanti dell’Argentina) Oscar Bidegain e Ricardo Obregon Cano, e Rodolfo Puiggrós, ex Rettore dell’Università di Buenos Aires.
L’incontro, come sottolineò lo stesso Basso, «non è stato soltanto un fatto clamoroso, per la contemporanea presenza a una riunione di quasi tutti i principali capi della resistenza peronista e montonero, la maggioranza dei quali vive clandestinamente in Argentina, e che nessun giornalista aveva mai potuto incontrare tutti assieme, ma è stato un fatto di grande significato politico. Essa annunciava infatti la nascita di un nuovo movimento, che è già in parte e ancor più vuol essere il superamento di vecchie divisioni, e insieme l’inizio di una nuova strategia»50. L’appello di Firmenich alla «pacificazione e alla liberazione» diretto a tutte le forze politiche e sindacali argentine ebbe un’eco rilevante sia in Europa che nel proprio Paese come dimostra la ricca rassegna stampa su «Paese Sera», «l’Unità», «Corriere della Sera», «Manifesto», «la Repubblica», «La Stampa», «Diario 16» (Madrid), «La Vanguardia» (Barcellona), «Le Monde», «El País», «La Nación» (Buenos Aires). A partire da quel momento i dirigenti del Movimiento Peronista Montonero furono ricevuti dai maggiori leader della sinistra europea: da Olof Palme a Felipe Gonzaléz, da François Mitterand a Bert Carlson, da Bruno Kreisky a Willy Brandt a Santiago Carrillo51.
I seminari di Ariccia sulle prospettive del socialismo cileno (1979 e 1980)
Tra le numerose attività che Basso promosse, va ricordato anche l’importante seminario sul socialismo cileno al quale iniziò a lavorare dal settembre 1978, ma che fu poi coordinato da Raúl Ampuero Díaz. Il socialista cileno giunto in Italia insegnò all’Università di Cagliari e si affermò come una delle figure di spicco dell’esilio cileno avviando una profonda elaborazione autocritica nell’area socialista dell’esperienza di governo dell’Unidad Popular. In un intervento del 1988 Ampuero Díaz, che era stato anche responsabile America Latina della Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli, rese omaggio a Basso a dieci anni dalla sua scomparsa: «Sono passati dieci anni da quando il Senatore italiano Lelio Basso diresse una lettera-invito ad un certo numero di esiliati cileni, convocandoli ad un seminario su “Il socialismo cileno: storia e prospettive”. E’ giusto ricordarlo adesso, sia per rendere un tributo al suo appassionato interesse per il nostro processo politico –come dimostra l’iniziativa citata che fu promossa una settimana prima della sua morte-, che per il bagaglio che hanno lasciato in campo socialista i seminari realizzati ad Ariccia»52. Nei locali della scuola sindacale della C.G.I.L. di Ariccia si tennero due seminari dallo stesso titolo: il primo dall’8 all’11 marzo 1979 e il secondo dall’8 al 10 gennaio 198053. Riguardo l’influenza politica dei seminari di Ariccia per i partiti cileni in esilio, si veda la lettera di Ampuero Díaz a Clodomiro Almeyda (ex membro del Comitato Centrale del Partito Socialista cileno e Segretario esecutivo dell’Unidad Popular) circa la divergenza sulla scelta del primo di escludere dagli incontri gli esponenti del Partito Comunista54. I socialisti dedicarono il primo numero del bimestrale «Cuadernos de orientación socialista» proprio a “La reunión de Ariccia”55.
Dalla Prima Conferenza Nazionale per l’Amnistia di San Paolo (1978) alla Conferenza Internazionale per l’Amnistia di Roma (1979)
In Brasile il governo del generale-presidente Ernesto Geisel (1974-1979) proseguiva la repressione nei confronti delle opposizioni. Ma anche la società civile si era organizzata e nel 1978 si giunse alla costituzione del Comitato Brasiliano per l’Amnistia, nato dal Movimento Femminile per l’Amnistia (Mfpa) organizzato a San Paolo da Terezinha Zerbini e Helena Greco.
Grazie ai contatti di Basso con la nota attrice di teatro Ruth Escobar e con Helena Greco (come mi ha rivelato Linda Bimbi, non esistendo documenti e le relative corrispondenze), il 4 agosto 1978 venne organizzato nella sede di Via della Dogana Vecchia la conferenza di Doutora Eny Raymundo Moreira, presidente del Comitato brasiliano per l’Amnistia di Rio de Janeiro, nel corso della quale vennero presentate le rivendicazioni dei brasiliani56.
Dopo circa un mese, il 9 settembre 1978, venne convocata la Prima Conferenza Nazionale per l’Amnistia dai movimenti per l’amnistia riuniti in Salvador che si tenne dal 2 al 5 novembre a San Paolo57. La “Carta de Salvador”58, che rivendicava l’amnistia ampia, generale e senza restrizioni, rappresentava la sintesi e l’epilogo di un lungo percorso che aveva visto nei mesi precedenti la formazione in tutto il Paese dei comitati e dei movimenti per l’amnistia. Anche la Lega Internazionale per il Diritto e la Liberazione dei Popoli partecipò attivamente alla battaglia per l’amnistia e il 28 ottobre si costituì a Roma il Comitato italiano per l’Amnistia con lo scopo di appoggiare la rivendicazione di un’amnistia generale senza restrizioni per tutti i prigionieri ed i perseguitati politici brasiliani dal 1964 (anno del colpo di Stato). Del Comitato facevano parte esponenti di forze politiche, movimenti giovanili, la federazione sindacale unitaria, le Acli, i gruppi parlamentari radicale, sinistra indipendente, Democrazia Proletaria e Partito di Unità Proletaria. Tra i parlamentari aderirono all’iniziativa promossa da Basso, Gian Carlo Pajetta e Dario Valori (Pci), Gaetano Arfè e Mario Zagari (Psi), Aldo Bozzi (Pli), Giovani Spadolini (Pri), Egidio Ariosto (Psdi)59.
All’evento che si tenne nel Teatro dell’Università Cattolica di San Paolo parteciparono circa mille persone, e segnò l’avvio di un lento e faticoso processo di ritorno di quel paese alla democrazia60.
La questione dell’amnistia generale senza restrizioni era centrale fra tutte le rivendicazioni democratiche in quanto metteva in discussione il mostruoso apparato repressivo del regime, implicava l’abolizione delle leggi eccezionali e la restrizione delle libertà democratiche. Il successo della Conferenza di San Paolo dimostrò che questa rivendicazione rappresentava il punto di convergenza di tutti coloro che non si identificavano con il regime brasiliano perché esso aveva colpito in modo maggiore o minore tutti i settori della società61. Si tenga conto che dal 1964 in poi erano state condannate, processate o indiziate circa 500 mila persone. Dieci mila erano gli esiliati costretti a vivere all’estero, circa 5 mila coloro che erano stati privati dei loro diritti politici per dieci anni e cifre parziali si avevano sugli scomparsi e gli assassinati dal regime62.
La presenza di Basso, che insieme all’onorevole Carlo Fracanzani (Dc) rappresentavano la delegazione del Comitato italiano, ebbe grande risonanza nella stampa brasiliana anche con delle foto degli incontri del fondatore del Tribunale Russell sull’America Latina. E’ il caso del «Jornal do Brasil» che riferendosi proprio a Basso titolò Italiano não quer violência (2 novembre 1978) e Advogado pede apoio da sociedade à anistia (3 novembre); anche «O Globo» seguì il viaggio: Senador italiano crê en Anistia (2 novembre), D. Paulo recebe convite de Basso (3 novembre) e la «Folha de Saõ Paulo», Começa em Saõ Paulo Congresso pela Anistia (3 novembre)63.
Il viaggio brasiliano fu l’occasione per Basso di incontrare l’arcivescovo di San Paolo Dom Paulo Evaristo Arns e Luiz Iñacio Lula da Silva, presidente del Sindacato dei metalmeccanici di San Bernardo do Campo. Nei documenti di Basso vi è un appunto riguardante il futuro presidente del Brasile: «Il più noto dirigente sindacale della nuova generazione»64.
Lelio Basso, che ricopriva anche la carica di presidente del Comitato italiano per l’amnistia, nel suo primo (e ultimo) viaggio in Brasile fu invitato a presiedere i lavori. D’altronde esisteva un particolare legame con il Brasile, considerato da Basso di «importanza capitale» nel «quadro della storia contemporanea»65 in quanto lo aveva sempre ritenuto il modello delle altre dittatura sudamericane. Il fondatore del Tribunale Russell II, istituito qualche anno prima proprio per condannare la dittatura militare dei colonnelli brasiliani, concluse i lavori della Conferenza per l’Amnistia con l’impegno di proseguire nella battaglia per l’affermazione del diritto dei popoli: «Ritornando in Italia dopo queste giornate indimenticabili, noi inviteremo tutti i democratici del nostro paese a seguire il vostro esempio, a combattere con voi, che siete gli annunciatori del nuovo giorno, con voi che non avete avuto bisogno di attendere che il sole sorgesse per credere alla luce della libertà»66.
Tornato in Italia convocò una conferenza stampa per mantenere alta l’attenzione dei mass-media e delle forze politiche sull’importante e delicato processo che stava avvenendo in Brasile67.
Così Lelio Basso, che scomparirà improvvisamente la mattina del 16 dicembre, chiudeva un ciclo umano e politico che era iniziato a Roma nel 1965. Nell’intervista rilasciata al quotidiano di San Paolo «Jornal do Brasil» appena sbarcato all’aeroporto di Congonhas, proprio Basso aveva ricordato che una campagna simile a quella per l’amnistia brasiliana l’aveva vissuta quindici anni prima per il Venezuela, conseguendo la concessione della libertà del segretario generale del Partito comunista venezuelano68.
La promessa fatta da Basso agli amici e compagni brasiliani venne mantenuta grazie ai collaboratori della Lega Internazionale per i Diritti e la Liberazione dei Popoli, e dal 28 al 30 giugno 1979 si tenne nell’Auletta di Montecitorio della Camera dei Deputati a Roma la Conferenza Internazionale per l’Amnistia ampia e senza restrizioni e per le libertà democratiche in Brasile. La presidenza venne affidata all’onorevole Giancarla Codrignani e la presidenza d’onore a Lisli Basso69. Alla Conferenza parteciparono tutti i Comitati brasiliani attivi in Europa e 15 parlamentari del Movimento Democratico Brasiliano (Mdb), oltre a personaggi come Helena Greco, Ruth Escobar, Riccardo Lombardi, Gian Carlo Pajetta, Raniero La Valle, Carlo Fracanzani, Louis Jonet, George Wald e François Rigaux.
Mi piace chiudere questo percorso del Basso latinoamericanista citando un passaggio del suo intervento al Seminario internazionale su “Repressione e militarismo nell’America Latina”: «Non sono uno specialista dell’America latina, sono però un modestissimo studioso di storia, di sociologia, di politologia, senza essere specialista in niente. Sono soprattutto un uomo politico che crede di aver capito che non si fa politica se non c’è dietro un “background” culturale, se non si studia la storia, la sociologia, la politologia, l’economia etc. Se non si studiano queste cose non si può fare politica»70.
Lelio Basso ha costantemente perseguito una ricerca teorica mai interrotta dai risultati acquisiti.
Roma, Dicembre 2008
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